Pautas para reconocer si nuestro trabajo nos produce estrés

El estrés es uno de los principales problemas que podemos tener cuando trabajamos en exceso sin control.

Estrés por el trabajo

Por mucho que pensemos que somos invencibles y que podemos con todo y más, es cierto que a veces nuestro cuerpo nos dice ¡para! y nos emite señales más o menos evidentes a las que debemos hacerles caso cuanto antes. Sin ir más lejos, hoy en día es habitual que las personas se sientan estresadas por el trabajo. Los horarios, la cantidad que se pueda llegar a tener, el poder compaginar con la vida personal… hay muchos factores que implican que tu estrés vaya en aumento. Quizás al principio ni te des cuenta, pero a la larga todo lo que llevas acumulado puede ser contraproducente para tu salud. ¿Cómo sabemos si verdaderamente estamos estresados? Más allá de lo que te notes tú, porque lógicamente te conoces mejor que nadie, para saber si realmente te está pudiendo el estrés debes fijarte en todo lo que te dice el cuerpo. A continuación, te contamos algunas de las reacciones más comunes:

El sistema inmunológico

Por todos es sabido que el sistema inmune es uno de los más importantes del cuerpo humano y, si este falla, puede que tengamos problemas de aquí en adelante. ¿Podemos saber si este sistema está en horas bajas? Por supuesto. Si a menudo coges catarros es más que probable que el estrés te esté pasando factura. Puede que haga mal tiempo o que tengas más frío, pero no son los únicos causantes de tu problema. En todo esto el estrés tiene mucho que decir. En el caso de que te encuentres en esta situación, lo ideal es que intentes llevar una vida más sana, comer frutas y verduras, deja el tabaco o no te excedas con las bebidas alcohólicas.

Problemas en el estómago

¿Comes y sientes malestar?, ¿tienes sensación de fatiga?, ¿vomitas o tienes náuseas con frecuencia?, el estrés podría ser el motivo. Habitualmente cuando se está estresado o más nervioso, el aparato digestivo es uno de los que más sufre. Entre otras cosas porque no comemos bien, lo hacemos a destiempo o engullimos alimentos para no perder tiempo para el trabajo. ¿Qué podemos hacer?, lo primero es relajarte. Tu hora de la comida debes respetarla y tomarte un tiempo para ti. Si el problema va a más, acude a un especialista para que te recete un tratamiento adecuado. En este caso es habitual consumir medicamentos probióticos, ya que en muchas ocasiones el estrés puede provocar incluso intolerancia a algunos alimentos. Dormir las horas adecuadas también es una buena solución.

Los mensajes de la piel

La piel también nos suele emitir señales cuando algo no va bien y, si estamos estresados, es seguro que
muy pronto notarás cambios en tu dermis. Por ejemplo, el estrés puede provocar que te salgan erupciones, eczemas o hasta el clásico acné juvenil. Hay casos en los que se ha desarrollado enfermedades como la psoriasis. Por tanto, es el momento de que cuides tu piel. Para ello es importante que duermas bien y sobre todo que intentes tomar la menor cantidad de azúcar posible. Si ves que con estas cosas no mejoras, entonces es importante que vayas a un dermatólogo.

Sin horas de sueño

Aunque se crea lo contrario y muchas veces sea la primera cosa que no hacemos, el sueño es algo muy importante. Descansar bien es fundamental y, en el momento que notes que padeces insomnio, puede ser que el estrés no te deje dormir como deberías. Además, esto se convierte en la pescadilla que se muerde la cola, puesto que una falta acusada de sueño hace que estemos aún más estresados. Existen muchos trucos fáciles de hacer que nos ayudan a dormir plácidamente. Por ejemplo, echarnos una manta que tenga peso por encima o hacer uso del ruido blanco.

Trabajo poco tiempo

Ataques de ansiedad

Por norma general, la ansiedad viene de la mano del estrés. Por este motivo siempre que notes que tienes cuadros de ansiedad de forma frecuente, ya sabes lo que te está ocurriendo. El estrés también puede provocar que estemos depresivos o incluso podemos notar una falta de memoria importante. El estado de ánimo baja notablemente y es probable que no puedas concentrarte con facilidad. ¿La mejor solución?, sin duda alguna practicar algún deporte o hacer ejercicio. Viene genial.

Adiós a la libido

También puede ocurrir que, en el momento que te notes más estresado, de repente tu libido desaparezca en gran medida. Es habitual entre las personas que padecen de estrés que pierdan el apetito sexual y esto es algo que suele notarse mucho, sobre todo si tenemos pareja. Además, a todo esto se le añade que las personas estresadas habitualmente son menos fértiles en los momentos que se encuentran en esta situación. No te creas que esto es un problema que no tiene solución, todo lo contrario, dado que hay trucos muy sencillos que pueden ayudarte a recuperar tu libido. Por ejemplo, algo muy importante es llevar una dieta equilibrada. La correcta alimentación suele ser la base para tener un perfecto estado de salud. Por supuesto el dormir bien y hacer ejercicio de forma continuada nos será de gran ayuda, al igual que tener una perfecta comunicación con tu pareja que entienda por lo que estás pasando y sea un apoyo para ti.

¿Por qué el trabajo nos estresa?

Siempre se ha dicho que el trabajo puede llegar a ser muy estresante y el que lo dijo primero estaba en lo cierto. Sobre todo en los últimos años, debido a que el trabajo se ha convertido en una parte principal de nuestras vidas y hemos dejado a un lado otras cosas que necesitamos y que merecen la pena.
No queremos decir con esto que hay que dejar de trabajar, ni mucho menos, pero sí debemos darle a cada cosa su sitio y su tiempo. Como has podido darte cuenta, nuestro cuerpo es sabio y enseguida detecta cuando algo no va como debería. Las señales que nos muestra son más que evidentes y no debemos hacer caso omiso, más bien todo lo contrario.

Estrés laboral

La salud debe ser primordial para nosotros, motivo por el cual no debemos dedicarle más tiempo al trabajo del que debiéramos. Es cierto que en algunas jornadas no nos queda más remedio, pero debemos evitar a toda costa que esto se convierta en una rutina.

Existen muchos factores que se relacionan con el trabajo y que nos influyen negativamente. No hay que pensar demasiado. Desde el momento en el cual nos montamos en el coche a primera hora de la mañana para dirigirnos a nuestro puesto, el tráfico ya puede llegar a ser un problema. Lo mismo ocurre con la mala relación con algunos compañeros, las controversias que pueden surgir a la hora de realizar un proyecto o simplemente tu propio nivel de exigencia.

La carga de trabajo exagerada no conlleva nada bueno. No solo porque ya no realizarás tu trabajo como es debido, sino también porque es más que probable que te encuentres con algún problema de salud que antes no tenías. Ante todo cuídate. Si te fijas en todo lo que hemos contado y empiezas a llevar a cabo técnicas para aminorar el estrés laboral, seguro que muy pronto te vas a sentir mucho mejor. Serás más productivo, tendrás mejor humor y gozarás de una salud impresionante.

Foto: anncaDanaTentisMasimbaTinasheMadondo

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