Incertidumbre, Riesgo y Seguros

La incertidumbre expresa la duda que tenemos ante un evento futuro, en el caso de nosotros los humanos esta va en aumento con el devenir de los años o cuando adquirimos y por ende poseemos cada vez mayor riqueza en bienes; se constituye en una inseguridad y miedo ante acontecimientos adversos y nos hace querer evitar ese riesgo inherente a perderlo todo o sufrir un accidente. La Incertidumbre es en suma la posibilidad de ocurrencia de eventos excluyentes (E1, E2, … ), donde cada evento tiene asociado una probabilidad o frecuencia de ocurrencia (p1, p2, ….), la suma de las probabilidades de ocurrencia es igual a 1 (i = 1,n pi = 1); el riesgo por su parte es la estimación (subjetiva) de la probabilidad de ocurrencia de un evento y varía de de acuerdo a la información y a las actitudes de los agentes económicos.

Pero ¿Cómo podemos cambiar un evento futuro?, ¿Cuál es la clave para mitigar el riesgo inherente en cualquier acción?, acaso tenemos en nuestras mentes la capacidad de convertirnos en pitonisos o adivinos; realmente mis estimado lectores esto es algo que esta fuera del alcance humano; sin embargo tanto si realizamos inversiones o si queremos asegurar nuestro futuro existen formas de coberturar el riesgo inherente a ellas. Un punto relevante a tratar antes de comenzar con el tema es considerar que el valor de la información es un bien preciado, esto significa que cuando queramos contratar por ejemplo un seguro personal o contra robo debemos primero observar el valor de las primas y la cobertura que nos ofrecen realizando un análisis comparativo entre las diferentes entidades, asimismo las referencias que podamos obtener de amigos, socios o familiares en cuanto a capacidad de respuesta de la compañía aseguradora y soporte cuando se produce una ocurrencia es un valor agregado que debe ofrecernos la compañía.

Este tema nos plantea varias interrogantes ¿por qué resulta conveniente adquirir un seguro de vida, un seguro médico o un seguro automotriz?, ¿por qué conviene aportar al Sistema Nacional de Pensiones o a la AFP?, ¿cómo decido entre invertir en un fondo mutuo o en una cuenta de ahorro bancaria?, todas estas preguntas son decisiones en condiciones de incertidumbre que pueden mitigarse adoptando medidas adecuadas; por ejemplo en el caso de la primera pregunta tal vez si somos jóvenes y solteros (digamos menores a 30 años) no nos interesará mucho adquirir un seguro de vida, pero esto cambia si somos jóvenes y adquirimos la condición del matrimonio ¿no es así?, piénsenlo bien las decisiones de hoy no son la ley del mañana, ellas cambian por las circunstancias, por el ritmo de vida, por el trabajo que desempeñemos, por los bienes que vayamos adquiriendo.

Los agentes económicos deben adoptar decisiones en condiciones de incertidumbre, ellos desarrollan estrategias para enfrentar estas decisiones; una de ellas es la “retención de riesgos” que se traduce en ahorros personales, fondos de asistencia gremiales, ahorros cooperativos, etc. Otra estrategia es la de “reducción de riesgos”, en este rubro se encuentran por ejemplo el empleo de cinturones de seguridad en los automóviles, las sillas de niños en los coches, la adquisición de extinguidores, la instalación de alarmas en autos y casas, los servicios de vigilancia particulares, etc. La estrategia de “eliminación de Riesgos” consiste por su parte en evitar participar en situaciones que nos pongan en situaciones de riesgo elevado, aquí se encuentran por ejemplo el evitar deportes extremos o viajes peligrosos.


Para medir el riesgo ante los acontecimientos inesperados debemos considerar el concepto de “valor esperado” que es el valor promedio (media) de los valores de los eventos posibles ponderados por las probabilidades respectivas:

VE = μ = E1xp1 + E2xp2 + E3xp3+ … + ENxpN

Este concepto esta íntimamente ligado con los de variabilidad (Dispersión) osea el grado en el que difieren los resultados esperados, varianza (σ2) que es el promedio de los cuadrados de la desviación de cada valor con relación a la media, desviación estándar (σ) o raíz cuadrada de la varianza y el criterio para la valoración del riesgo que al igual que el valor esperado, se prefiere la distribución que tiene menor variabilidad.

Preferencias de los usuarios ante el riesgo

Un agente económico puede tener diferentes actitudes frente a los riesgos de mercado: la “renuencia” o aversión al riesgo implica el sacrificio de un ahorro el cual podemos invertir para evitar la exposición al riesgo, esta se da en el caso de los seguros de vida, ya que de nuestro ingreso personal pagamos la prima y no ahorramos en el banco por ejemplo con lo cual dejamos de percibir un ingreso por intereses. Otra actitud que implica una posibilidad de alcanzar un premio es la de “preferencia por el riesgo” y esta asociada con aquellas personas inclinadas a participar en negocios de azar como es el caso de bingos, casinos y tragamonedas. La tercera actitud es la de “neutralidad”, ello implica la indiferencia entre una inversión segura y el valor esperado de un negocio de riesgo y tiene que ver con los portafolios financieros.

Criterio básico para la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre

El consumidor enfrenta el dilema de optar entre un ingreso cierto (S) o el valor esperado (VE) de una decisión que involucra riesgo, si existe neutralidad frente al riesgo S = VE, por el contrario si se opta por la inversión segura S > VE y si decidimos asumir la decisión en una inversión de riesgo VE > S.

Si existe renuencia al riesgo podría optar por una decisión que involucra riesgos siempre que se compense adecuadamente con una mayor prima de riesgo, donde el cálculo de la prima viene dado por: Prima de Riesgo (PR) = VE-S.

Para mayor comprensión de estos asuntos veamos el caso de adquisición de un seguro médico; supongamos los siguentes supuestos:

Ingreso anual esperado: 40,000 Euros.
Costo de un tratamiento médico: 20,000 Euros.
Probabilidad de necesitar un tratamiento médico: 50% (esta posibilidad viene dada en base al promedio de vida en España, por ejemplo si el promedio de vida fuera 60 años el 50% significa que estamos en 30).

En el caso del ejemplo a nosotros se nos presentan dos opciones: la primera si es que decidimos no asumir un seguro médico y por lo tanto si se presentará el caso hacernos de los costos del tratamiento con una probabilidad del 50%, nuestro ingreso neto sería igual a 20,000 Euros. Por el contrario si somos previsores y decidimos asumir un seguro médico con la misma probabilidad nuestro ingreso neto podría ser de 40,000 Euros, ya que el seguro asumiría los gastos.

Ahora veamos cual es la realidad del valor esperado de ingreso aplicando la fórmula nosotros mismos:

VE = (20000 x 0.5) + (40000 x 0.05)

VE = 10000 + 20000 = 30000

Entonces si apareciera un agente de una compañía aseguradora y nos ofrece una cobertura de esta naturaleza ¿contrataríamos el seguro médico?; la respuesta es si, siempre que la prima sea menor a 10000 que representa la diferencia entre nuestro ingreso (40,000 Euros) menos el valor esperado VE (30,000 Euros), esto porque nos deja un margen de inversión para minimizar aún más nuestro riesgo invirtiendo en otros productos financieros.

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