¿Cómo evitar que el lanzamiento de un producto resulte un fracaso?

Si queremos evitar tener problemas en el lanzamiento de un nuevo servicio es importante evitar cometer tres errores comunes.

Consejos para evitar fracasos

En el momento en el cual decidimos lanzar un producto al mercado, de forma previa tenemos que llevar a cabo una serie de pasos que no son precisamente fáciles. Hay que planificar muy bien qué es lo que queremos, cómo lo vamos a hacer, su diseño, las técnicas y métodos para su fabricación y un largo etcétera. Por tanto es algo que requiere su tiempo, aunque siempre hay que tener presente que la velocidad en lanzar un producto es muy importante y que viene de la mano de la calidad. Sin embargo, el concepto de velocidad a veces lo ponemos por delante de todo lo demás y esto puede ser contraproducente. En ocasiones simplificamos el proceso cuando no deberíamos y los resultados pueden llegar a ser desastrosos.

Lo ideal para que el lanzamiento de nuestro producto sea perfecto es elaborar un calendario ajustado y tomarse un tiempo adecuado para realizar cada parte del proceso. Sabemos que hay atajos que hacen que todo vaya más rápido pero… ¿son una buena opción? En absoluto y, como no queremos que tu lanzamiento falle, te vamos a mostrar cuáles son esos atajos que no debes tomar nunca o, por lo menos, que debes evitar a toda costa.

Combinar el esfuerzo de distintos departamentos

Ocurre en muchas ocasiones que algunos equipos, sobre todo el de fabricación y el de diseño, no colaboran juntos en el proceso de desarrollo. Esto es un error garrafal, puesto que cada parte del proceso debe estar en comunicación directa con las demás.

Lo mejor que puedes hacer para evitar esta situación es combinar ambos equipos para que entre ambos haya una comunicación más fluida. Que ambos equipos puedan informarse entre sí es genial, puesto que ayudará a que podamos enfrentarnos a algunos riesgos innecesarios. Esta comunicación hace que los diseñadores conozcan la vida útil del producto, sepan establecer las bases y que así el equipo de fabricación garantice que se incluirán todos los detalles en dicho producto. Un buen ejemplo de esta forma de trabajar conjunta la pone Apple, dado que la entidad de la manzana unifica a los equipos de diseño con los de producción en la fase inicial para que los profesionales puedan dar rienda suelta a su imaginación y fomenten su creatividad.

Cada producto necesita si tiempo

Aunque parezca que la fabricación y el desarrollo de un producto es fácil, hay que tener en cuenta que todos por simples que sean necesitan un tiempo adecuado para que los podamos lanzar de la forma correcta. En estos casos lo habitual es que nos entre la necesidad de tomar algún atajo para tener más rapidez a la hora de acabar el trabajo, siendo otro error que debemos evitar cometer. Aunque tengamos fijada una fecha que debemos cumplir o si simplemente queremos lanzar al mercado una idea innovadora antes que nuestros competidores, no debemos acelerarnos. En ningún caso debe haber motivos para que trabajemos a toda prisa y mal. Como dice el refrán popular “vísteme despacio que tengo prisa”.

prisa en el trabajo

No podemos saltarnos ninguna parte del proceso por pequeña que sea, dado que todo está entramado por un buen motivo. Para que lo veas más claro, Google Wallet falló en el momento de su lanzamiento por ir demasiado deprisa en el proceso de desarrollo del producto.

No ahorrar en materiales

Los materiales de nuestro producto son la base para que el mismo funcione y, aunque nos veamos tentados a adquirir aquellos más económicos, a veces “lo barato sale caro”. Siempre tienes que apostar por los materiales y recursos de primera calidad. Así garantizaremos un producto único y los consumidores seguirán apostando por nuestra marca. No olvides que hay muchos tipos de materiales que son asequibles sin que tengamos que recurrir a los componentes de gama baja.

Un buen ejemplo de ello es el caso de One World Futbol, entidad que comercia con balones para niños refugiados. El fundador de la compañía quería fabricar una pelota que tuviera unas condiciones muy peculiares, que no necesitara inflarse y que sobreviviera a todo tipo de terrenos. ¿Cómo lo consiguió?, utilizando espuma EVA avanzada, dejando a un lado otro tipo de espumas más económicas. Así, garantizaba que la pelota podía cumplir las expectativas que se habían propuesto para poder cumplir los sueños de los niños que querían jugar sin límites.

Por lo tanto, si estamos trabajando en el lanzamiento de un producto o servicio, recordemos que siempre hay que tener claros estos factores y hacer todo lo posible para que el estreno sea exitoso. Por mucho que nos ilusione trabajar rápido, ahorrar dinero y hacerlo todo de forma independiente, tenemos que evitar estos pensamientos porque no nos llevarán a tener un resultado positivo. Siempre hay que asegurarse de que trabajamos con solidez, que tenemos en cuenta todos los factores relacionados con el desarrollo del producto y que no escatimamos en inversión.

Vía: Forbes

Foto: rawpixelJESHOOTScom

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