Trucos para que tu portfolio de profesional destaque más

Os damos algunas claves que os ayudarán a diseñar un portfolio más consecuente con lo necesario para triunfar.

Hacer un portfolio

Como profesionales siempre buscamos e intentamos que nuestro trabajo luzca y que se pueda mostrar al mundo de una manera atractiva. Por eso tener un portfolio es importante estemos en la etapa en la que estemos. Incluso las empresas más grandes, aquellas que trabajan con clientes de gran potencial y posibilidades, están supeditadas a la necesidad de disponer de un portfolio con el que mostrar al mundo lo que hacen, lo que han hecho y lo que pueden hacer por sus futuros clientes. ¿Pero qué es lo que podemos tener en cuenta para que nuestro portfolio sea de verdad irresistible y que nos proporcione una mejoría en el rendimiento de nuestro negocio?

Nosotros os vamos a dar unos trucos y consejos que os ayudarán, pero como de costumbre decimos, siempre es positivo que intentéis aplicar vuestras propias ideas para personalizar la estrategia que adoptáis y con la que obtendréis unos mejores resultados si tiene un toque personal totalmente vuestro.

1. Tu portfolio dice mucho de ti

El primer aspecto que os vamos a recomendar es que valoréis vuestro portfolio como un trabajo. Como un encargo que os ha realizado vuestro mejor cliente, que no es otro que vosotros mismos. El motivo de ello es que cuando alguien entre en nuestro portfolio lo primero que hará será interactuar con él y ahí será donde le demostremos el cariño, la atención y el mimo que ponemos en las cosas que hacemos. Si nuestro trabajo es visual y está relacionado con lo gráfico lo vamos a tener muy sencillo. Pero incluso si lo que hacemos tiene que ser descrito con palabras tendremos la oportunidad de impresionar con el mensaje que transmitiremos.

2. Explica bien qué has hecho y cómo lo has hecho

Hasta para los diseñadores gráficos es un gran error simplemente crear un portfolio visual en el cual no se proporcione ningún tipo de información. Tenemos que intentar contar todo lo posible y no cortarnos en este sentido, dado que nuestros posibles clientes querrán saber sobre nosotros y acerca de lo que hacemos. Contemos cómo hemos afrontado cada proyecto y en qué aspectos nos hemos concentrado para no solo hacerlo perfecto, sino también para hacerlo a nuestra manera. Nunca debemos pensar que quienes vean nuestro portfolio tienen porqué saber lo que pasa por nuestra cabeza o lo que pensamos en su momento para realizar cada uno de los trabajos. Por eso la información, bien presentada, siempre es bienvenida.

autónomo

3. Respondamos a las necesidades de un portfolio

¿Para qué sirve un portfolio? Lo primero que responderéis es que sirve para dar a conocer lo que hacemos. Y es cierto, pero también tiene otras funciones. Lo importante del porfolio es que responda a todas las dudas que puedan tener nuestros posibles clientes futuros. Por ejemplo, hagamos buenas muestras de nuestro trabajo en vez de decir que somos los mejores diseñadores del mundo. Además, pongamos fácil el sistema de contacto de nuestro portfolio y no hagamos que nuestros posibles clientes tengan que comenzar a complicarse la vida por no saber cómo encontrar el enlace al formulario de contacto. Este siempre tiene que estar delante del cliente. Hagamos unas orientaciones sobre cómo afrontaremos sus proyectos y sobre nuestra metódica de trabajo, como los plazos con los que actuamos cada vez que recibimos un pedido. Responder estas preguntas por adelantado ayudará a que los clientes nos contacten antes y con mayor seguridad.

4. Informa de todos tus trabajos

Es frecuente que pensemos en un portfolio solo como una agenda de clientes pública que compartimos con los visitantes para que vean cómo hemos trabajado y con quién lo hemos hecho. Pero esto implica que es posible que estemos dejando de lado proyectos y trabajos interesantes que hemos realizado por nuestra cuenta y que conviene compartir con quienes puedan sentir interés en ello. Por ejemplo, es posible que hayamos hecho un excelente trabajo de diseño para una página web propia o algún tipo de proyecto con el cual apoyamos a un amigo o conocido. En este caso también será algo digno de compartir con quienes entran en nuestra web a ver nuestros trabajos y conocer un poco más sobre lo que hacemos. Tenemos que ver el portfolio como un currículo interactivo en el que contamos todo lo importante que hemos hecho a lo largo de nuestra trayectoria. Y seguro que ese tipo de proyecto personal del que nos sentimos tan orgullosos sí que lo tenemos añadido a nuestro currículo.

5. Elige tus clientes

No hay que cerrarse puertas, pero algo que les gusta a los clientes es saber que puede existir una buena relación entre ambas partes y que el proyecto en cuestión saldrá adelante mientras todos quedan satisfechos. Por eso no es mala idea que dediquemos un apartado el portfolio a contar qué tipo de proyectos nos interesan y cómo nos gustaría trabajar. Esto podría hacer que firmemos contratos realmente rápido.

Foto: Pexelshitesh0141

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...