Apple ve la crisis venir, pero se sigue dando golpes en el pecho

En las oficinas de Apple todavía no da la sensación de que se aprecie la gravedad de la situación en la que se encuentran.

iPhone

Los golpes en el pecho siempre sientan bien. En cualquier empresa son una buena señal. Eso significa que las cosas van tan bien que es posible incluso quitarse la corbata durante unos minutos para sentirse pletóricos. Pero hay que tener cuidado de cuándo nos damos esos golpes en el pecho, porque quizá estemos confundiendo el momento y no sea lo más conveniente a la vista de que tenemos graves problemas de los que preocuparnos.

Apple nos da la sensación, a la vista de cifras recientes y de previsiones, que se encuentra en uno de esos momentos complicados. En los últimos años se habla cada vez más de la crisis del iPhone. El producto que todo el mundo quería tener en el pasado se ha ido convirtiendo en ese artículo de lujo que no es tan necesario como parecía y que el público ya no siente tanta necesidad de tener. Cada año llega un nuevo modelo que supone un gasto para el usuario de alrededor 1000 euros si quiere mantenerse actualizado. No resulta un negocio al que se le pueda augurar un buen futuro a largo plazo. Eso ha derivado en que el interés por el iPhone, que ha sido el líder de las ventas de Apple desde su lanzamiento, se reduzca.

Y si se reducen las ventas del iPhone, Apple no tardará en entrar en crisis. En los últimos meses la compañía ya ha solicitado a sus proveedores que no hagan tantas unidades de sus móviles. No son necesarias, no se venden tan rápidamente como lo hacían en el pasado. Y el problema es que no es una situación temporal que vaya a cambiar cuando se realice un cambio significativo en el producto. No hay ningún cambio en el horizonte, solo una aparente espera a que el producto reciba el golpe de gracia.

Hace unos días se desvelaba que la cuota de mercado de Apple en Estados Unidos era de casi el 20% para el mercado de los teléfonos móviles. Eso significa que Apple sigue siendo líder. ¿Pero garantiza que sea la líder de un segmento del mercado que está en decadencia y en clara crisis? Supera a Samsung, que siempre ha sido su eterna competidora, y queda por encima de las demás marcas que intentan ganarse el pan vendiendo nuevos móviles, como es el caso de Huawei. Pero este éxito en cuota de mercado no es nada si lo comparamos a que los ingresos de Apple se han reducido casi un 5% a final de 2018 y que las previsiones para el futuro vuelven a ser malas. Se espera que haya cada vez menos ventas del iPhone y que las cifras de ingresos sigan en crisis. Eso nos lleva a una situación en la cual, como decíamos, nadie se daría un golpe en el pecho. Al contrario de eso, se nota que hay mucho positivismo en las oficinas de Apple y se aprecia un inexistente sentido de la preocupación ante el que podría ser el inicio del fin para una de las épocas más gloriosas de la entidad.

Apple

Lo poco que leemos sobre Apple en relación a lo que se les viene encima y a lo que ya están sufriendo son excusas, teorías y razonamientos. Nada que ayude a que sus entusiastas seguidores, el público más fiel que se haya visto en el mercado tecnológico, se puedan quedar más tranquilos y respirar sin sufrir taquicardias de vez en cuando. Apple dice que el motivo por el cual las cifras van tan mal se encuentra en que las ventas y la demanda por el iPhone en China se ha reducido mucho. Y aunque es algo real, contrastado, que encaja con el auge que están teniendo las propias marcas chinas, no sirve como para que una empresa tan poderosa como Apple se encuentre ante la espada y la pared.

Lo peor de todo es que, como decimos, se ve poca intención por parte de la empresa para superar el temporal. ¿No deberían estar trabajando con más ahínco en la próxima best thing de su empresa? ¿no deberían intentar revolucionar de nuevo el mercado a la vista de que se encuentra estancado? Porque que las ventas de móviles estén bajando no es algo que solo afecte a Apple, en general los usuarios están aguantando cada vez más con sus terminales sin cambiarlos por modelos nuevos debido a que han perdido el interés en las actualizaciones y han visto que los nuevos dispositivos tampoco les aportan tantos motivos para su compra como antes. Visto el panorama, y a sabiendas de que el potencial innovador de Apple ya no es el que era, ¿se puede esperar que renazcan de sus cenizas una vez más? ¿habrá alguna mente pensante como las de los Steve, cofundadores de la compañía? Jobs ya no está y Wozniak no participa activamente en Apple. Los problemas son reales.

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