Barclays sigue adelante con su plan de autofinanciación en medio de la polémica de los inversores y el gobierno británico

Barclays ultima los trámites para recaudar unos 9.000 millones de euros, a partir de la venta de acciones a Abu Dhabi y Qatar, y conseguir así salir con buen pie de las nuevas exigencias que el gobierno británico impone a los bancos, sin necesidad de recurrir a las ayudas británicas.

Barclays ultima los trámites para recaudar unos 9.000 millones de euros, a partir de la venta de acciones a Abu Dhabi y Qatar, y conseguir así salir con buen pie de las nuevas exigencias que el gobierno británico impone a los bancos, sin necesidad de recurrir a las ayudas británicas.

Barclays, banco con sede en el Reino Unido, considerado uno de las más importantes a nivel mundial, anunció el viernes 31 de octubre que venderá unos cuatro mil millones de euros a través de preferencias para los valores de bolsa, y además, otra cifra semejante para títulos convertibles de manera preceptiva.

El anuncio de la decisión del banco británico ha sorprendido a expertos y a la opinión pública en general. Hasta ahora, prácticamente existía unanimidad entre los expertos a la hora de decir que el banco necesitaba más liquidez, sobre todo cuando, hace apenas un mes, compró parte del quebrado Lehman Brothers. Sin embargo, cuando apenas tres semanas después el gobierno del Reino Unido implantó nuevas exigencias a la banca, todo el mundo conoció la noticia de que Barclays no estaba interesado en recibir liquidez por parte del ejecutivo. En lugar de seguir la senda marcada por el gobierno, Barclays ha decidido buscar el apoyo entre los inversores privados de Oriente Medio.

Los analistas de Londres afirman que la medida que Barclays ha adoptado es positiva para poder recibir liquidez sin necesidad de recurrir al Estado. Sin embargo, advierten algunos, también es posible que genere un efecto de desconfianza entre los inversores, ya que muchos pueden dudar – y los datos aún no confirman – la cuestión más importante, que es si Barclays sigue siendo una entidad con liquidez y solvencia suficiente para tener tolerancia a los cambios que se están sucediendo en la actualidad en el mercado a nivel global.

La mayor parte de los bancos más poderosos del Reino Unido aceptaron sin dudarlo en ningún momento la mano tendida del gobierno, y aceptaron además las restricciones de las primas y los pagos de dividendos, para conseguir así alcanzar los nuevos requisitos de capital.

En declaraciones a los medios, los máximos directivos de Barclays, anunciaron que con esta medida alternativa, el banco pretende poder adecuarse al nuevo marco de las oportunidades que se están desarrollando en el mercado financiero en estos tiempos de crisis. Aun así, el banco ha tomado la decisión de retener los dividendos del ejercicio del segundo trimestre del año, aunque anunció que en principio la previsión es reanudar los pagos a partir del segundo semestre del 2009.

De esta forma, los expertos explican que es comprensible la negativa que Barclays tuvo a la hora de comprar los activos que Lehman Brothers tenía en Canadá, valorados en más de 30.000 millones de euros. Pese a que la entidad británica apostó por adquirir activos de otras partes del mundo donde Lehman Brothers estaba presente, evitando esa compra se ahorró lo que podría haber sido un gran disgusto a posteriori.

Los esfuerzos que Barclays está realizando en los últimos meses para conseguir torear la crisis sin necesidad de la ayuda gubernamental no están inspirando, sin embargo, ninguna confianza entre los inversores y legisladores, que siguen muy de cerca los pasos que la entidad está llevando a cabo para salir adelante sin problemas. Sin embargo, también son muchos los analistas que consideran que la vía adoptada y desarrollada por el banco británico se convertirá, en el futuro, en un punto de referencia y modelo a seguir, para evitar así que el Estado tenga que intervenir en la economía financiera para salvar el mercado. Entre todo esto, el gobierno del Reino Unido, con Gordon Brown a la cabeza, diseña y planea desde hace unos días lanzar un plan en el que se ofrecerán 50 mil millones de libras en liquidez a todos los bancos a cambio de que el gobierno perciba títulos preferentes, decisión que ha sido aplaudida por la gran mayoría de los expertos como la más eficaz para fortalecer el sector bancario.

También surgen en todo este proceso las primeras voces de oposición, que cuestionan los efectos que, a largo plazo, tendrá la intervención estatal en el sector bancario. Y sobre todo comienzan a abundar los expertos que se preguntan si el gobierno será capaz de recuperar, en el futuro, el dinero de los contribuyentes. Dichos expertos argumentan que en la actualidad los accionistas de las entidades más importantes están siendo presionados para comprar acciones adicionales para mantener el papel protagonista del gobierno, y conseguir así evitar la suspensión de los dividendos. Otros expertos consideran que tales planteamientos resultan absurdos, y que además, pueden perjudicar gravemente la confianza de los inversores en el sistema financiero internacional, prolongando de esta forma aún más la crisis y los problemas de liquidez.

El jeque Mansour bin Zayed, uno de los miembros de la familia real de Abu Dhabi, y además presidente de una de las mayores asociaciones internacionales sobre inversiones en empresas petroleras, pasará a convertirse en el mayor propietario de acciones de Barclays tras esta operación, recibiendo el 16 por ciento del banco. También el gobierno de Qatar se va a ver beneficiado con esta operación, ya que pasará a poseer aproximadamente el 13 por ciento de la entidad británica. El tercer gran comprador y beneficiado por esta operación será Universal Challenger, otra de las empresas de inversión de Qatar, que pasará a poseer aproximadamente el 3 por ciento de Barclays.

Tras el anuncio de esta operación, Barclays recibió por unas horas el apoyo de los inversores en el parquet Londinense, sin embargo, al final de la sesión llegó a caer un 17 por ciento.

Algunas de las asociaciones británicas más importantes que representan a los accionistas privados, anunciaron que prefieren el camino iniciado por Barclays de autofinanciación buscando liquidez entre sus accionistas antes que una «brutal» intervención del gobierno en la entidad.

Según las asociaciones, el marco de intervención propuesto por el gobierno del Reino Unido, en el que se establece incluso la suspensión de los dividendos por un período de cinco años, es sumamente perjudicial para los accionistas. Afirman que se han cansado de entregar su dinero a los bancos y de no recibir nada a cambio de ayudarlos.

Muchas de las asociaciones que protestan por las medidas que el gobierno está llevando a cabo para recuperar los bancos preparan ya campañas para protestar públicamente y exigir una alternativa «más viable», según dicen. Lo que pretenden, sobre todo, es evitar que el gobierno lleve a cabo sus planes de suspender los dividendos, aduciendo que si esa medida se lleva a cabo, será mucho más difícil para los bancos volver a disponer de dineros por sí mismos.

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