Algas contra el CO2

El proyecto creado por Iberdrola y AlgaEnergy, conocido como”CO2Alaefix”, permitirá aprovechar los gases expulsados de la combustión de la central de ciclo combinado en Cádiz a través de unas microalgas de cultivo.

El proyecto creado por Iberdrola y AlgaEnergy, conocido como”CO2Alaefix”, permitirá aprovechar los gases expulsados de la combustión de la central de ciclo combinado en Cádiz a través de unas microalgas de cultivo.

Las microalgas pueden ser empleadas en diversas industrias reduciendo la contaminación

Las microalgas son una especie marina que se encuentra en el primer eslabón del ciclo alimenticio, de las cuales se pueden distinguir hasta 40.000 variedades. Esta especie marina se caracteriza por su propiedad de poder crear oxígeno por sus ácidos grasos los cuales son útiles para la creación de biomasa.

Las microalgas a su vez, se alimentan de CO2 lo que la convierte en el instrumento perfecto eliminar el CO2 que se acumula en nuestra atmósfera. Al formar la biomasa, estas microalgas están eliminado un kilo de este gas tóxico por cada kilo de biomasa que producen. Esto introduce a las microalgas en el ciclo regulador del CO2 de nuestro planeta.

Bajo estos principios está Iberdrola junto a AlgaEnergy desarrollando el plan CO2Algaefix en Arcos de la Frontera, Cádiz. En la central de ciclo combinado para la obtención de electricidad, las emisiones de CO2 son aprovechadas por las microalgas para crecer y alimentarse con el beneficio de que transforman el gas en oxígeno.

El proyecto surgió de otro desarrollado en el aeropuerto de Madrid para crear biomasa con microalgas, desarrollando un plan de una fábrica parte industrial parte biológica. Como explica el responsable de Iberdrola Elías Rodríguez, “Queremos multiplicar por diez lo que ahora mismo se hace en el aeropuerto y demostrar la viabilidad técnico-industrial del cultivo y sus aplicaciones, además de salir del laboratorio e irnos a la realidad».

Esta fábrica todavía se encuentra en planos, pero se cree que en 2012 la construcción comenzará con un presupuesto de 3 millones de euros. Se prevé que a finales del año 2013 la fábrica esté lista para la que se esperan no cometer los mismo errores que con el plan piloto.

Este proyecto se basa en el cultivo de microalgas con un buen rendimiento en los propios reactores a través de una técnica que hace uso del CO2 para su fijación. Esta técnica permite que las microalgas tengan el C02 que necesitan para vivir y que proviene de las expulsiones de los reactores de combustión de la planta de ciclo combinado. Mediante este proceso se estiman que doscientas toneladas de CO2 podrán ser reutilizadas de una manera sostenible.

La biomasa que se obtenga, la cual se estima en cien mil kilos al año, permitirá crear un proceso cíclico en la planta ya que se destinará a la propia producción de biocombustibles. Otra parte de la biomasa se destinará a los sectores de la acuicultura, la industria de los cosméticos o el farmacéutico, para alimentos o para fertilizantes. Sin embargo, para desarrollar todo ello tecnológicamente necesitan a un colaborador, el cual podría ser la Universidad de Cádiz.

Arcos de la Frontera ha sido el sitio escogido para desarrollar este proyecto por las condiciones meteorológicas de la zona donde está emplazada pero también por el interés expresado por parte de las universidades de Andalucía por investigar en las energías renovables.

Según Rodríguez, “abrir vías de futuro en tratamientos eficaces de los efectos colaterales de la producción de energía, como son las emisiones de CO2 por ejemplo» es lo que aporta valor a este proyecto para Iberdrola y para el colectivo social.

Fuente: Diario de Sevilla
Imagen: Agriculturasp en Flickr

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