Anunciarse en la Super Bowl, una decisión de éxito asegurado

La Super Bowl 2019 ha contado con algunos de los anuncios de televisión más esperados del año.

Publicidad

Hay pocas decisiones que resulten tan productivas para las empresas que buscan destacar en el terreno publicitario que poner sobre la mesa los millones necesarios a la hora de anunciarse en la Super Bowl. La final de la competición de fútbol americano es uno de los acontecimientos deportivos (y de cualquier ámbito) más vistos en todo Estados Unidos. La población se reúne para verla de una manera tan tradicional como se reúne en Acción de Gracias o Navidad, es un acontecimiento que nadie deja de lado y que sirve, por otra parte, como punto de apoyo para todo tipo de productos y marcas que se quieren dar a conocer o aumentar y afianzar su presencia en el mercado.

Con unas cifras de audiencia como las que registra la Super Bowl, la cual llegó a una cantidad de 100 millones de personas viendo el evento en 2018, es lógico que cualquier empresa quiera anunciarse durante el mismo. Eso sí, lograrlo tiene un coste, uno considerable. El precio del anuncio para aparecer en la Super Bowl 2019 ha sido de 5 millones de dólares a cambio de 30 segundos de gloria en los que las marcas tienen que concentrarse para sorprender.

El estándar que se ha visto es el de apostar por tirar de rostros famosos, personalidades reconocibles por distintas generaciones o por el público objetivo de cada uno de los productos anunciados. La filosofía, viendo que se pagan 5 millones por los 30 segundos, es de seguir invirtiendo para que el gasto total, aunque más elevado, compense de manera segura.

Así es como las empresas se han repartido, por decirlo de alguna manera, a los grandes famosos, especialmente a los actores de cine más cotizados. Amazon contrató a Harrison Ford para grabar un anuncio publicitario de su asistente de voz Alexa, al cual la empresa le está dando muchísima cobertura. Pepsi sacó a la palestra al cómico Steve Carell reivindicando esa situación en la que cuando estás en un restaurante y pides Coca-Cola te ofrecen, en su lugar una Pepsi. Y Sarah Michelle Gellar actuó para promocionar la marca Olay.

Más ambicioso fue el anuncio de la marca de cerveza Stella Artois, la cual sacó de la nevera a dos famosos personajes de la televisión y el cine respectivamente: Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York y El Nota de El gran Lebowski, interpretados por Sarah Jessica Parker y Jeff Bridges. Con antelación ya se había creado expectación y aunque hubo quienes se decepcionaron al saber que los personajes volvían de esta manera, a nivel global el anuncio actuó como gran ejercicio de nostalgia y tuvo un impacto muy positivo entre la audiencia.

Otras marcas dejaron de lado el efecto del famoso para concentrarse en transmitir mensajes poderosos. Por ejemplo, Pringles pone en acción a un asistente de voz como Alexa que se siente desgraciado porque no tiene la oportunidad de probar los muchos sabores que existen de las famosas patatas. Y algo parecido hace la marca Michelob Ultra, que demuestra que los robots, por humanos que parezcan, nunca podrán entender ni disfrutar del placer de beber cerveza.

Sea cual sea la técnica utilizada para promocionarse en la Super Bowl, lo que se tienen que asegurar de conseguir las marcas es de impactar positivamente entre la audiencia y de dejarles huella. No se trata de hacer un anuncio que sea divertido o que tenga chispa, sino de llegar un poco más lejos. Hay muchos factores que deben estar alineados para que esto tenga éxito y en los tiempos que corren actualmente la planificación a la hora de gestar el anuncio es aún más importante, dado que hay que tener muchos factores en cuenta para contentar a todo el mundo y al mismo tiempo no molestar ni ofender a nadie. La publicidad juega en un terreno lleno de obstáculos actualmente que requiere esfuerzo y compromiso.

Un mensaje puede ser poderoso, como el de Pringles, sin necesidad de tener a nadie famoso en primer plano. ¿Pero hubiera sido un peor mensaje en el caso de que los protagonistas que salieran fueran famosos? ¿y si la inteligencia artificial hubiera sido la de alguna película famosa? ¿perdería el mensaje del anuncio credibilidad o lo haría más divertido y potente? A veces es difícil responder, porque dependiendo del contexto se podrían plantear multitud de escenarios. Por ejemplo, quizá de poner a famosos muy conocidos dentro del anuncio haría que el público recordara más el mismo por estos actores que por el mensaje que se transmite.

Por eso decimos que el ejercicio y trabajo de crear un anuncio para un evento tan señalado como la Super Bowl no es sencillo, sino que requiere muchísimo esfuerzo y dedicación. Pero teniendo en cuenta que solo el emplazamiento del anuncio ya cuesta 5 millones de dólares… ¿podíamos esperar algo distinto? todo tiene lógica dentro de su propio contexto.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...