Trucos para gestionar el estrés que sentimos trabajando

Luchar contra el estrés o la ansiedad que tenga su origen en nuestro trabajo no resulta sencillo, pero hay pautas para hacerlo.

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Sentir estrés mientras trabajamos está a la orden del día. Se ha convertido en algo tan común que a día de hoy lo más normal es que nos encontremos otras personas que también están estresadas o que sufren algún tipo de ataque de ansiedad debido a la presión que les produce su trabajo o entorno laboral. Y aunque hay muchas maneras de afrontar este tipo de situación, lo más recomendable es que actuemos y pongamos en práctica consejos que están avalados por psicólogos que saben muy bien cómo tienen que combatir este tipo de problema.

1. No neguemos el estrés

La forma habitual en la que actuamos cuando nos sentimos estresados o con ansiedad es intentando evadirnos de ello de la manera más rápida posible para que desaparezca. Pero dicen algunos psicólogos que lo primero que debemos hacer no es esto, sino aceptar que tenemos ansiedad o estrés y hacerle un espacio en nuestra mente. No tenemos que dejar que nos domine, pero sí proporcionarle cierta presencia y entender lo que estamos sufriendo y porqué lo sufrimos. De esta manera conviviremos con ello, pero desde la aceptación y con una gestión saludable del problema.

2. Cuidemos de nosotros mismos

Es posible que no nos demos cuenta, pero que la manera en la que cuidamos de nosotros pueda llevar a afectar a nuestra salud mental. Por eso siempre debemos mantener nuestra higiene, cambiarnos de ropa, comer bien, dormir el tiempo suficiente, hacer ejercicio y tener un modo de vida, en general, sano. Estando en cuarentena posiblemente estemos tentados a pasarnos el día en pijama, pero hay que intentar luchar contra esa idea. Lo mismo lo podemos aplicar a la forma en la que cuidamos nuestro cuerpo, nos alimentamos de una manera equilibrada y todo lo demás. Hay que ser cuidadosos con nuestra vida y querernos mucho a nosotros mismos.

3. Haz ejercicios de relajación

No vais a tener ningún problema en encontrar cientos de tutoriales en YouTube con ejercicios de relajación muscular. Esto es algo recomendable para ciertos momentos del día en los que nuestro cuerpo necesita un poco de apoyo para encontrarse en un estado más saludable. No hay que pasarse largos periodos de tiempo haciéndolo, pero sí durante unos pequeños espacios en los que nuestro cuerpo se pueda relajar gracias a ello. Si nuestros músculos están relajados notaremos que todo en nuestro organismo irá mejor.

4. No cambiar nuestro modo de vida

Esto es clave, puesto que muchas personas están entendiendo el confinamiento y la adopción del teletrabajo como un cambio radical en su modo de vida e identidad. Pero hay que luchar para evitarlo. Si nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestras necesidades, de lo que queremos o de lo que a diario nos hace sentirnos bien, al final tendremos serios problemas. Aunque estemos todo el día en casa no por ello tenemos que dividir todo nuestro tiempo en cuidar de nuestra familia, de los niños y de prestar atención al trabajo. En lugar de esto, aunque es obvio que tendremos responsabilidades adicionales, también habrá que buscar el momento para la conexión con aquello que nos hace sentir bien y que nos aporta felicidad de manera habitual.

5. Habla con tus seres queridos

Si nos aislamos estaremos invitando a que la desolación y el sentimiento de soledad se apodere de nosotros. No debemos permitirlo. Seguramente tengamos alguien con quien hablar tal y como lo hacíamos de vez en cuando antes de la crisis del coronavirus. Familia, amigos, conocidos, compañeros de trabajo… una conversación de chat por WhatsApp en el momento adecuado puede ser muy saludable para nuestra mente. Sobre todo intentemos evitar los temas que estén cargados de pesimismo y la conversación casi inevitable acerca del coronavirus o de cómo hay personas que se saltan las normas y no ayudan al grupo. Hablemos de algo divertido, intentemos reírnos y pasar un buen rato que nos permita desconectar de nuestras preocupaciones o problemas.

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6. Demostremos al estrés que somos unos campeones

Cuando la situación se pone más crítica lo que solemos hacer es replegarnos y encerrarnos en nosotros mismos tal y como decíamos. Estamos en una situación delicada y en cierto modo es comprensible. Pero al mismo tiempo se trata de un momento en el que podemos demostrar que somos unos campeones. Si aprovechamos la fuerza que tiene ese estrés y ansiedad y la redirigimos hacia un desafío mayor en el que nos podamos concentrar, es posible que nos sorprendamos porque tengamos suficiente energía para superarlo. Hay personas que aceptan ese estrés y que lo que hacen es darle la vuelta a la tortilla poniéndose en una situación aún más complicada en la que demuestren su fuerza y capacidad para superarse. No es frecuente, pero se puede conseguir.

7. Ojito con el consumo de cafeína

Normalmente nos abonamos a esa frase de “sin mi café no soy nadie” o “hasta después del primer café ni me hables” y similares, pero lo cierto es que tenemos que tener cuidado con la cafeína. Es lo opuesto a lo que necesitamos para reducir los niveles de estrés o la posible ansiedad que estemos sufriendo. La cafeína nos pone en alerta y lleva nuestros sentimientos a una sensación a flor de piel. Por eso tenemos que reducirla al mínimo o eliminarla de nuestro consumo durante unos días hasta que notemos que nos encontramos mejor. En su sustitución podemos optar por el té o por café descafeinado si realmente necesitamos el sabor y olor del mismo por la mañana.

8. No escuches a tu mente

En estos momentos de inestabilidad lo que tenemos que hacer es no escuchar las palabras que nos manda nuestra cabeza, puesto que normalmente se decantan por ver lo negativo y lo problemático de nuestra vida o entorno. Hay que cerrarle la puerta a esas palabras y ver lo positivo de la vida, intentar abrazar aquello que realmente nos inspira buenas sensaciones y que nos hace sentir bien.

9. Descansa

Parte del estrés que sufrimos se encuentra provocado por lo cansado que sentimos nuestro cuerpo, pero también nuestra mente. Hay que intentar oponerse a ello y plantarle cara para que no se convierta en un problema mayor. Por eso tenemos que descansar. No tengamos miedo a echarnos una pequeña siesta después de comer que utilicemos como paréntesis entre la jornada laboral de la mañana y la de la tarde. Eso nos ayudará a recuperar energías. Y también asegurémonos de que durante la noche dormimos las horas suficientes. Aprovechemos que si estamos en casa y no tenemos que salir para trabajar estamos ganando un tiempo del desplazamiento que seguro que podemos usar para dormir un poco más.

1o. Busca apoyo especializado

Y si nada sale bien, nada funciona y continuamos estresados o con ataques de ansiedad frecuentes que no podemos controlar, no dudemos ni sintamos vergüenza por tener que recurrir a los servicios de un profesional de la salud y la psicología. Es lo más normal del mundo y millones de personas lo hacen, así que busquemos un servicio que nos puedan dar en estas circunstancias y que nos ayude a ver la situación y la vida de una forma más relajada. Recordemos, además, que lo que buscamos no es ayuda médica con pastillas o medicación, sino consejos y apoyo para estabilizar nuestra salud mental de una manera totalmente natural.

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