La estrategia y las decisiones de inversión de capital

Las decisiones de inversión son una de las grandes problemáticas de la empresa y una parte importante de las decisiones financieras; sobre ellas gira el uso adecuado de los capitales generados y los fondos obtenidos por financiamiento. Las decisiones referentes a las inversiones empresariales van desde el análisis de las inversiones en capital de trabajo como la caja, inversión en bancos, asumir cuentas por cobrar y manejo de inventarios; así como las inversiones de capital representado en activos fijos tales como edificios, terrenos, maquinaria, tecnología etc.

Para tomar las decisiones correctas el financista debe tener en cuenta elementos de evaluación que se centran principalmente en el análisis de los flujos de fondos asociados a las inversiones (FCA), el riesgo de las inversiones y la tasa de retorno requerida (TR), asimismo debe considerar el VAN positivo real de dichas inversiones.

Los Flujos de Caja o Flujos de Fondos de las Inversiones (FCA)

Están constituidos por una serie de gastos y costos para obtener una serie de beneficios futuros que se realizan en el transcurso de la inversión, La generación de estos costos y obtención de beneficios se conoce con el nombre de “Flujos de fondos” o “Flujos de Caja” de la inversión. Consideremos el siguiente ejemplo para identificar claramente este tema: supongamos que un amigo nos plantea un negocio en el que debemos realizar una inversión de Euros 12,000, sin riesgo, y en el cual se presenta el siguiente flujo de caja (FCA).

estrategia11.jpg

Podemos observar que los FCA son los movimientos generados por los ingresos y egresos de esta posible inversión y que se traducen después en un VAN.

Riesgo de las inversiones.

Al tomar una decisión de inversión se debe tener muy en cuenta el factor riesgo. El riesgo de una inversión viene medido por la variabilidad de los posibles retornos en torno al valor medio o esperado de los mismos, es decir, el riesgo viene dado por la desviación de la función de probabilidad de los posibles retornos.

Toda inversión tiene dos componentes de riesgo, uno que depende de la propia inversión que esta relacionado con la empresa y el tipo de sector en el cual se invierte, este es llamado “riesgo diversificable” y otro que es establecido por el mercado en general y afecta a todas las inversiones del mercado y es conocido como “riesgo no diversificable”. En la toma de decisiones referentes a las inversiones, se logra minimizar el riesgo si se realiza una eficiente diversificación del riesgo y una correcta medición del no diversificable. La medida del Riesgo no diversificable viene dado por Beta (B), que vincula los retornos del mercado con los de una inversión en particular, donde:

Beta (B) > 1 significa que por 1% + en retornos se incremente el Activo


Tasa de retorno requerida para las inversiones.

La Tasa de retorno requerida es la tasa mínima de rendimiento que se debe exigir a una inversión para que esta sea aceptada. En la determinación de esta tasa se deben tener en cuenta todos los factores internos y externos que influyen en la decisión de inversión.

VAN de las Inversiones.

Cuando valoramos un proyecto de inversión realizamos una previsión de los flujos de caja que promete generar en el futuro y procedemos a calcular su valor actual con objeto de poder comparar, en un momento determinado el valor global de dichos flujos de caja con respecto al desembolso inicial que implica la realización de dicho proyecto.

El valor actual neto (VAN), es el criterio más acorde al objetivo general de todo empresario: la maximización del valor de la empresa para el accionista; puesto que indica exactamente cuanto aumentará de valor una empresa si realiza el proyecto que se está valorando. Su ecuación general es la siguiente:

estrategia2.jpg

Donde:
– A = desembolso inicial del proyecto.
FCj= Flujos de Caja del proyecto.
n = horizonte del proyecto.
k = tasa de descuento (el coste de oportunidad del capital) apropiada al riesgo del proyecto.

Este análisis considera un proyecto viable o que proporcionará alta rentabilidad al inversionista cuando el VAN es positivo. Por el contrario, si el VAN fuese negativo, no sería aconsejable realizar el proyecto.

Con la finalidad de ilustrar el uso del VAN como instrumento para decidir sobre Inversiones de Capital hemos estructurado el siguiente caso:

Nos encontramos ante la posibilidad de realizar un proyecto de inversión de capital para adquirir una nueva maquinaria de embotellado cuyo desembolso inicial es de 1.000.000 de Euros. Este desembolso puede realizarse ahora mismo o demorarse hasta tres años en el tiempo sin variar su cantidad. El valor actual de los flujos de caja que se espera genere este proyecto es de 900.000 Euros. La desviación típica de los rendimientos sobre el valor actual de los flujos de caja es del 40%. El tipo de interés sin riesgo es del 5%.

El valor actual neto toma por tanto, el siguiente valor:

VAN = -1.000.000 + 900.000 = – 100.000

La empresa dispone de una opción de compra, que expira dentro de tres años, con un precio de ejercicio de 1.000.000 de Euros sobre un activo subyacente cuyo valor medio es de 900.000 Euros. El IR para esta opción, en la fecha de vencimiento, es igual a:

estrategia3.jpg

La varianza acumulada es igual a s2 x t = 0,42 x 3 = 0,48

La desviación típica acumulada es s = 0,6928

Una opción con las características anteriores toma un valor del 28,8% del subyacente, es decir, 0,288 x 900.000 = 259.200 Euros.

El VAN total de esta inversión es igual a:

VAN total = VAN básico + opción de diferir = -100.000 + 259.200 = 159.200 Euros > 0

Esto significa que si realizásemos hoy el proyecto de inversión perderíamos 100.000 Euros, pero si pos ponemos la decisión hasta un máximo de tres años es muy posible que las condiciones cambien y aquél llegue a proporcionar una ganancia. Así, aunque el VAN1, o lo que es lo mismo aunque E>S, el VA (E) <S. Lo que quiere decir que esperamos que el valor del activo subyacente aumente a una tasa superior al tipo de interés sin riesgo en los próximos tres años, posibilidad que viene reflejada en el valor de la opción. Concretando, el valor actual neto total es positivo porque el valor de la opción de diferir el proyecto es suficiente para contrarrestar y superar la negatividad del VAN básico.

Estos factores de evaluación necesarios para tomar las decisiones correctas son los comunes y yo diría más bien “visibles” en el mundo de las finanzas; sin embargo hay algunos ocultos y que muchas personas que desean invertir pasan por alto porque no los conocen o no los consideran importantes, de ellos comentaremos en post posteriores, pero les adelanto que están relacionados con la identidad de las empresas.

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