Facebook abusa de su poder marcando el futuro de la realidad virtual

Facebook introduce el registro obligatorio para los usuarios de la realidad virtual con dispositivos de la gama Oculus.

Una vez más, Facebook se ha metido en un callejón sin salida en el cual está exponiendo a una de sus empresas adquiridas a encontrarse con un futuro incierto. Y el motivo de ello es el mismo que ha generado multitud de críticas para la entidad en el pasado: el interés excesivo que tiene de conseguir más y más registros para su red social, la cual quieren que continúe creciendo de forma progresiva cueste lo que cueste. Para lograr ese crecimiento Facebook está dispuesta a hacer cualquier cosa.

En este caso lo que han hecho ha sido poner en marcha un plan en el que posiblemente llevan trabajando los últimos años. En el año 2014 la empresa adquirió Oculus, la compañía más puntera en realidad virtual, propietaria del headset de mismo nombre que había dado la vuelta al mundo. Cuando se firmó esta adquisición los usuarios de Oculus se temieron lo peor: que antes o después Facebook utilizara la realidad virtual para impulsar el uso de Facebook a través de una versión VR.

Con el paso del tiempo la situación de Oculus seguía más o menos igual y no había indicios de que Facebook fuera a meter mano en la dirección de la compañía. Se lanzaron nuevos dispositivos, incluidos el headset Oculus Quest, el cual resulta revolucionario por no necesitar cables y por disponer de su propia tienda de aplicaciones. Todo iba bien hasta que hace unas horas Oculus ha anunciado el cambio drástico que muchas personas temían.

Lo que ha anunciado la compañía es que a partir de ahora para usar sus gafas de realidad virtual será necesario que nos identifiquemos con una cuenta de usuario de Facebook. Esto significa que el registro en la red social será obligatorio si queremos introducirnos en el entorno de realidad virtual de la compañía. No se obligará a que los usuarios que ya tienen cuenta de Oculus opten por el uso de una cuenta de Facebook de forma exclusiva, pero sí que se cruzarán los registros.

Por supuesto, la respuesta del público ha sido demoledora y las críticas a Facebook no han tardado en llegar. Se ve que la red social quiere utilizar la popularidad de Oculus y los millones de usuarios que ha sumado en los últimos años para impulsar de forma obligatoria el alcance de su red social. Y esto tiene implicaciones problemáticas más allá de que sea algo molesto para los usuarios.

Por ejemplo, una de las cosas que los usuarios de Oculus no quieren es que su experiencia con el headset, sus juegos, su tiempo de partida o sus hazañas, queden vinculadas al registro de Facebook. Esto podría significar que, por ejemplo, se daría cuenta de la actividad que tienen en la realidad virtual en la red social. Los usuarios quieren mantener su privacidad y que todo quede separado, en especial porque es bien sabido que hay muchas experiencias disponibles en la realidad virtual que no son precisamente para todos los públicos. No hay duda de que esto podría llevar a situaciones sensibles por parte de la comunidad.

Otra de las preocupaciones reside en la privacidad. A muchas personas no les gusta Facebook porque contabiliza y almacena (o comparte) todo tipo de información personal sobre los usuarios. Los propietarios de unas Oculus no se quieren exponer a ello y mucho menos que sea algo que ocurra de forma cruzada con los datos que han dado al soporte de las gafas de realidad virtual.

Además, hay personas que de manera imperativa no se quieren dar de alta en Facebook por un motivo u otro. No quieren estar dentro de la red social, pero tendrán que hacerlo si quieren disfrutar de las experiencias de realidad virtual de Oculus. Aunque podrían crear una cuenta de Facebook solo como recurso para conectarla a Oculus, lo cual terminaría siendo inservible para Facebook porque no obtendrían ningún tipo de dato ni experiencia real. Pero, eso sí, ganarían otra cuenta más. Sería lo mismo que han estado haciendo miles de personas desde hace años, quienes tienen varias cuentas de Facebook, como la que usan para sus contactos y la que dedican a los juegos con los que no molestar publicando mensajes y actualizaciones relacionadas con sus partidas.

Al final lo que quiere Facebook son más registros y poder decir que han crecido en tantos usuarios de forma anual, por lo que van a ir con este plan hasta la última de las consecuencias. También es delicado otro aspecto: el uso de Oculus por parte de niños. Porque los menores no pueden estar en Facebook, pero sí que pueden jugar con la realidad virtual (aunque no sea recomendado a ciertas edades tempranas). ¿Qué ocurre por lo tanto en este aspecto? ¿debe ser el padre el que cargue su propia cuenta de Facebook? ¿o hay que crear un perfil específico para los juegos? Como decíamos, Facebook solo quiere usuarios. Y lo más preocupante es que posiblemente esto también acabará pasando con otras empresas de Facebook, como WhatsApp.

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