Campos de trabajo internacionales

Como ya apuntamos en algún otro post, el voluntariado no es algo exclusivo del tercer mundo, la ayuda humanitaria o la cooperación al desarrollo. También, en ocasiones, es hechar una mano a sociedades que no son la nuestra para mejorar los servicios que ofrecen a sus ciudadanos, o participar en iniciativas para la conservación de la flora y fauna local. Descubre todas estas alternativas solidarias mediante un campo de trabajo.

Voluntarios ayudando a reconstruir una casa como parte del proyecto de un campo de trabajo

Se acerca el verano y ya os hemos hablado de algunas opciones para aprovecharlo de manera solidaria. Hoy queremos profundizar en los campos de trabajo. A menudo oímos  hablar de ellos, pero no siempre conocemos el significado preciso. Se trata de un proyecto de interés comunitario ambiental, social o cultural para la realización del cual se cuenta con la participación de adultos de distintas nacionalidades. Reunidos y mediante su trabajo contribuyen a llevar a cabo el proyects mientras se relacionan con gente de otras culturas.

Estos campos, como ya hemos apuntado en alguna ocasión, son de muy diversa índole. Desde colaborar en la construcción de una escuela hasta cuidar la fauna de un zoológico. Del mismo modo, los hay en Europa, Estados Unidos y Australia; pero también en Asia, África y América Latina. Los hay de larga duración y de corta duración. En definitiva, los hay para todas las disponibilidades, bolsillos y gustos.

Además de fomentar el contacto y conocimiento de la cultura del lugar del destino, estos campos de trabajo también facilitan el contacto con personas de otros lugares que, como nosotros, participan en el proyecto. Así, por ejemplo, la mayoría de campos intentan que no haya más de una persona de una nacionalidad concreta. De hecho, intentar inscribirse en compañía de la pareja o de un amigo/a puede restarnos puntos en el proceso de selección. Lo importante es relacionarse y enriquecerse, e ir con alguien facilita que se creen grupúsculos cerrados.

Los procesos de selección para estos campos a menudo son largos y exigen mucho papeleo administrativo. Aún así, hay multitud en los que participar y son muy gratificantes. Algunas ONG, como Servicio Civil Internacional, estan especializadas en facilitar el proceso a sus socios, encargándose de la parte burocrática y proveyéndolos de seguro. Eso sí, hay que pagar una pequeña cuota. En lo referente al viaje, el vuelo siempre suele ir por cuenta del voluntario. Por suerte siempre se pueden encontrar vuelos baratos a Madrid. Desde allí podemos coger un vuelo a cualquier parte de Sudamérica y Europa, para los cuales sí que habría que comprarlos con tiempo para que salgan adsequibles. Por lo demás, depende del caso. Aunque normalmente alojamiento y comida van incluidos, es comprensible que cuando se viaja a países en situación precaria sea necesaria una pequeña aportación económica a la organización que nos acoge en el lugar de destino.

Una vez allí, las condiciones pueden ser variadas y dependen del lugar escogido: tiendas de campaña, albergues… Existen proyectos adaptados a personas con discapacidad e incluso para familias con niños. Y es que una parte importante del campo de trabajo es el tiempo de ocio, en el que los participantes se relacionan y enriquecen culturalmente. Aunque el proceso para conseguir participar en un campo de trabajo a menudo es largo, la recompensa es única. Así pues, os invitamos a buscar desde ya el que más os guste y vivir unas vacaciones inolvidables y solidarias.

Foto: Workcamp 08 – Crews 9 and 10 (54) por Justin Brockie en Flickr.com.

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