Pymes: errores de principiante que conviene evitar

Evitar obsesionarse, reducir los gastos fijos y ser coherentes en la selección de personal son pasos ineludibles para abrir nuestro negocio.

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A pesar de todas las trabas administrativas y de la durísima carga fiscal con la que se castiga la puesta en marcha de estas actividades, la creación de pequeñas empresas ha experimentado un notable repunte en 2013. Semejante dato, indiscutiblemente positivo, invita sin embargo a una gran reflexión: ¿está cualquier persona capacitada para fundar y dirigir su propia empresa? Aparentemente, la respuesta es afirmativa. No obstante, hay toda una serie de errores que los principiantes cometen sistemáticamente. A continuación os mostramos cómo evitarlos.

En primer lugar, resulta muy difícil no obsesionarse con tu negocio. No es para menos. Tras horas y horas dándole vueltas a una idea es comprensible estar siempre pensando en cómo mejorar. Este afán de superación es lógicamente positivo, pero puede derivar en comportamientos compulsivos que, bajo la apariencia de reflexivos, pongan en riesgo la viabilidad de nuestra empresa. La solución más sencilla pasa por mantener una comunicación constante con otras personas, preferentemente aquellas cuyo consejo pueda sernos de gran utilidad. De este modo, evitaremos ofuscarnos y contaremos con una perspectiva más amplia.

Otro gran problema que muchos emprendedores descubren cuando ya es demasiado tarde es la mala gestión de las inversiones. Generalmente, tendemos a creer que cuanto más gastemos en nuestro negocio y mayor tamaño le demos mayores serán también los beneficios. La realidad en cambio nos muestra que reducir los costes desde el primer momento previene gastos superfluos en el futuro. El aumento del volumen de negocio puede conseguirse con una estructura simple y desprovista de lujos, pues lo primordial es la calidad del servicio y no la ostentación.

Por último, a la hora de confeccionar la primera plantilla de empleados (que presuponemos será muy reducida) hay que adoptar la misma postura ante cada uno de ellos. Una empresa que eche a andar con favoritismos claros entre la cadena de mando y la de producción nace viciada, pues enrarece el ambiente y reduce la motivación. Este criterio se hace extensible a la propia contratación de empleados, asegurándonos de contar exclusivamente con aquellas personas valiosas para nuestro proyecto.

Fuente: pymesyautonomos.com

Foto: DavidMartinHunt

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