La crisis golpea duro a Estados Unidos

El rápido deterioro de la economía y la paralización del mercado en los Estados Unidos, ha llevado a los empresarios a suprimir más de medio millón de puestos de trabajo (533.000 concretamente) durante el mes de noviembre, undécimo mes consecutivo en el que el paro sube en el país, según informó el gobierno, que añadió además que la tasa de paro se sitúa ya en el 6,7 por ciento.

El rápido deterioro de la economía y la paralización del mercado en los Estados Unidos, ha llevado a los empresarios a suprimir más de medio millón de puestos de trabajo (533.000 concretamente) durante el mes de noviembre, undécimo mes consecutivo en el que el paro sube en el país, según informó el gobierno, que añadió además que la tasa de paro se sitúa ya en el 6,7 por ciento.

Esta destrucción de empleo supone la mayor caída de puestos de trabajo desde el año 1974, y deja en evidencia que la crisis económica se agudizó aún más durante el último mes de noviembre. Por ahora, la crisis lleva ya doce meses, ésto supone el período más largo desde la época de la Gran Depresión. Hasta ahora, el récord lo había establecido la crisis de mediados de la década de 1970 y principios de 1980.

Los expertos que realizan estudios sobre el comportamiento de los consumidores señalan que en la actualidad Estados Unidos sufre de un descenso de la confianza de los consumidores como no se ha registrado nunca hasta este momento. Y no se trata de un comportamiento que no se repita en el resto del planeta, ya que las cosas en Europa y Asia no pintan mucho mejor. Esta desconfianza en el mercado viene impulsada por múltiples factores, aunque principalmente la caída de los precios de origen de los productos y de las acciones, la reducción de horas de trabajo en muchas empresas con el fin de disminuir la producción y evitar realizar despidos masivos, primas más pequeñas en las empresas, la consecuente reducción de horas extraordinarias realizadas y el desempleo que se genera.

La tasa de desempleo continúa ascendiendo sin dar respiro, y se situó ya en el 6,5 por ciento en el mes de octubre. La pérdida de puestos de trabajo sin embargo ha superado hasta las expectativas más pesimistas de los economistas, que afirmaban que como mucho se llegarían a destruir 350.000 puestos de trabajo.



En total, la pérdida de puestos de trabajo desde el mes de enero hasta noviembre ha superado ya el 1,9 millones de personas, habiendo aumentado aún más sobre todo desde los últimos tres meses, cuando los consumidores y las empresas recortaron drásticamente sus gastos en respuesta al empeoramiento de la crisis y la falta de acceso a créditos.

El último informe presentado por la Oficina de Estadísticas del Trabajo incluye fuertes revisiones al alza en la pérdida de puestos de trabajo, las cifras para el mes de octubre habían fallado estrepitosamente (calcularon 240.000 y hubo 320.000) y sobre todo las del mes de septiembre (calcularon 284.000 y hubo 403.000 despidos).

A raíz de la presentación de éste último informe de empleo, surge la probabilidad de que el Congreso, con el apoyo del recién electo Presidente Barack Obama, promulgue un nuevo paquete de estímulo a finales del próximo mes de enero que podría alcanzar unos 500 millones de euros en dos años. Más de la mitad del dinero sería probablemente canalizado en el gasto público en infraestucturas. No son pocos los economistas que consideran que este tipo de inversiones (que ya se llevaron a cabo de la mano de Roosevelt durante la Gran Depresión), son una manera muy eficaz de contrarrestar, a través de la financiación pública del empleo, los despidos y la congelación de la contratación a través del sector privado.

Por ejemplo, una inversión de alrededor de 100.000 millones de euros en inversión pública para desarrollar carreteras, puentes y diques o ferrocarril, genera aproximadamente dos millones de puestos de trabajo. Exactamente la misma cifra que los expertos calculan perderán empleo a principios del próximo año.

El sector más duramente golpeado por la crisis ha sido el de las manufacturas, llegando a perder más de medio millón de puestos de trabajo en lo que vamos de año. Prácticamente, la mitad de los 1,2 millones de puestos de trabajo perdidos desde que la población activa alcanzó su punto más álgido en diciembre y, en enero, comenzó ya un descenso interrumpido y sin frenos. Todo apunta a que el desempleo se acelerará aún más si los tres fabricantes de automóviles de Detroit deciden cerrar varias fábricas y reducir aún más las nóminas, ya que en la actualidad está en tramitación un préstamo que pidieron al Congreso la primera semana de diciembre para que fuera aprobado.

Si bien la producción de manufacturas y automóviles se ha llevado lo peor de la crisis, el recorte de puestos de trabajo está aumentando en prácticamente todos los sectores de la economía. Esto puede deberse, según afirman algunos expertos, a que en estos momentos hay un colapso en la demanda de toda clase de productos. Se ofrecen todo tipo de ventas y sin embargo muy pocos parecen estar interesados en hacer compras, por lo tanto, el mercado se queda paralizado.

El último informe de empleo se realizó durante una semana en la que las pruebas concluyentes han dejado claramente a luz que la economía del gigante americano está cayendo de forma precipitada. A principios de diciembre, la Oficina Nacional de Investigación Económica dictaminó que la recesión ha comenzado el pasado mes de diciembre, incluso antes de lo que muchos creen hoy día.

A raíz de la publicación de esta noticia, los informes se multiplicaron, exponiendo nuevas reducciones en el gasto de construcción, venta de viviendas, gastos de consumidores, empresas de inversión y sobre todo en las exportaciones. Las empresas de todos los sectores industriales anunciaron despidos en la misma semana, incluyendo algunas de las más solventes en telecomunicaciones, con 12.000 puestos de trabajo menos, químicas, e incluso algunos medios de comunicación.

Se han llegado a resentir ya las ventas al por menor de temporada de Navidad. El Consejo Internacional de Centros Comerciales aunució que durante el mes de noviembre las ventas en las tiendas abiertas han sido las peores desde hace 30 años.

Con todos estos datos sobre la mesa, y sobre todo la destrucción de empleo, los economistas estiman que el Producto Interior Bruto (PIB) se contraerá a una tasa anual del 4 por ciento o más a partir del cuarto trimestre, después de haber sufrido un descenso del 0,3 por ciento en el tercero.

La previsión de PIB para 2009 es ahora menor del 1,8 por ciento, en lugar de menos de un uno por ciento. Las previsiones más optimistas afirman que, tras las últimas noticias, no hay opción para no augurar una revisión a la baja.

Además, la tasa de desempleo se calcula en el 8,6 por ciento para el próximo año 2009.

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