Comercio internacional de especies amenazadas

La extinción de animales es una gran problemática. A lo largo de la historia, han desaparecido cientos de especies animales y también de plantas y flores. Y lamentablemente, el problema no ha cesado y muchas especies parecen seguir el mismo camino. Para que esto no pase, deben existir políticas, medidas, acciones y controles que protejan a la fauna y a la flora. Aquí nos ocuparemos del comercio internacional de especies amenazadas y, para ello, nos introduciremos en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, CITES.

Comercio internacional de especies amenazadas

La extinción de animales es una gran problemática. A lo largo de la historia, han desaparecido cientos de especies animales y también de plantas. Y lamentablemente, el problema no ha cesado y muchas especies parecen seguir el mismo  camino. Para que esto no pase, deben existir políticas, medidas, acciones y controles que protejan a la fauna y a la flora.

De lo contrario, la Tierra irá perdiendo más especies y padeciendo las consecuencias de ello. Algunos de los temas que se relacionan directamente con la extinción de especies de animales son: la caza ilegal, el comercio ilícito de animales y de productos derivados de estos animales y la destrucción de los hábitats naturales.

Dentro del comercio de las especies y sus derivados podemos diferenciar al comercio nacional, el que acontece dentro de las fronteras de un mismo país, o al internacional, aquel que exporta e importa animales y/o plantas. Este último tipo de comercio de animales (comercio internacional)  es uno de los mayores peligros, dado que en él se sustenta gran parte de la caza de animales y el comercio mismo.

¿Por qué decimos esto? Porque las especies que son originarias de un lugar cobran un gran valor en lugares en donde dichas especies no existen o escasean. Veámoslo en un ejemplo: en un lugar donde está lleno de tigres, estos no son tan valorados como en los lugares donde los tigres escasean. Es justamente en estos lugares donde estos animales se cotizan muy bien y alimentan un negocio ilícito que perjudica enormemente a las especies de animales.

Se estima que por año el comercio internacional de vida silvestre asciende a miles de millones de dólares, afectando a millones de especies de animales y de plantas. Este comercio es muy amplio e incluye a animales y plantas vivas hasta productos derivados de ellos como, por ejemplo: productos alimentarios, productos de cuero de animales exóticos, indumentaria de pieles de animales, joyas…. Y muchas cosas más.

Esto es realmente una vergüenza que debe pararse. Y con este objetivo, el de poner un freno al comercio internacional de especies amenazadas, nace la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, más conocida como CITES.

Acá debemos aclarar que la Convención rige para especies amenazadas. Esto significa que el comercio internacional de especies que no estén bajo esa categoría, es decir que su comercio no supone una amenaza para su supervivencia, pueden comercializarse sin problema alguno.

Caza furtiva de animales

Protección de animales y plantas amenazadas

La CITES fue el resultado de una resolución aprobada en una reunión de los miembros de la UICN, Unión Mundial para la Naturaleza, en el año 1963 y fue acordada el 3 de marzo de 1973 en Washington DC, Estados Unidos, en una reunión con representantes de 80 países. Entró en vigor el 1 de julio de 1975 y actualmente esta convención ofrece diversos grados de protección a más de 30.000 especies de animales y plantas.

CITES es obligatoria para las partes y voluntaria para el resto de los países que quieran adherirse. Al día de hoy, son 175 los estados que adhirieron a CITES. Hay que remarcar que la convención ofrece un marco para los países, los cuales deben promulgar leyes nacionales para garantizar el objetivo de la convención. Es decir, deben promulgar leyes para proteger a las especies amenazadas y actuar frente al comercio internacional de las mismas.

¿Cómo se controla el comercio de especies amenazadas?

Para controlar el comercio internacional de especies, CITES establece distintos controles. De esta forma, “toda importación, exportación, reexportación o introducción procedente del mar de especies amparadas por la Convención debe autorizarse mediante un sistema de concesión de licencias”.

Los mecanismos de control son dos: la clasificación de especies y la implementación de un sistema de certificados.

Clasificación de especies: CITES divide a las especies en tres categorías diferentes según sea el grado de protección que necesitan. Estas tres categorías se encuentran especificadas en tres apéndices.

  • Apéndice I: Incluye todas las especies en peligro de extinción. El comercio en especímenes de esas especies se autoriza solamente bajo determinadas circunstancias excepcionales.
  • Apéndice II: Incluye especies que no se encuentran necesariamente en peligro de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse a fin de evitar una utilización incompatible con su supervivencia. Es decir, son especies que podrían llegar a estar en peligro de extinción, por ello, hay que controlar cuanto es el comercio.
  • Apéndice III: Incluye especies que están protegidas al menos en un país, el cual ha solicitado la asistencia de otras Partes en la CITES para controlar su comercio.

Sistema de Certificados: Precisamente la regulación del comercio se realiza sobre los permisos de exportación e importación otorgados por los países exportadores y exigidos por los países importadores. Y estos permisos que son otorgados por las autoridades administrativas de los estados exportadores se realizan con la colaboración de la autoridad científica del mismo estado. Con el paso del tiempo, la Convención se fue perfeccionando y ahora se incluyen algunos requisitos más, por ejemplo, en el caso del comercio de las especies que se encuentran en el Apéndice I también se exige un permiso de importación.

Sólo se podrá importar, exportar o reexportar un espécimen de una especie incluida en los Apéndices de la CITES si se ha obtenido el documento apropiado y se ha presentado al despacho de aduanas en un puerto de entrada o salida.

Especies protegidas en la CITES

Aproximadamente unas 5.000 especies de animales y 28.000 especies de plantas están amparadas por la CITES contra la explotación excesiva debido al comercio internacional. Como dijimos, estas especies se incluyen en los tres Apéndices de la CITES. A veces se incluyen grupos enteros como los primates, cetáceos (ballenas, delfines y marsopas), tortugas marinas, loros, corales, cactus y orquídeas; y en otras ocasiones sólo se incluye una subespecie o una población geográficamente aislada de una especie (por ejemplo, la población de un país).

Ver qué especies están protegidas

Por último, debemos advertir que esta convención se ocupa del comercio internacional de las especies procurando un comercio sustentable de las mismas, dejando a un lado otros problemas que también atentan contra la supervivencia de las especies. Con lo cual, es un buen avance pero aún queda mucho por recorrer.

Fuente: CITES

Foto 1: Tigre en Flickr

Foto 2: Caza furtiva en Flickr

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