Financiación Empresarial: Algunos Apuntes y Consideraciones.

Es una norma que las empresas para sobrevivir y crecer necesitan implementar proyectos que generen VAN positivo, pues cada inversión en proyectos de esta naturaleza produce un precio más alto en sus acciones y por ende mejora el posicionamiento y aceptación de la compañía en el mercado.

Por ello es necesario obtener “dinero fresco” de fuentes de financiación confiables para sustentar estos proyectos; sabemos por experiencia que la primera y principal fuente de financiación es el capital propio, todo negocio grande o pequeño por lo general se inicia de esta forma; pero también debemos considerar que a pesar de contar con este capital inicial generalmente se crea un desfase entre los fondos que la empresa realmente necesitan y los fondos que la inversión de este capital inicial, generarán internamente; esto crea la necesidad de endeudarse con capital financiero externo o emitir y vender acciones para colocarlas en el mercado, a este proceso se le denomina financiación empresarial.

La necesidad de endeudarse justamente nace porque las empresas conforme avanzan en el desarrollo de sus actividades, generan nuevas necesidades de inversión generalmente orientadas a la adquisición de activos a largo plazo como inmuebles, maquinaria, equipos, inversiones de bajo riesgo o inversiones en otras empresas (acciones o inversiones de alto riesgo), es un proceso inevitable, parte del crecimiento económico; asimismo esto genera dos preguntas interesantes ¿debo reinvertir mi beneficio económico o repartirlo a los accionistas? y ¿Cuánto de mi desfase inicial debe ser financiado por medio del endeudamiento en lugar de emitir acciones?


Para responder la primera pregunta existe una solución simple: formular una política de dividendos; la política de dividendos de una empresa es un plan de acción que deberá seguirse siempre que se decida en torno a la distribución de dividendos. La política debe considerarse tomando en cuenta dos objetivos básicos: maximizar el beneficio de los propietarios de la empresa (socios y accionistas) y proporcionar suficiente financiamiento.

La segunda interrogante nos orienta hacia la formulación de una política de endeudamiento, la cual consiste en un plan de acción que deberá seguirse con la finalidad de obtener dinero necesario para financiar proyectos y aumentar la rentabilidad del accionista, algo muy importante puesto que determina la confianza que generará nuestra empresa en el mercado y aportará nuestra pequeña contribución al crecimiento económico del Estado.

Vamos a mostrar un simple ejemplo práctico, supongamos que en un sistema económico sin impuestos hay una empresa sin crecimiento, sin deuda, que tiene en el mercado 1.000 acciones a Euros 100 cada una; luego el valor total de las acciones es igual a 100.000 Euros; la rentabilidad exigida por los accionistas es 8 %, se presenta también políticas de inversiones y de dividendos estables; es decir, la gestión de los activos se mantiene inalterada. Además suponga que la situación del mercado financiero es que la rf (rendimiento libre de riesgo) es 0,02 y la rm (rendimiento del mercado) es 0,06.

La premisa que fija la empresa es que endeudándose logrará aumentar la rentabilidad que ganan los accionistas, bajo el supuesto que la tasa de interés que cobra el banco es de 4%. Suponga que la empresa decide endeudarse y recompra la mitad de las acciones con un crédito del banco equivalente a 50,000 Euros.

Si la empresa genera el 8% de rentabilidad, significa que las Utilidades anuales son de 8 por 1.000 = Euros 8.000, a perpetuidad. A final de año reparte 8 Euros por acción, cuyo precio es de 100 Euros, luego cada acción tiene la rentabilidad exigida por el equilibrio de los mercados. La maniobra financiera no altera la gestión de los activos, luego las utilidades siguen siendo 8.000 Euros, sólo que ahora se debe repartir del siguiente modo: en primero lugar pagar el crédito bancario mencionado anteriormente equivalente a 50.000 Euros por la tasa de 0.04 (4%) 2.000 Euros de intereses; segundo, atender a los accionistas, esto es 6.000 Euros por 500 acciones, luego a cada acción le corresponde 12 Euros, lo que significa que se logró una rentabilidad de 12% para cada acción.

Aparentemente con esta maniobra financiera se ha logrado incrementar la rentabilidad de la acción de 8% a 12%. Sin embargo hay que considerar algo importante: el riesgo; pero como sabemos que nivel de riesgo hemos asumido con esta operación, pues calculando el CAPM (Capital Asset Pricing Model – Modelo de Valuación de Activos de Capital) con el fin de estimar la beta de las acciones, para ello aplicamos la formula siguiente considerando los dos escenarios del caso: sin deuda y con deuda.

Caso Inicial (sin deuda):

re = rf + betasd * (rm – rf)

betasd = (re – rf ) / (rm – rf) = ( 0.08 – 0.02) / ( 0.06 – 0.02) = 1.5

Caso Final (con deuda):

re = rf + betacd * (rm – rf)

betacd = (re – rf ) / (rm – rf) = ( 0.12 – 0.02) / ( 0.06 – 0.02) = 2.5

No sabemos como medir el riesgo, pero si sabemos que el b (beta), que mide la sensibilidad de la rentabilidad del activo con respecto a la rentabilidad del mercado, aumentó y cuando este coeficiente aumenta significa que ha aumentado el riesgo; esto significa que si bien es cierto se aumentó la rentabilidad de las acciones al adquirir deuda, también aumentó el riesgo de esa rentabilidad.

Esta lógica tiene una explicación simple, la rentabilidad de la deuda es contractual, está fijada de antemano, en cambio la rentabilidad de las acciones es residual, esto es, se obtiene como residuo después de haber compensado las obligaciones contractuales o tributarias, lo que significa que primero se paga la deuda y después se pagan los dividendos.

Sin embargo debemos considerar que el riesgo tiene sus beneficios, a mayor riesgo mayor rentabilidad; asimismo el endeudamiento también los tiene, ya que por lo general implica la inversión en proyectos de alta rentabilidad para la empresa y que significarán proyectos de mediano o alto riesgo. Por otro lado debemos considerar que el grado de endeudamiento depende mucho de la Política de Financiamiento de la empresa y que el fin de toda compañía es obtener una mayor rentabilidad por lo cual riesgo es algo inherente e inevitable pero que debemos controlar con prudencia.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...