Ikea cambia sus albóndigas para que ya no tengan carne

Ikea abandona el uso de carne y componentes animales en sus clásicas y muy populares albóndigas.

A Ikea le preocupa la huella climática que están dejando con sus famosas albóndigas. La compañía vende 1000 millones de sus albóndigas cada año, lo cual es una cifra espectacular. No sorprende tanto porque sabemos que hay muchas personas que acuden a las tiendas de Ikea con la intención de mirar muebles, comprar algún complemento para la casa y terminar la jornada con un buen plato de albóndigas. La comida sueca de la cadena se ha vuelto muy famosa por lo económica que resulta y porque sus sabores son realmente deliciosos.

Ahora las albóndigas cambian un poco de sabor, pero prometen los responsables de la empresa que siguen manteniendo todo lo que las caracteriza y que realmente no son tan distintas a las originales de carne. La nueva receta está preparada únicamente con proteína vegetal mediante una combinación de ingredientes que apuesta por ofrecer a los clientes un producto saludable que además ayude al medio ambiente.

Ikea se dirige a los amantes de sus albóndigas y les pregunta que, si además de ser amantes de la carne, les preocupa el medio ambiente. Lo hace con la intención de demostrarles que con este pequeño cambio de hábito pueden ayudar mucho al planeta y seguir disfrutando de un gran sabor.

Estas nuevas albóndigas no tienen absolutamente ningún rastro animal, disponiendo de unos ingredientes en los que nos encontramos patata, salvado de avena, manzana seca, guisantes amarillos, harina de arroz, cebolla y aceite de colza. Dicen desde la cadena de tiendas que la huella medioambiental que dejan con estas nuevas albóndigas es de solo el 4% en comparación a lo que estaban haciendo con las originales de carne. Por ello están muy orgullosos, aunque sobre todo están contentos de los procesos de comprobación y test que han realizado hasta que han encontrado una receta que replica de forma casi idéntica las albóndigas originales. Para ello han usado aromas y una combinación de sabores que encaja a la perfección.

Las albóndigas se siguen vendiendo con la misma presentación, en un plato que también incluye el clásico puré de patata, la salsa de nata y los arándanos rojos. El precio sigue siendo el mismo, de solo 3,95 euros por un plato que incluye ocho albóndigas y también las seguimos teniendo disponibles congeladas para que nos las llevemos a casa.

El plan que ha iniciado Ikea con el cambio de las albóndigas forma parte de la ambiciosa campaña que están realizando hasta 2030 en la cual esperan reducir de forma significativa la contaminación y la huella que dejan en el medio ambiente.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 5,00 de 5)
5 5 1
Loading ... Loading ...