Los servicios de suscripción contra la costumbre de compartir cuentas

¿De verdad existe riesgo si compartimos nuestras cuentas de servicios de suscripción como Netflix o HBO?

netflix-3733812_1280

Netflix, HBO, Amazon… son servicios de suscripción a los que la sociedad se está habituando porque proporcionan un contenido interesante y la oportunidad de disfrutar de manera divertida como alternativa a los canales de televisión tradicionales. Desde sus comienzos, una de las características que se permitieron en ellos fue la de contratar una cuenta y compartirla con otros usuarios. La sociedad está acostumbrada a compartir, por lo que resultaba algo natural, en especial cuando la variedad de servicios comenzó a multiplicarse.

Para una persona individual pagar todas las plataformas resultaba inviable, pero si un amigo pagaba Netflix y otro pagaba HBO resultaba más viable para la cartera. Compartir las cuentas se ha convertido en un estándar con el cual todos nos beneficiamos.

Pero a los proveedores de contenido han llegado a un punto en el cual no están contentos con que exista esta costumbre de compartir cuentas. Para ellos cuando una cuenta es compartida por tres personas y solo se está pagando la suscripción de una de ellas, significa que tienen una pérdida de dos suscripciones que no están facturando. Es una ley muy simplificada en cuanto a la manera de contabilizar pérdidas, dado que si usaran un algoritmo más complejo o tuvieran cifras más precisas, sabrían que esas dos personas que se benefician de una cuenta compartida difícilmente pagarían por el servicio si no tuvieran acceso a él de esta manera.

¿Qué porcentaje real de las personas que comparten cuentas harían el pago de la suscripción de forma independiente? ¿un 10%? ¿un 20%? ¿un 30% en el caso más optimista? No se puede pensar mucho más allá de esas cifras que son, en general, más optimistas de lo que nos indica la realidad. Y lo que habría que tener en cuenta es si se eliminara esta capacidad para compartir cuentas entre usuarios es ¿cuántas personas dejarían de pagar la suscripción porque no tienen la oportunidad de compartirla con sus seres queridos? ¿cuántas personas creerían que, para solo disfrutar ellos el servicio, no deberían estar pagándolo?

La filosofía viene a ser la misma que si nos encontramos en una familia donde compartamos la televisión en el salón y la vean varias personas. Estamos pagando una suscripción, pero al ver una película en la televisión del salón ya la están viendo quizá cuatro personas. ¿Qué diferencia hay con que esas cuatro personas vean la película en su habitación o en sus casas si nos hemos independizado y ya no vivimos con nuestros padres? Por supuesto, se trata de un tema muy abierto al debate que tiene tanto sus argumentos a favor como en contra, y en la práctica todos resultan muy lógicos.

tv-3774381_1280

Quizá no tendríamos que plantearnos el compartir nuestra cuenta si el acceso a estos servicios resultara más económico o si existiera una mayor flexibilidad en cuanto a los términos de pago. Quizá con la gran competencia que se va a vivir en el mercado en los próximos meses en este recién nuevo año 2020 las empresas tengan que tomar decisiones considerablemente delicadas para asegurarse de que no pierden suscriptores de una manera acelerada. Porque la situación parece tan delicada que el más mínimo desajuste o elemento imprevisto podría hacer que una de estas plataformas comience a perder seguidores de manera descontrolada.

La mejor demostración de ello es lo que le está pasando a Netflix en Estados Unidos en los últimos días. Al iniciar el año 2020 desapareció la serie de televisión Friends de su catálogo y han sido muchas las personas que han preferido darse de baja si ya no tienen la oportunidad de continuar viendo los episodios de una serie que se considera fundamental en la historia moderna de la televisión. Sus suscripciones se las llevarán a la competencia, HBO Max, en el momento en el cual el servicio esté disponible, dado que será allí donde sea posible disfrutar de la serie de televisión en cuestión.

En muchos medios se pueden leer artículos que avisan de los riesgos que existen de compartir cuentas entre usuarios, pero tenemos que ser conscientes de que el riesgo se encuentra en no proteger de una manera conveniente esas cuentas con contraseñas únicas que solo utilicemos en esos servicios y en nada más. Si elegimos buenas contraseñas, las renovamos cada cierto tiempo y las mantenemos de forma exclusiva, no vamos a tener ningún problema por mucho que estemos compartiendo la cuenta. Al fin y al cabo, alguien parece olvidar que cuando hacemos algo como compartir nuestra cuenta de Netflix es porque la compartimos con nuestros padres, hermanos, abuelos, mejores amigos o pareja.

Es decir, ese tipo de relaciones en las que no hay que preocuparse y donde la confianza que sentimos es más que suficiente para que sepamos que todo está bien y que no hay que tener miedo. Por ello, no hay problema en compartir las cuentas, sigámoslo haciendo por mucho que a los proveedores no les termine de gustar.

Foto: afra32mohamed_hassan

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...