El salto al formato digital, el próximo objetivo del sector del videojuego

¿Qué significará para el mercado de los videojuegos el salto al formato digital en un futuro no muy lejano?

Desde hace años, más de una década para ser más exactos y ponernos en contexto, las grandes empresas del mercado del videojuego tienen una obsesión: saltar al mercado digital. Desde la generación que representaron PlayStation 3 y Xbox 360 (consolas anteriores a la actual generación que pronto dará el relevo), las grandes empresas ya han hecho pruebas y comenzado a recorrer terreno poco a poco.

En su momento ambas empresas, Sony con su PlayStation y Microsoft con su Xbox, fueron demasiado rápido. Intentaron replicar el modelo del mercado del gaming en PC, donde la falta de un gran nombre como el suyo llevó a que el sector se dinamizara y digitalizara en un breve espacio de tiempo. Pensaban que entre los usuarios del mercado del videojuego el cambio saldría de la misma manera. Y se equivocaron. En parte porque la propia tecnología de la época no era propicia para ello. Pero también porque los usuarios llevaban con una práctica impuesta desde hace décadas y no querían cambiar, de repente, a comprar digitalmente.

Las empresas perdieron la batalla y se tuvieron que conformar con introducir la venta digital como un complemento, para «quienes estuvieran interesados». Aunque inicialmente la distribución digital no tuviera muchos adeptos, sabían que poco a poco con tenacidad habría cada vez más personas que irían probando el servicio y acostumbrándose a ello.

¿El salto a la generación digital?

En la generación de PlayStation 3 y Xbox 360 se comenzó la campaña pro-digital lanzando muchos juegos secundarios, nunca grandes títulos, solo en formato digital. Así las empresas hacían ver a los usuarios que si querían disfrutar de esos juegos tendrían que hacerse con ellos digitalmente. El final de la generación dejó algunos incidentes. Los discos duros de la época no eran demasiado elevados en cuanto a capacidad, por lo que muchos usuarios simplemente borraban sus juegos digitales con la seguridad de que más adelante podrían descargarlos cuando quisieran. Pero se produjeron varios casos de empresas que borraron esos juegos y que los usuarios que habían pagado por ellos quedaron en el limbo. Perdieron el dinero que habían invertido.

La siguiente generación, la de PlayStation 4 y Xbox One, la actual, comenzó apoyando de forma más firme el mercado digital. Se lanzaban más juegos en este formato y había más campañas para incrementar la venta de los juegos, como ofertas especiales. Los problemas del pasado en cuanto a disponibilidad, teóricamente desaparecieron. No así los de disco duro, que siguen siendo un obstáculo importante para saltar al formato digital. Tanto Sony como Microsoft han ido demostrando su interés en adoptar de forma más continuada el servicio digital y lo han demostrado creando sistemas de suscripción como PlayStation Now, que por un pago mensual dan acceso a un catálogo de juegos en streaming (algo similar a Netflix, en cierta manera).

Con el lanzamiento de la próxima generación de consolas, que se producirá antes de acabar el año 2020, se producirá la apuesta más agresiva por el mercado digital que se ha visto en mucho tiempo. Esto se representará en la salida de las dos nuevas consolas: PlayStation 5 y Xbox Series X en dos formatos de consola: una que incluirá reproductor de disco y otra que solo estará dirigida al consumo digital. Por supuesto, quienes opten por la segunda versión ahorrarán dinero en la adquisición del hardware.

Con esta acción las dos compañías quieren dar el empujón que le falta al mercado digital para instaurarse como la norma en el sector de los videojuegos. Si la jugada les sale bien, es de esperar que la siguiente generación, la de PlayStation 6 y Xbox Series X 2 (o el nombre que tenga), ya no incluirá ningún tipo de versión con unidad de disco. Esa será, para los ejecutivos de estas empresas, la victoria definitiva.

¿Quién se verá afectado por un mundo totalmente digital?

Hay muchos factores que se atribuyen a que se adopte en el mercado una filosofía digital de forma absoluta. Lo primero es que las compañías van a romper la cadena de distribución tradicional y con eso van a acabar con muchos puestos de trabajo. ¿Os imagináis una tienda de videojuegos sin videojuegos? Eso puede acabar ocurriendo. En España la cadena de tiendas Game tiene alrededor de 300 tiendas y esta misma empresa supera esa cifra en cuanto a sus comercios en Reino Unido. Aunque Game está intentando reinventarse cada vez más, ofreciendo otro tipo de productos y no solo videojuegos, poco a poco se va viendo la tendencia de lo que supondría el problema de eliminar la venta física.

Eso les dejaría con la venta de consolas como fuente principal de ingresos y lamentablemente, los beneficios que obtienen por la venta de hardware son muy reducidos. Tan reducidos que en ocasiones llegan a ser prácticamente inapreciables, del nivel de uno o dos euros por cada consola vendida. Por lo general, las tiendas de videojuegos generan su riqueza en la venta del software, por lo que no hay duda de que pasarán por apuros. Podrían potenciar la venta de otros productos, como es el caso de accesorios, revistas, suscripciones o merchandising, pero todo ello ya se está haciendo y posiblemente tampoco ocupa un gran porcentaje de su volumen de negocio.

Las empresas no solo le quitarán el negocio a las tiendas, sino que también afectarán a todos los negocios implicados en la producción de los discos o sus respectivas cajas y la distribución de los mismos. Hay muchas personas dependiendo de esos trabajos que, de manera inevitable, obtienen una parte del beneficio que consigue el videojuego en su comercialización al público. Lo que harán Sony y Microsoft de forma absoluta será ahorrarse todos esos elementos y vender el juego directamente al usuario sin que se produzca ningún tipo de gasto en el camino y sin tener que dar ninguna comisión. Para las empresas es un negocio redondo.

No solo eso, sigamos. Por ejemplo, el salto al formato digital acabará con la segunda mano. Para las empresas el mercado de la segunda mano siempre ha sido un problema en el sector de los videojuegos. Porque cuando un juego se vende y se revende de segunda mano, quienes obtienen dinero en el proceso son las tiendas (en el caso de que no se haga de particular a particular), pero no ellos. Por este motivo tiendas como Game fomentan el mercado de la segunda mano a la vista de que les proporciona mejores beneficios que la venta de juegos nuevos. Con el salto al terreno digital la segunda mano desaparecería.

Para los usuarios sería una gran pérdida, ya que muchas personas están habituadas a comprar solo de segunda mano a fin de ahorrar dinero. Por no decir que el uso de discos también habilita otra posibilidad: la capacidad que hemos tenido desde siempre de prestar nuestros juegos a amigos o familiares. Con el mercado digital nada de esto será posible. Incluso si, por ejemplo, somos varios miembros de la familia los que tienen la misma consola en casa, como dos hermanos, los juegos solo servirán para el hermano cuya consola haya sido usada para hacer la compra. ¿Os imagináis una familia con dos hijos y que los dos quieran el juego Animal Crossing de Nintendo Switch? ¡Los padres tendrían que comprar el juego dos veces!

Sin duda, hay serios problemas y riesgos con el paso al formato digital. Otro de los problemas es que los precios seguramente estarían muy fijos desde el lanzamiento de los juegos y no habría tantas ofertas y descuentos como ocurre en la actualidad con el mercado físico. La idea de esperar 3 meses a que un juego baje un poco de precio para comprarlo más barato, desaparecería. Lo mismo se podría decir de la disponibilidad. A día de hoy siguen siendo muchas empresas las que retiran algunos de sus juegos antiguos. ¿Y si lo queremos comprar tiempo después? En el mercado físico siempre es posible encontrar los juegos, ya sea en un lugar o en otro, pero con el mercado digital no habría ninguna forma posible.

Por no hablar de la intranquilidad de saber que tus juegos no son, en realidad, tuyos. Siempre hay una entidad a tu alrededor que es la que está cediendo esos archivos para que tú puedas disfrutar de ellos. Pero si algo ocurriera y los servidores desaparecieran o se borraran, ¿cómo podríamos recuperar toda nuestra colección de juegos? No habría ninguna manera.

¿La realidad digital ocurrirá con PlayStation 6?

Todo lo que hemos dicho es preocupante. Por supuesto, también hay beneficios en el uso de un soporte digital. Se sabe que los discos, al menos los CDs y DVDs, están sufriendo deterioro en los últimos años respecto a los de las primeras generaciones de consolas ópticas. Hay muchos usuarios poseedores de juegos de PlayStation 1 y Sega Saturn que hablan de cómo algunos de sus discos han dejado de funcionar y se han deteriorado de una manera perceptible visualmente. Si esto ocurriera también con los Blu-ray, significaría que llegaría un día en que perderíamos nuestros juegos. De tenerlos en formato digital tienen una gran esperanza de supervivencia, siempre y cuando las compañías no desaparezcan o no se borren los juegos como hemos mencionado antes.

Creemos que el futuro es inevitablemente digital, o al menos esto es lo que se nos ha enseñado a pensar. Ha ocurrido con el cine. Las películas en DVD fueron muy populares, pero el cambio de generación hizo que al final se optara por otro formato. Lo curioso es que con el cine el sucesor no ha sido el mercado de la venta digital, el cual recibe poco apoyo, sino que la opción que ha triunfado ha sido la alternativa que representan servicios como Netflix. De momento es poco probable que los videojuegos se vayan a asentar con el modelo de Netflix, al menos a la vista de cómo lo han hecho las primeras propuestas. Por ello nos quedamos con el misterio y la inquietud de que no sabremos qué ocurrirá en los próximos años. Es un absoluto misterio.

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