Piratería Petrolera

En un hecho muy extraño e interesante, un grupo de piratas secuestro un buque petrolero saudita, a cientos de kilómetros de las costas de Kenia. La noticia, que fue informada por la Armada de los Estados Unidos, tiene la característica de ser novedosa, dada la inmensa distancia de la tierra en la que se encontraba el buque que fue abordado. No obstante, existen muchas pandillas organizadas en este tipo de tomas, que se desenvuelven de manera coordinada por medio de buques y lanchas rápidas, las que han intensificado sus acciones contra cargueros en las costas del Golfo del Adén y en Somalia.

En un hecho muy extraño e interesante, un grupo de piratas secuestro un buque petrolero saudita, a cientos de kilómetros de las costas de Kenia. La noticia, que fue informada por la Armada de los Estados Unidos, tiene la característica de ser novedosa, dada la inmensa distancia de la tierra en la que se encontraba el buque que fue abordado. No obstante, existen muchas pandillas organizadas en este tipo de tomas, que se desenvuelven de manera coordinada por medio de buques y lanchas rápidas, las que han intensificado sus acciones contra cargueros en las costas del Golfo del Adén y en Somalia.

A pesar de que según los reportes oficiales de los Estados Unidos, los ataques han aumentando en el último año, la verdad es que la última incursión de los piratas en el buque saudita tiene la característica de ser muy sofisticada, dejando entrever que la capacidad de los criminales ha aumentado considerablemente en los últimos tiempos. Teniendo en cuenta el tamaño de barco, y la profundidad en alta mar a la que el mismo se encontraba, la situación parece que ha cambiado favorablemente para los piratas, quienes ahora cuentan con más capacidad de daño.

Según los datos de la Oficina Internacional Marítima, que es el ente encargado de los delitos que se presentan en alta mar, en el último trimestre los piratas han atacada más de 26 embarcaciones, secuestrando a un número de 527 tripulantes de las mismas. Se podría concluir a raíz de este informe, que sin duda alguna el negocio ilícito de la piratería se ha venido consolidando en los últimos años, extraña noticia en un momento en el que la materia prima se encuentra perdiendo una cantidad de dinero considerable como consecuencia de la baja de precios internacionales.

Todo esto, en medio de un crecimiento considerable por parte de los grandes grupos petroleros, quienes en conjunto con las fuerzas militares de sus países y de oriente medio, han fortalecido los niveles de seguridad de los suministros de petróleo, desde los lugares de extracción, los de transporte por alta mar y los de consumo. No obstante, la situación parece no mejorar.



Una de las razones de este estancamiento en los niveles de seguridad, se debe a que las grandes empresas petroleras son muy proclives a pagar el rescate estipulado por los secuestradores. Se calcula que para lo que va de año, los criminales han recibido una suma cercana a los 30 millones de dólares, como ingresos pagados por rescates a embarcaciones.

No obstante lo anterior, la verdad es que los ataques de grupos organizados a empresas e instalaciones petroleras son muy comunes alrededor del mundo. Por ejemplo, en Nigeria uno milicianos cerraron la mayoría de los yacimientos de petróleo de ese país. En Arabia Saudita, Irak y Colombia, los grupos rebeldes se han alzado en armas en contra de las infraestructuras petroleras de eso países, dejando graves daños económicos y en vidas humanas. Y por último, el caso de Rusia es el más preocupante, llevando a que incluso el país se acerque al gas como elemento de suministro en vez del petróleo.

Por otro lado, el que las actividades criminales hayan aumentado en ciertamente un gran riesgo para el mundo petrolero, pero el ataque último que se tuvo tiene la consecuencia de dejar al negocio del petróleo con un riesgo más alto, dado que ninguna etapa del negocio se encuentra a salvo. Las hazañas de los piratas del mar petrolero no eran de mucho cuidado para nadie, dado que los ataques eran improbables, dadas las inmensas dificultades para llegar hasta allá.

El problema se hace aún más grave, si tenemos en cuenta que según el Departamento de Energía de los Estados Unidos, la mitad del petróleo del mundo se transporta por alta mar, que antes parecía ser un lugar totalmente seguro. Para hacerlo aún más complicado, la zona del Golfo y todo su alrededor, un lugar por donde se transportan los principales bienes de Asía, Estados Unidos y Europa, se ha convertido en una de las más peligrosas del mundo para las embarcaciones, dado el notable aumento de la piratería marítima.

El buque que fue atacado era el Sirus Star, que pertenece a la compañía saudí Aramco, y se produjo la ilegal operación a más de 830 kilómetros al sur del Océano Índico, una distancia y lugar nunca alcanzado por ningún pirata. El buque tiene un peso de más de 300.000 toneladas, pero tiene la característica que es capaz de transportar dos millones de barriles de petróleo, que es el 2.3% del consumo diario del planeta. No obstante, hasta ahora las operaciones de este tipo no han tenido ningún tipo de impacto en los precios del petróleo mundial.

Es importante recalcar que mucho de la piratería que nace en estos lugares, donde grupos armados atacan a las compañías petroleras internacionales, tiene lamentablemente su génesis en las terribles condiciones en las que viven las personas alrededor de los lugares de explotación y de transporte del crudo, muy alejadas de las inmensas ganancias de las que disfrutan las grandes compañías petroleras. Por otro lado, es lamentable y también causa de esta situación, el que las compañías petroleras financien a grupos armados que atacan a las poblaciones más vulnerables en esos países, como respuesta a las críticas e injusticias que ellos demandan y anuncian.

Es evidente que lo anterior no puede ser la respuesta completa a por qué varios hombres se arman para robar a las grandes compañías de petróleo del mundo. Sin embargo, es importante ver que las actuaciones de estas empresas no cambian para nada: la respuesta que tuvieron frente a los últimos hechos es aumentar el pie de fuerza militar y asumir tasas de seguros más altas para sus barcos. Lo anterior son sumas astronómicas de dinero que las petroleras gastan en seguridad, sin importarles que mucho de eso podría usarse más eficientemente en apoyar las regiones en donde sacan el liquido, ayudando a la necesidad de tener que robar para sobrevivir.

Para muchos ciudadanos del mundo, la actuación de las compañías petroleras es la de ir a un lugar, llevarse el petróleo que les pertenece y no dejarles ni un sólo centavo a su región. Si a lo anterior le sumamos que lo hacen en complicidad con unos gobiernos corruptos que le roban a la ciudadanía, todo lo mencionado suma como caldo de cultivo para estas situaciones.

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