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Facebook ya tiene 15 años, ¿quién se siente viejo?

No es de extrañar que Facebook se encuentre pasando por una crisis en la cual se le van notando los años. Es normal: la red social ya tiene 15 años. El tiempo pasa volando. Nuestro subconsciente nos puede hacer creer que hace 15 años todavía no existía Internet o que ni siquiera teníamos acceso a nuestro correo electrónico, porque de forma natural todo ello nos parece todavía “demasiado reciente”. No ocurre lo mismo con los jóvenes que han nacido en medio del boom de Internet y para los que el tiempo avanza mucho más rápidamente que para quienes ya se encuentran en la treintena para arriba.

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Facebook no es algo nuevo, es algo caduco. Nos encontramos en plena celebración de su 15º aniversario vemos que la red social comienza a convertirse en un terreno árido en el cual cada vez hay menos habitantes. Es como ese pueblo que vivió una moda y una revolución años atrás, pero que poco a poco ha ido perdiendo habitantes y que posiblemente termine quedándose sin ciudadanos. El negocio sigue funcionando, eso por descontado, pero el público de Facebook cambia y llega un momento en el que incluso Mark Zuckerberg debe estar viendo que para lo que ha quedado su red social está muy lejos de ser para lo cual fue creada.

En cierta manera es natural, dado que todo tiene su principio, su momento álgido y su final. A Facebook se le ha acabado el fuelle tal y como se le acabó a servicios que conectaban a los usuarios en el pasado como ICQ, IRC o Messenger. ¿O acaso alguien imaginaba que “el Messenger” iba a quedar en el olvido cuando era la herramienta número 1 entre los jóvenes de hace años?

No sabemos si Facebook se está preparando para su tercera edad. Posiblemente han desarrollado algún plan de contención y de cambio de entorno. Para ello adquirieron tecnología de realidad virtual en el pasado que de momento no han sabido explotar. Todo el mundo espera, sobre todos sus accionistas, que Facebook pueda evolucionar en otra forma de conectar a los usuarios y permitir la mensajería entre ellos, algo más relacionado con la realidad virtual. De momento no se ha visto nada que lleve a pensar que esto ocurrirá, pero sigue siendo uno de los planes más viables para una compañía que de no innovar terminará hundiéndose como el Titanic.

A su crisis de usuarios, que cada vez son más mayores, no por crecer, sino porque están perdiendo el interés de los jóvenes, se le suman las polémicas que han tenido relacionadas con la seguridad y privacidad. No es algo bueno para Facebook que su empresa siga protagonizando escándalos y polémicas, porque en cierta manera esto genera un nivel de rechazo que salpica a la obtención de un mayor número de usuarios. La unión de todos estos problemas es lo que puede llevar a que se pongan los últimos clavos en el ataúd de la empresa dentro de unos años. Y aunque las cifras económicas que gestiona no son malas, no tanto como las de Twitter, por ejemplo, resulta curioso ver cómo el servicio social que más se ve en crisis sea el de Mark Zuckerberg.

En la actualidad Facebook tiene 2320 millones de usuarios, una cifra espectacular. En 2018 generó beneficios de 22112 millones de dólares, lo que también es absolutamente increíble. La red publicitaria que tiene Facebook es de un valor incalculable y solo superado por Google. Y en cierta manera todo el mundo habla de Facebook, para bien o para mal, lo que acaba siendo positivo para la compañía, porque la ayuda a seguir estando ahí. ¿Pero entonces por qué tanta negatividad? ¿por qué se cree en ciertos círculos que Facebook está camino de entrar en barrena? ¿por qué se tema por el futuro de una de las empresas que más beneficios están obteniendo al cierre de año?

Quizá porque la historia no sea nueva. Quizá porque lo que está ocurriendo con Facebook, en el tiempo durante el cual hemos convivido con Internet, ya ha ocurrido con otras empresas y servicios. La historia siempre se repite de una u otra manera y por mucho que todo en Facebook sean sonrisas, lo más posible es que dentro de unos años la situación sea muy distinta. Estas críticas pueden ser, en cierta manera, un apoyo nostálgico a una red social con la que se ha disfrutado de grandes experiencias y con una empresa que habrá tenido sus buenos y malos momentos, pero que ha demostrado en muchas ocasiones ser capaz de grandes cosas. Quizá esa presión es para que Facebook despierte de una vez y empiece a invertir de manera inteligente en lo que le permitirá sobrevivir en el futuro.

Porque no lo vamos a negar, nos gustaría seguir hablando de Facebook durante décadas aunque sea en otros contextos alejados de su red social.

Foto: KaufdexFirmBee

Categorías: Planificación