Consejos para comenzar a emprender en un nuevo país

Os damos algunas recomendaciones que os ayudarán en el caso en el cual tengáis pensado mudaros a otro país para emprender.

Empezar un nuevo negocio es difícil bajo todas las circunstancias, pero aún resulta más complicado si hemos tomado la decisión de mudarnos a otro país. No obstante, puede haber muchos motivos por los que tomemos esta decisión y sería conveniente que tuviéramos en cuenta una serie de consejos que nos podrían ayudar mucho en el proceso. A continuación, y partiendo de la experiencia, compartimos con vosotros algunas ideas que hemos comprobado que resultan de gran ayuda.

1. Conoce el país

Esto es lo prioritario, que conozcamos el país en el que vamos a trabajar y emprender nuestro negocio. No es recomendable que nos instalemos en un lugar que desconozcamos, ya que esto nos expondrá a cometer una gran cantidad de errores y malas decisiones. Lo que tendríamos que hacer será documentarnos de todo lo que pueda rodearnos en la nueva nación en la que vamos a residir. Desde las costumbres hasta la religión, las tradiciones, la forma de vida de las personas, los horarios, la extensión de la jornada laboral o las prácticas más habituales en los negocios. Conocer hasta el último detalle del país nos dará un impulso importante y a todos los niveles resultará muy beneficioso para nuestra presencia en el mismo.

También deberíamos aprender el idioma o tener las nociones fundamentales para poder comunicarnos, ya que esto aún nos dará más finalidad para relacionarnos con empleados, clientes y posibles socios. Como de costumbre, al llegar a un nuevo lugar siempre se recomienda mimetizarse con el mismo y no mantenerse al margen viviendo de una forma externa evadiéndonos de mezclarnos con la cultura del país. Solo de esa manera conseguiremos convertirnos en uno más de sus habitantes y en un miembro productivo de la nación.

2. Busca contactos y un poco de apoyo

Comenzar desde cero es aún más complicado si lo hacemos en solitario. Tenemos que pensar que la mayoría de nuestros contactos de nuestro país original ya no van a ser válidos. Decimos «la mayoría» porque en realidad nunca se sabe lo que puede ocurrir ni qué puertas se nos pueden abrir por obra de una carambola. Y a las carambolas les tenemos que decir «sí», porque pueden arreglar parte de nuestro inicio en un nuevo país. Aún así, lo que tenemos que intentar hacer es buscar un punto de apoyo, no con la intención de abusar de él, sino de beneficiarnos del conocimiento ya obtenido por esa persona o grupo.

Lo mejor que podemos hacer es recurrir a alguien que haya pasado por lo mismo por lo que vamos a pasar nosotros, en especial la instalación en el nuevo país y el abrirse a toda su cultura y nuevas ideas. Conocer a un emprendedor que ya lleva tiempo en el país nos ayudará a saber qué tenemos que hacer, cómo hacerlo y nos dará consejos y apoyo para que podamos comenzar nuestro camino. Aspectos básicos como la forma de gestionar nuestros impuestos o el acercamiento a clientes pueden quedar más aclarados gracias a esta persona. El estar dentro de una comunidad de emprendedores en tu nuevo país con los que compartes el idioma no es algo que nos deba preocupar por crear aislamiento, sino que se trata de una herramienta a la cual nunca hay que dar la espalda.

Aún con todo, no dudéis en hacer una buena búsqueda de contactos con presencia en el país al que habéis llegado o al cual tenéis intención de mudaros. Esta base de datos irá creciendo con el tiempo y es posible que de buenas a primeras ya os resulte útil. Muchas personas a las que escribáis en redes como Linkedin posiblemente no os aceptarán, pero todo se trata de perseverancia y de llamar a las puertas adecuadas. Nunca se sabe lo que puede ocurrir si lo intentamos.

3. Define bien tu producto

Al conocer el país en el que nos vamos a instalar tendremos que estudiar la forma en la que nuestra idea encajará con este lugar. Es decir, a todos nos encantaría poner una hamburguesería que se caracterizase por el uso de distintos quesos en sus platos, pero si abrimos el local en un país donde el queso no es muy bienvenido ni existe tradición con el mismo, quizá no sea una idea tan buena como podríamos haber imaginado. Por supuesto, este solo es un ejemplo, lo que os tiene que quedar claro es el concepto de lo cual os estamos hablando.

Tenemos que ver cómo encajará la idea que tenemos en la sociedad a la que nos desplazamos y cómo podemos hacer que se convierta en un éxito. En ocasiones la forma en la que transmitimos o presentamos esta idea o producto es lo que marca la diferencia y lo que se puede llegar a convertir en la clave para que triunfemos. Por esto mismo el análisis y planificación son tan importantes. No hay nada mejor que conocer la zona y el país en general para saber en poco tiempo si nuestra idea puede tener éxito en él o no. Y no olvidemos que una buena manera de descubrir esto es analizando el mercado y las propuestas que ya existen. La demanda que realiza el público nos dice mucho acerca de qué tipo de servicios o productos pueden llegar a tener más éxito.

4. Estudia las ciudades y busca el mejor lugar para tu oficina

Otro de los aspectos a tratar será el lugar donde ubicaremos nuestra oficina, para lo cual tendremos que investigar cuáles son las mejores localizaciones o las que estén más relacionadas con el mercado en el cual vayamos a instalarnos. A partir de ahí podremos tomar la decisión de si alquilar una oficina completa para nosotros, dependiendo del precio de alquiler y de nuestras previsiones de crecimiento, o si para comenzar nos interesa más un centro de coworking. Esta última opción puede ser muy interesante a la vista de es un entorno en el cual podemos encontrarnos con otras personas que tengan negocios similares y con las que quizá podamos llegar a colaborar de alguna manera.

5. Define un plan de ataque

Elabora una estrategia que te permita abrirte camino en este nuevo país atendiendo a la situación del mercado y a la forma en la que tu producto podría llegar a introducirse. Establece una serie de pasos y puntos sobre los que irás avanzando progresivamente hasta que hayas dado a conocer tu producto o empresa. Piensa en las dificultades con las que te vas a enfrentar y en la forma en la que podrías establecer el negocio. Busca los puntos débiles del mercado y ataca directamente en ellos para

6. Investiga todos los aspectos legales

Es necesario que antes de comenzar nuestra trayectoria profesional en este nuevo país conozcamos hasta el último detalle de los aspectos legales relacionados con la creación de la empresa, el establecimiento del negocio, los impuestos que debemos pagar y cualquier otro aspecto relacionado. Está claro que no queremos tener problemas legales y que, por otro lado, nos interesa destacar cumpliendo todos los aspectos y normas para poder demostrar que nos amoldamos al país que nos ha acogido. Si no tenemos nadie de nuestro país con experiencia a quien consultar como hemos mencionado antes, será recomendable que contratemos un agente o el servicio de una asesoría para que nos informen de todo lo que tengamos que saber.

7. Asegúrate de ayudar a la comunidad y darle lo que necesita

Otra buena manera de comenzar en un nuevo lugar es escuchando las necesidades de la comunidad que nos rodea e intentando marcar la diferencia para que la vida de las personas sea un poco mejor. Las necesidades de esta sociedad pueden ser muy distintas a las que tenía la gente de nuestro país, por lo que hay que aprender y estudiar para ver y conocer hasta el último detalle. Si lo hacemos estaremos colaborando para que la calidad de vida del lugar sea más alta y que todo el mundo disfrute de nuestros servicios o productos de forma conveniente. Además, es indudable que respondiendo a las necesidades de la comunidad estamos abriéndonos a la oportunidad de encontrar vías de negocio que resultarán muy beneficiosas. Quizá descubramos algo que nos lleve a realizar una modificación en nuestro negocio para obtener un mayor nivel de éxito.

8. Colabora con la sociedad que te ha acogido

Y en relación a los puntos anteriores también contamos con la responsabilidad social respecto a la comunidad que nos haya acogido. Hay que tratar de ayudar y colaborar en la medida de lo necesario, emprender acciones solidarias y realizar donaciones cuando tengamos la oportunidad de hacerlo. La posibilidad de ayudar a los demás y de echar una mano a nuestra nueva sociedad será algo que demostrará nuestra predisposición para encajar en este nuevo país y hacer las cosas bien. No hay nada que demuestre mejor que estamos dispuestos a ser un valor de calidad para ese nuevo país en el que residimos que volcarnos con acciones solidarias en las que demostremos un carácter abierto y dirigido a la ayuda de los demás.

9. Nunca te cierres a nuevas oportunidades

Cambiar totalmente de contexto como lo hacemos al trasladarnos a otro país puede implicar que en poco tiempo descubramos un mundo nuevo y opciones totalmente alternativas a las que habíamos valorado hasta el momento. No sería raro que un emprendedor cambia radicalmente su enfoque cuando llega a otro país y descubre de primera mano que lo que pensaba acerca de este lugar es distinto a la realidad. Con ese descubrimiento es como empiezan a aparecer oportunidades y a presentarse posibilidades que podemos aprovechar para de manera inesperada iniciar nuevos negocios. La vida está llena de sorpresas y lógicamente un cambio de país puede traernos todo tipo de momentos inesperados.

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