Acreedores privados al rescate de Grecia

La participación de entidades privadas está siendo el mayor eje de discrepancias sobre el rescate de Grecia.

¿Quién pagará el nuevo rescate de Grecia? Ese parece ser el mayor escollo a la hora de aunar fuerzas para organizar el nuevo préstamo que la Unión Europea y el FMI concederán al país heleno. Precisamente, la participación de entidades privadas está siendo el mayor eje de discrepancias.

Mientras Alemania proponía un aporte obligatorio por parte de acreedores privados, el Banco Central Europeo (BCE) discrepa con dicha propuesta, ya que obligar a los agentes privados (básicamente entidades financieras) a tomar partida en el rescate, amén de la posible cesación de pagos que esto podría conllevar, traería consigo un clima de inseguridad a la zona Euro que podría dinamitar todavía más la delicada situación que vive Grecia. En este sentido, la posición del BCE se enmarcaría más a favorecer una aportación privada voluntaria, donde los agentes podrían aceptar de motu proprio devolver los créditos.

Alemania propone que las entidades privadas sufraguen el rescate de Grecia

Mientras tanto, la sucesión de acontecimientos parece ir en contra reloj para Grecia. Aunque el primer ministro Yorgos Papandreu, ha logrado un espaldarazo del Parlamento después de que sometiera su cargo a una moción de censura, las autoridades monetarias e institucionales del Viejo Continente no logran ponerse de acuerdo sobre cuál debe ser el mejor sistema para refinanciar al país heleno.

En recientes declaraciones institucionales, el Premier británico, David Cameron, ha reiterado su decisión de no intervenir en el rescate, hecho que coloca a Francia y Alemania como dos grandes potencias instigadoras del mismo, amén de la intervención del FMI, que ya ha advertido de que Grecia deberá ofrecer garantías de financiación si quiere beneficiarse de un futuro rescate.

Todo parece indicar que las autoridades preparan un paquete de 12.000 millones de euros para Grecia, del cual 8.700 millones serán aportados por la Unión Europea y 3.300 millones por el FMI. La decisión ha sido forzada debido a las grandes dificultades de Grecia para recapitalizar su deuda y apaciguar su elevado déficit, que superaba los 10 puntos en el último mes, cuando el compromiso inicial era situarse alrededor del 9,4 por ciento. En cuanto a la deuda pública, Grecia ha sido objeto de un fuerte azote del mercado, que ha obligado a pagar intereses por deuda que han superado cotas del 12%, un hecho que ha contagiado a los demás países periféricos, entre ellos España, que veía como su diferencial con respecto al bono alemán crecía por encima de los 7 puntos porcentuales. Por todo ello, la envergadura y compromiso del rescate podría significar algo más que salvar un país.

Foto: Beek100, Wikimedia Commons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...