El putt y el green, la técnica y la concentración

Un campo de golf está compuesto por 9 ó 18 hoyos, aunque en competiciones internacionales todos son de recorrido completo. Sin embargo, si se realizara una consulta sobre qué palos se practican más, el 80 por ciento mencionaría los hierros o las maderas, pero pocos, muy pocos, el putter. ¿Por qué ocurre esto? Los profesores de golf aseguran que el golpe dentro de un green “parece ser más sencillo, de hecho, en el momento de hacerlo sí resulta mucho más fácil”.

Pero no es secreto que la clave de una vuelta exitosa es no malgastar golpes dentro de un green. Por regla general, es conveniente no marcar tres impactos, sino uno sólo o, en tal caso, dos. En caso de sumar tres impactos o más, multiplicado por la mayor cantidad de hoyos, el score final será muy abultado.

Por ello, la clave es el buen juego dentro del green. Y el buen juego es consecuencia directa de la práctica constante.

Por ejemplo, al dedicar una buena sesión al putter, la “sensación” del golpe será más sencilla, más segura y más firme. Ello proporcionará una mayor probabilidad de lograr una eficiencia mayor en cada hoyo lo que en la tarjeta final reducirá el score final.

La forma de empuñar un putter es realmente universal, y la postura también. Existen conceptos básicos como el golpe en forma de péndulo, con los brazos y los hombros en un solo movimiento inducido casi por la inercia, sin nunca quebrar las muñecas.

Pues bien, cómo empuñarlo y cómo adoptar el stance es personal. Lo importante es sentirse cómodo en la postura y firme en el palo. El putter debe ser la extensión o la extremidad del brazo recto en línea paralela al hierro.

Como afirman las estadísticas, el 45 por ciento de los golpes en 18 hoyos se desarrollan sobre un green.
Pues entonces, a practicar!

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...