Consejos para disfrutar de Sant Jordi

Sant Jordi se prepara montado al galope de su caballo para visitar tierras catalanas este sábado. Esta vez lo hará, además, de un modo bastante excepcional. En sábado y en plena Semana Santa, un panorama que contrasta con la habitual celebración de esta fiesta en días laborables. Aquellos que llevan años reivindicando no trabajar en una fecha tan señalada están de enhorabuena. Pero también aquellos que no conocen la fiesta y que quieren aprovechar estos días para dejarse caer por Barcelona, o cualquier otro rincón catalán, y disfrutar de la que quizás sea su fiesta más tradicional e internacional.

Las Ramblas de Barcelona por Sant Jordi (2010)

¿Qué hay que saber de Sant Jordi? Para empezar, es básico conocer la leyenda y, en consecuencia, entender su ‘funcionamiento’. Es fácil encontrarla en la red, por lo que la resumiremos contando que el caballero Sant Jordi salvó a la princesa de un pueblo de ser comida por el dragón del lugar, al más puro estilo sacrificio humano y como producto de un desafortunado sorteo. No solo la salvó del hambriento monstruo sinó que también sacrificó a la bestia de un espadazo en el corazón. De la sangre que salió de su pecho brotó un hermoso rosal del que Sant Jordi cortó una rosa y se la regaló a la princesa. Estos hechos, según cuenta la leyenda, sucedieron el 23 de abril. Y por eso en dicha fecha es tradición que los varones obsequien a su pareja con la citada flor. Y como es de bien nacido ser agradecido, ellas corresponden el acto regalándole a él un libro. A día de hoy, claro, esta costumbre ha variado un poco. Así, el tema del libro se ha convertido en unisex y el de la rosa ha dejado de tener un significado estrictamente sentimental. Es habitual, pues, regalar dicha flor también a familiares, amigas y compañeras de trabajo. No os preocupéis por vuestro bolsillo: lo único obligado en esta fiesta es regalar una rosa a vuestra pareja en caso de que sea una chica. Todo lo demás es perdonable.

Ya conocemos el origen de la tradición, así que pongámonos ahora en el caso de que queremos vivirla por primera vez. A continuación os damos algunos consejos para disfrutarla en todos sus matices.

– Sant Jordi es la jornada idónea para salir a pasear, pero tened en cuenta que si lo hacéis por el centro de Barcelona tendréis que batallar con densas multitudes humanas. Lo bueno, no obstante, es que es precisamente en esa zona donde se aglutina lo más interesante de la fiesta: firmas de libros, programas de radio y televisión en directo, etc. Los amantes de la tranquilidad, por su parte, encontrarán una buena alternativa para vivir Sant Jordi en los barrios periféricos de la ciudad. La Rambla del Poblenou en el barrio homónimo o la Plaza Orfila en el de Sant Andreu son algunos buenos ejemplos. También la Sagrada Familia, apartada del centro neurálgico de la ciudad, es un buen lugar para disfrutar del día. Ambiente festivo pero sin excesos y una representación de la cara más genuína de la fiesta. Algo parecido encontraréis en el centro de otras ciudades y pueblos de Cataluña, no tan concurridos como la capital.

Firmas de libros. Sant Jordi coincide con la celebración del Día Internacional del Libro y, además, es el día en que la comunidad autónoma al completo se lanza a comprar libros como si no hubiera mañana. Escritores y editoriales lo saben, por lo que el centro de la ciudad está plagado de celebridades del mundo de la literatura firmando ejemplares de su última obra. Por supuesto, no faltan a la cita los más mediáticos. Normalmente dedican buena parte del día a esta labor, pero van variando su ubicación durante la jornada. Además del centro, también la zona alta de la ciudad alberga a los más demandados a lo largo del día.

Parada de rosas en el Paseo de Gracia (2010)

Rosa buena, bonita y barata. Estéis donde estéis, incluso en el rincón más recóndito, habrá un vendedor de rosas deambulando y ansioso de ventas. Hay mucha demanda, pero la oferta es descomunal. No os quedéis con la primera que os ofrezcan. Las hay de baratas y de caras, de mejor y de peor presentadas, de más y de menos enteras. Rosas rojas, amarillas, azules e incluso negras. De cerámica o presentadas dentro de una caja. Una rosa solitaria os rondará entre los 2 euros y los 6 euros, dependiendo de quién os la venda. Y dependiendo también de la hora del día. ¡A las 8 de la tarde las rosas van regaladas!

– Gastronomía de Sant Jordi. Es imprescindible probar el delicioso Pa de Sant Jordi, cuya forma es la de un escudo con la señera. Las cuatro barras rojas están hechas mezclando la masa con sobrasada, y el fondo amarillo se elabora haciendo lo propio con huevo. Los bordes, por su parte, son de delicioso pan de nueces. Cuestiones patrióticas a parte, un placer para el paladar. También es buena idea probar el pastel de Sant Jordi.

A estas cuatro ideas podéis sumarle muchas más, dependiendo de vuestros gustos y aficiones. Así, por ejemplo, podéis consultar previamente qué librerías se especializan en temáticas concretas para hallar sin rodeos el libro que buscáis. O, en caso de que os canséis de multitudes, aprovechar para visitar museos en un día en que la vida se concentra en las calles. También es una espléndida ocasión para marchar de Barcelona y pasar esta ‘Diada’ en otra localidad catalana. Eso sí. Vivir Sant Jordi en Cataluña, independientemente de cómo queramos hacerlo, es obligado al menos una vez en la vida.

Foto: The Ramblas on Sant Jordi por tobitasflickr y Flower stall (…) por Oh-Barcelona.com en Flickr.com.

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