Haz realidad tu proyecto con el crowdfunding: Verkami

Verkami es una plataforma española de crowdfunding en la cual podemos tratar de hacer nuestros sueños realidad.

Es posible que tengamos un proyecto entre manos o que estemos pensando en uno concreto, pero tengamos complicaciones para conseguir financiación. En tiempos actuales especialmente, es complicado poder encontrar quién nos financie nuestras ideas. Por ello una de las mejores opciones a las que podemos recurrir es el crowdfunding.

En una serie de próximos artículos vamos a hablar de distintas propuestas de crowdfunding a las que podemos recurrir y comentaremos qué hay que tener en cuenta de cada una de ellas. Comenzamos con Verkami por ser una empresa española, con todo lo que eso implica para los emprendedores de nuestro país que quieren abrirse camino con su proyecto.

El crowdfunding de origen español

A lo largo de más de 10 años, el equipo de Verkami, una empresa nacida de forma familiar, ha conseguido unas cifras de éxito realmente altas. Ellos mismos aseguran que son la comunidad de crowdfunding con mayor índice de éxito de todo el mundo, aunque lo más probable es que este título lo hayan perdido a la vista de la gran cantidad de comunidades similares que existen. Pero eso no quita que tengan en su historial unos datos que son, simplemente, espectaculares.

Según sus estadísticas tienen un 73% de proyectos aprobados, casi 9000 proyectos finalizados y una recaudación que se encuentra camino de los 50 millones de euros. Las propuestas que se realizan a través de este crowdfunding tienen el beneficio de llegar de una manera muy directa al público español. Además, para muchos emprendedores es más cómodo trabajar con una entidad de crowdfunding que hable su idioma que irse a las alternativas del extranjero.

¿Cómo funciona Verkami?

Esto es micromecenazgo, lo que significa que estamos abriendo un proyecto a la recaudación de financiación a través de la venta de un producto o unos beneficios a cualquier cliente interesado. No se trata de, por ejemplo, recaudar dinero a fondo perdido que no vaya a ser devuelto. Los proyectos tampoco se suelen hacer con la intención de conseguir una serie de beneficios, sino que se cuenta con que todo lo que se recauda está destinado a justificar una serie de gastos.

Gastos que pueden incluir no solo lo referente a la producción, sino también al tiempo que se haya invertido en la creación de la obra en cuestión. Es decir, que hay cierta libertad a la hora de definir la forma en la que se va a estimar la inversión que vayamos a hacer y el volumen de financiación que solicitemos. Dicho de otra forma, si necesitamos un mínimo de 5000 euros para terminar el proyecto y esto lo recaudamos, por ejemplo, vendiendo 500 libros, no significará que a nosotros cada libro nos costará 10 euros.

Cada libro nos podría costar 5 euros, a lo que habría que sumar la comisión de Verkami, otros costes relacionados y, en último lugar, nuestro tiempo y lo que valoremos la inversión personal que hayamos realizado en ese sentido. Por eso es importante que, cuando hagamos cuentas, no nos pillemos los dedos intentando hacer una financiación muy baja con la que asegurar nuestro éxito en Verkami. El presupuesto que necesitamos para el proyecto siempre debe ser muy lógico y que así no nos encontremos después con que, por ejemplo, nos hemos quedado cortos.

Porque una de las cosas que peor pueden salir en un crowdfunding es que nos quedemos cortos. Y si nos pasa, no seríamos los primeros a los que les ocurre. Son muchos emprendedores los que han realizado financiación de esta manera y se han encontrado, al final, con que el volumen de lo que necesitan es superior a lo que han obtenido. Es ahí cuando empiezan los problemas y una situación en la que no son pocas personas las que han tenido que terminar aportando de su bolsillo para sacar el proyecto adelante. Por eso nosotros os pedimos que seáis muy cuidadosos en este sentido.

¿Cómo funciona el proceso exactamente?

Lo primero es definir nuestro proyecto y crear una presentación adecuada del mismo. Pensemos que lo que hacemos entrando en Verkami es como si hiciéramos una presentación a inversores de forma permanente que estuviera en la red para que accedieran a ella cuando quisieran. Por lo tanto, la presentación que tenemos que hacer, la publicación del texto previo, las imágenes de prototipo y demás elementos, tienen que estar realizados con gusto y de una forma en la que dé una buena impresión.

Si el proyecto ya está en desarrollo, algo que es preferible, sería recomendable enseñar lo posible del mismo para que quienes se puedan plantear invertir tengan más claro si es algo que les pueda interesar. Y en adelante, habría que ir haciendo actualizaciones para que los inversores vean que la cosa avanza o para que otros puedan sentir interés en hacerlo definitivamente.

Las recompensas

Esto es lo importante: los distintos niveles de financiación y las recompensas. Tenemos que ofrecer nuestro producto en diferentes niveles para que quienes nos vayan a apoyar puedan elegir en qué grado hacerlo. La recompensa por cada apoyo tendrá que ser distinta. Podríamos, por ejemplo, tener un nivel bajo que sea de solo 1 euro y que no dé acceso al producto cuando esté completado, siendo solo una forma de que quien quiera nos demuestre su apoyo. A cambio de eso podríamos incluir su nombre en los agradecimientos, por ejemplo.

A partir de ahí habría que ir creando otros niveles que ofrezcan el producto en varias calidades o con distintos extras e incluso pensar propuestas adicionales que puedan causar interés en las personas que se crucen con nuestro proyecto. Hay quienes incluso han dado como recompensa encuentros, charlas privadas o un mayor volumen de unidades del producto, algo que suele interesar a las tiendas o distribuidores.

Los añadidos

Algo que no hacen todos los autores, pero que suele ayudar a dinamizar las campañas de recaudación, es crear niveles adicionales respecto a los objetivos. Esto implica que vamos a incorporar añadidos dependiendo de la cantidad que se llegue a recaudar.

Por ejemplo, pongamos que estamos editando un libro y que nuestro objetivo de recaudación son 3000 euros. Podríamos indicar que, si el proyecto llegase a recaudar 4000 euros, además del libro se incluiría un mapa con las localizaciones de los escenarios sobre lo que ocurre en la historia. Y si la cantidad llegase a 5000 euros, podríamos poner otro extra más, como un libro corto adicional que hablara de determinadas historias adicionales.

Hay muchas formas de llevar el proyecto un poco más allá para demostrar a quienes lo apoyan que, si tuviéramos más presupuesto podríamos hacer algo todavía más grande y mejor. ¿Quién sabe hasta dónde puede llegar la recaudación si aseguramos algún añadido que haga que los inversores se emocionen por él? Por ello solo tenemos que pensar en una serie de buenas ideas.

¿Qué pasa cuando termina el periodo de recaudación?

Verkami tiene una política muy clara respecto a la forma en la que hace la recaudación. Si pedimos 2000 euros y la recaudación se queda en 1899 euros, no recibiremos nada. Es la filosofía de “todo o nada”. Pero esto también significa que, si pedimos 2000 euros y recaudamos 4000, recibiremos 4000. A las personas que se plantean apoyar tu producto no se les cobra nada hasta el momento en el que haya acabado la ronda de financiación. Es entonces cuando se les hace el cargo y cuando a ti te llegará el dinero que te corresponda según las personas que te hayan apoyado.

¿Qué comisión tiene Verkami?

Esta es una de las preguntas importantes antes de decantarnos por una plataforma de crowdfunding u otra. En este caso el total que vamos a pagarles a los responsables del sistema es un 6,35% + IVA del total que hayamos recaudado. Un 5% se contabiliza como comisión de la cantidad que recibimos y también nos cobran un 1,35% por cada pago que se recibe por PayPal. El desglose es meramente anecdótico, ya que lo importante es que al final estamos dándoles un 6,35% más los impuestos correspondientes.

También hay que tener en cuenta que, si nuestra campaña recibe una financiación inferior a 800 euros, nos cobrarán una tasa de 50 euros + IVA. Por supuesto, las comisiones solo se aplican en el caso en el que hayamos llegado a conseguir financiar nuestro proyecto.

¿Qué tipos de proyecto tienen cabida en Verkami?

Sobre el papel, hay una gran variedad de posibilidades de las que podemos sacar partido en Verkami. La práctica mayoría de sectores tienen espacio para publicar proyectos, desde la tecnología hasta el cómic, la música, el cine, el diseño, la literatura o las obras sociales, e incluso se usa de mano de asociaciones que quieren organizar eventos.

En la práctica es cierto que nos encontramos una gran cantidad de libros, juegos de mesa, discos de música y otras propuestas creativas de este tipo. No hay que olvidar que en Verkami fue donde nació el documental sobre Parchís que ha terminado en Netflix, así como otras producciones culturales con proyección.

¿Puedo rentabilizar mi producto después de Verkami?

Claro, hay que pensar que Verkami es un trampolín para poder cumplir un sueño. Pero no estás firmando un contrato de exclusividad con nadie. Por lo tanto, después de que hayas terminado tu proyecto, que ya hayas enviado todas las unidades a quienes te apoyaron, así como que te hayas comprometido con las recompensas, podrás buscar otras formas de sacarle rendimiento. Y con esas unidades adicionales que vendas posiblemente el margen de beneficio será muy superior, sobre todo si el producto ha alcanzado fama gracias a Verkami y ahora está siendo más solicitado.

Quizá, si se trata de un libro, alguna editorial lo quiera publicar, o lo podrías auto-publicar y venderlo en Amazon, o si es una serie es posible que algún servicio de streaming como Netflix lo quiera. Hay miles de posibilidades en este sentido, solo tendrás que pensar en cómo sacarle rendimiento al producto o incluso comercializarlo desde su propia página web.

Hay que tomárselo en serio

A nuestro parecer, uno de los problemas con Verkami es que hay muchos profesionales y emprendedores que no son serios con lo que le están solicitando a quienes les apoyan. Esto se ve perfectamente al comprobar cómo las recompensas o incluso los productos, se demoran de forma drástica respecto a las fechas de entrega que se habían dado originariamente. Y esto, sin duda, es muy negativo.

Lo que ocurre cuando alguien se siente decepcionado por haber apoyado un proyecto en Verkami es que no quiera volver a hacerlo, lo que hace que se produzca un efecto de onda expansiva nocivo. Se pueden sentir estafados o timados y no es algo bonito. Sabemos que hay muchas personas que, cuando reciben el dinero desde Verkami, se relajan y se olvidan de todo. Pero hay que intentar no caer en ello, porque seguramente si nos va bien, querramos repetir con un segundo proyecto en el futuro. Si no hemos tratado bien a quienes nos apoyaron, no habrá manera de sacar adelante el segundo.

Nuestra opinión de Verkami

Verkami es una plataforma con sello español y eso, para nosotros, es importante. La mayoría de estos servicios son similares y tienen una forma de obrar que no se aleja drásticamente unos de otros, de manera que tenemos que buscar factores de peso que nos ayuden a decantarnos por una u otra opción. En este caso es importante tener en cuenta el origen de la plataforma y la manera en la que esto nos puede ayudar a llegar a un público más directo si nuestro objetivo es vender el producto en España.

Otra cosa es que tengamos pensado que nuestro mayor margen de éxito lo podemos conseguir en el extranjero o que incluso podríamos tener más éxito publicando el proyecto en inglés. Eso ya es algo muy distinto y dentro de ese contexto la situación cambiaría mucho respecto a si Verkami sería la mejor opción o no.

Pero en general podemos decir que Verkami es una plataforma que ayuda, que ha dado soporte para cumplir todo tipo de sueños y que está aportando su granito de arena para apoyar a muchas causas sociales que de otra manera no recibirían la exposición necesaria.

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