Funcionamiento de las centrales nucleares

La crisis en Japón se centra estos días en la central nuclear de Fukushima, que tras el terremoto y posterior tsunami producido en el país ha visto como uno a uno iban quedado seriamente afectados todos sus reactores. Sin ninguna duda, la energía nuclear es una de las armas más poderosas de las que disponen algunos países y también es fruto de una gran polémica hace años, ahora de forma evidente tras lo sucedido en Japón.

Central nuclear

Es por eso que queremos acercaros, de forma lo más sencilla posible, el proceso y funcionamiento de las centrales nucleares actuales para comprender mejor la importancia de las medidas de seguridad en cualquier complejo nuclear.

En esencia, la energía nuclear se utiliza principalmente para generar energía eléctrica gracias al calor que genera el combustible nuclear. Los alternadores, mediante su movimiento, generan esa energía que abastece a muchas ciudades como la propia Tokyo, ahora dependiente de lo que ocurre en Fukushima.

Los reactores

Aquí llega un punto clave en el funcionamiento de las centrales nucleares: los reactores. En los últimos días los desperfectos de los reactores de Fukushima han llegado a una situación crítica. Y es que los reactores son grandes recipientes que contienen el combustible nuclear y, por lo tanto, el material más peligroso de la central en el caso de que saliera a la atmósfera. Este combustible está formado, entre otros, por uranio o plutonio.

Las barras de combustible

Otro punto clave en el funcionamiento del reactor y su seguridad son las barras de combustible. Se trata de un método de control que se encuentra sumergido en el reactor y que controla el proceso de reacción nuclear. El gran peligro que se ha dado en Fukushima es que la pérdida de agua del reactor ha dejado al descubierto las barras de combustible, a la superficie, con lo cual no pueden realizar esa función de control del proceso, que puede descontrolarse. De ahí la urgencia de llenarlos por tierra y aire.

A estos dos elementos clave se une un blindaje especial del que están dotados los reactores y todo el sistema de refrigeración que evita que se produzan niveles de calor que pondrían en peligro la seguridad de la central.

Fusión del núcleo

Uno de los principales peligros dentro de una central nuclear es que se produzca una fusión del núcleo. Esto supone que el combustible nuclear pasa de estado sólido a líquido por culpa de la falta de refrigeración y las altas temperaturas. La fusión de los materiales radiactivos provocaría que salieran a la superficie o al subsuelo con el consiguiente peligro mediambiental y de salud. Se trata de una situación irreparable y el accidente más peligroso en una central.

Conocidos los elementos clave de la central es algo más comprensible el peligro que supone un mal estado de los sistemas de seguridad. El terremoto en Japón, con el siguiente tsunami, produjeron desperfectos casi irreversibles en la central de Fukushima, que ha sufrido varios incendios en sus reactores, errores en la refrigeración, barras de combustible sin sumergir y, como consecuencia de todo, niveles de radiactividad muy por encima de lo permitido y, por lo tanto, con un gran peligro para la salud de las personas que trabajan en la zona.

Foto: Garcellor en Wikimedia Commons

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