Análisis Modal de Fallos y Efectos Potenciales (AMFE)

El Análisis Modal de Fallos y Efectos Potenciales (AMFE) es una técnica relativamente reciente que se encuadra en el conjunto de herramientas que contribuyen a la mejora de la calidad. En este sentido, se incluye dentro del grupo de las principales técnicas de optimización bajo el enfoque de planificación, optimización y control de la calidad. No obstante, también se puede emplear en la fase de planificación de la calidad.

Ahora les hablaré sobre una técnica poco conocida y novedosa, que nos ayudara a mejorar la calidad en la organización. Se trata del AMFE, o simplemente Análisis Modal de Fallos y Efectos. Es una técnica sistemática y exhaustiva de análisis de modos de fallos potenciales, sus causas y sus efectos. El término potenciales se incluye porque el AMFE es una herramienta de predicción de futuros problemas, es decir,   que se adelanta y previene los posibles fallos que puedan surgir antes de que aparezcan evitando costos negativos innecesarios que pudieran afectar el precio de venta del producto.

Es importante analizar los fallos – foto del autor

Lo que se busca con esta técnica es averiguar que tanto podemos confiar en los productos, servicios, procesos y medios de fabricación de la organización.

Desde mi punto de vista, el AMFE apuesta por la filosofía de realizar un mayor esfuerzo en las etapas previas de diseño y desarrollo, evaluando los posibles problemas futuros y realizando las acciones correctivas pertinentes para evitar que aparezcan. De esta forma, los esfuerzos para lograr la calidad en las posteriores etapas de fabricación y producción se reducirán de manera notoria ya que dichos problemas no aparecerán y, por consiguiente, no será necesario resolverlos.

Así se logra que el número de modificaciones en las etapas cercanas al lanzamiento del producto sean mínimas, fundamentalmente por la adecuada predicción y prevención de los problemas antes de que ocurran.


La implementación del AMFE se basa fundamentalmente en dos aspectos:

1. En la experiencia del grupo que lo lleva a cabo.
2. En los datos que se tengan sobre los problemas o fallos surgidos en el pasado.

El grupo de trabajo que debe llevar a cabo el proceso de AMFE no debe ser numeroso, pero ha de estar formado por personas lo suficientemente experimentadas en el ámbito en que se desarrolle el estudio, o en situaciones similares, como productos o procesos semejantes, etc.

Dicho grupo de trabajo debe contar con el apoyo consistente de la gerencia para llevar a cabo de forma efectiva el estudio y alcanzar los objetivos perseguidos. Es importante al respecto, fijar unos plazos adecuados y determinar los límites técnicos del estudio.

Aunque en principio la dificultad no parece muy grande, se requiere un gran esfuerzo para la realización de un AMFE. Más aún, si no surgen dificultades, lo más probable es que no se esté realizando de forma adecuada y profunda, recuerden que siempre existirán los problemas, aunque sean mínimos.

En la actualidad el AMFE representa una importante técnica para identificar y prevenir problemas, máxime cuando los gustos y expectativas de los clientes son tan cambiantes y es necesario satisfacer de forma rápida y continua, y sin problemas que originen retrasos, las necesidades y demandas requeridas.

Se puede decir que el AMFE consiste, ni más ni menos, que en aplicar la lógica, la razón y el orden. Muchas ideas que surgen parecerán simples, obvias y lógicas después de ser leídas. Al fin y al cabo, constituye un resumen escrito y documentado del pensamiento del directivo que proyecta el producto o proceso, basado en su experiencia y en problemas pasados.

Eso sí, les indico que no deben olvidar en ningún momento que el producto o servicio está pensado para el cliente, por lo que hemos de tener siempre en cuenta este aspecto, desarrollando un enfoque orientado hacia el cliente final y sus necesidades, sin desestimar, por otra parte, a los clientes “internos”.

Orientar el servicio hacia cliente – Tienda el “Placer del Picante”, foto Wikimedia, autor Guzman

El AMFE se aplica tanto en el diseño del producto o servicio, como en el proceso de fabricación y en los medios necesarios para llevarlo a cabo. Por este motivo, existen tres tipos básicos de AMFE, aunque básicamente el proceso de realización es el mismo. No obstante existen algunos matices o pequeñas diferencias, en cuanto a los diferentes elementos y objetivos del AMFE y en los diferentes apartados que, en particular, tiene cada uno de ellos.

A continuación se describirán brevemente los diferentes tipos de AMFE, sin entrar en detalles ya que ello supondría un estudio demasiado minucioso que queda fuera de nuestros objetivos.

1. AMFE de Diseño, está orientado hacia el producto o servicio nuevo, cuando se modifiquen las condiciones medioambientales o, simplemente, cuando se quiera realizar un nuevo diseño para optimizarlo.

2. AMFE de Proceso, es una consecución del AMFE de diseño, pero aplicado a la búsqueda de fallos y causas en el siguiente paso: el proceso de fabricación. Su objetivo es analizar las características del producto en relación al proceso de fabricación o de montaje, para lograr que las expectativas del cliente estén aseguradas. Se debe realizar antes de que comience el proceso en sí.

3. AMFE de medios, en la actualidad las empresas están muy interesadas en obtener la mayor disponibilidad de sus medios de producción. Para lograrlo es esencial trabajar en pro de la fiabilidad, con el objetivo principal de reducir la tasa de fallo de las máquinas, utensilios, motores, etc., que se emplean para llevar a cabo el diseño, desarrollo, producción, mantenimiento, medida y otras actividades diferentes. Por tanto, el AMFE de medios se convierte en una herramienta esencial en el análisis y prevención de fallos en los medios de producción que se emplean para obtener el producto o servicio, asegurando su adecuada disponibilidad.

El AMFE ayuda a brindar un mejor servicio – foto del autor

El AMFE de medios abarca todos los departamentos y áreas en que estén involucrados los medios de producción, diseño, desarrollo, mantenimiento, atención al cliente, etc., tanto en su elaboración como en su utilización y puede establecerse como punto de partida para dar lugar a un plan de mantenimiento preventivo global que abarque a todos los estamentos de la empresa y no sólo a los relacionados con los medios de producción.

En mi opinión es importante basarse en los datos sobre problemas ocurridos en el pasado, pues desde allí empezaremos a trabajar. Esta herramienta nueva que poco a poco esta siendo utilizada con mayor frecuencia,  tiene la gran capacidad de servir como sistema de previsión ante futuros problemas. Para las empresas se constituye en una técnica importante ya que “persigue resolver los problemas que puedan surgir en el diseño de un producto o proceso antes de que éstos puedan aparecer”, por ello considero que debe tenerse en cuenta al momento de planificar un nuevo producto.

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