Las entidades de prevision social voluntaria mueven unos 16.000 millones de patrimonio

Esta clase de instrumentos de previsión social, están disponibles únicamente para residentes en el País Vasco, y tienen en la actualidad más de un millón de socios. Son similares a los planes de pensiones, aunque presentan más contingencias, ventajas fiscales y más límites de aportaciones.

Esta clase de instrumentos de previsión social, están disponibles únicamente para residentes en el País Vasco, y tienen en la actualidad más de un millón de socios. Son similares a los planes de pensiones, aunque presentan más contingencias, ventajas fiscales y más límites de aportaciones.

Las entidades de previsión social voluntaria del País Vasco (EPSV) siguen su ascenso imparable. Según los datos, durante el primer trimestre de 2008 gestionaban un patrimonio de más de 16.000 millones de euros, con lo que han aumentado su potencial en casi un 6 por ciento respecto a las cifras del pasado año 2007.

Y eso no es todo, también son cada día más socios, ya que el número de asociados ha crecido en aproximadamente un cuatro y medio por ciento, llegando así a ser a día de hoy más de un millón de socios. Y es que según las fuentes que manejan, aproximadamente la mitad de los trabajadores residentes en la Comunidad Autónoma del País Vasco son asociados a los EPSV.

Según los expertos, los últimos datos dados a luz en el mes de mayo dan coherencia a lo esperado y son una muestra más de que, tras 25 años de trayectoria, el sistema de previsión social voluntaria está pasando por un momento de madurez. También es aproximadamente el 25 por ciento de porcentaje de Producto Interior Bruto lo que mueve el patrimonio de la federación en la comunidad autónoma vasca.

Las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) son una serie de instituciones que únicamente tienen actividad en las tres provincias de la Comunidad Autónoma del País Vasco (Álava, Guipúzcoa y Vizcaya). Se trata de entidades privadas cuyos socios pueden ser o bien promotores (gestoras, asociaciones o empresas), o socios ordinarios, que son el equivalente a participantes en un sistema de pensiones.

No tienen nada de especial si las comparamos a cualquier otro sistema privado de pensiones, salvo algunas excepciones que hacen que acaparen muchos más clientes que los anteriores. Y es que las Entidades de Previsión Social Voluntaria permiten al socio salir de ellas una vez pasados diez años desde el comienzo de su inversión, y así el socio saliente puede recuperar todos los ahorros que ha invertido durante los diez años pasados. A ese aspecto único hay que sumar otros varios, como por ejemplo posibilidad de ayudas económicas en el caso de nacimientos nuevos o matrimonios, operaciones quirúrgicas de varios tipos y estancias en instituciones privadas sanitarias, además de compensaciones económicas en el caso de que cualquiera de los bienes laborales de los socios perjudique el desarrollo de su actividad profesional.

Tienen además otros puntos que las diferencian considerablemente de los tradicionales planes de pensiones, como por ejemplo su tributación y las cuantías máximas de las aportaciones. Reformas como las del IRPF que el Gobierno introdujo para entrar en vigor durante el pasado año 2007 no han afectado en absoluto a las Entidades de Previsión Social Voluntaria. Por esta razón el régimen fiscal actual que se aplica a la incapacidad permanente, a las contingencias de jubilación, a la enfermedad grave o al desempleo de larga duración considera las aportaciones un gasto deducible del Impuesto de la Renta para las Personas Físicas, , y por tanto el tipo de interés que se aplica a los rendimientos de las Entidades de Previsión Social Voluntaria es nulo, del cero por ciento.

En los límites de aportaciones, la cantidad anual máxima que se autoriza ronda los ocho mil euros hasta más allá de los cincuenta años. A partir de ahí los límites van ascendiendo en más de mil euros anuales, para llegar finalmente a los veinticuatro mil euros a partir de los sesenta y cinco años de edad. En el sistema de empleo existe, además, un doble límite que opera por separado.

Durante el pasado año 2007 el Gobierno Vasco introdujo una serie de reformas entre las que figuraban variaciones en las comisiones de las Entidades de Previsión Social Voluntaria a partir del mes de junio. Es por ello que en la actualidad, los gastos de administración de este tipo de entidades no pueden superar de ningún modo el dos por ciento anual de las provisiones. También en los sistemas de aportación definida no pueden ser de ninguna manera superiores al dos por ciento en el caso de que sean calculados en función del patrimonio, o del uno por ciento del patrimonio, y al diez por ciento de los rendimientos, si se calculan en función de estas dos variables.

En la actualidad prácticamente en todas las localidades de la Comunidad Autónoma del País Vasco se pueden contratar los servicios de las Entidades de Previsión Social Voluntaria. Geroa Pentsioak copa con diferencia el primer puesto tanto en número de socios pero no en cuotas ingresadas ni en patrimonio, ya que pese a disponer por ejemplo con más de cien mil socios que Lagun Aro, sus cuotas de ingreso son muy inferiores, teniendo LA más de ciencuenta millones mientras que Geroa apenas supera los veinte millones.
Les siguen de cerca en número de socios Baskepensiones, con unos ciento cincuenta mil y con unas cuotas de aproximadamente veintitrés millones, además del segundo mayor patrimonio, con mil ochocientos millones, sólamente le queda por encima Lagun Aro con casi cuatro mil millones de patrimonio.
Figuran en la lista de las más grandes Norpensión, con unos noventa mil socios, cerca de nueve millones en cuotas ingresadas y un patrimonio de unos mil cuatrocientos millones, Kutxa, con cerca de treinta mil socios, unos ocho millones de cuotas ingresadas y casi cuatrocientos treinta millones de patrimonio, o también Euskadiko Pentsioak, con más de ciento diez mil socios, cerca de once millones en cuotas ingresadas y un patrimonio que ronda los novecientos millones.

Todos los datos apuntan a que, año tras año, las nuevas generaciones van tomando los planes de las Entidades de Previsión Social Voluntaria, por lo que el futuro de este tipo de organismos está garantizado para los próximos años, ya que disponen de una solvencia y número de socios cada vez mayor, y la tendencia se sigue manteniendo sobre todo a partir del año 2000, en el que todos los años vuelven a crecer muy por encima de la media de los planes de pensiones privados.

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