¿Sería posible un Silicon Valley en España?

La necesidad de promover actitudes emprendedoras choca frontalmente con las numerosas trabas a la actividad empresarial y la ausencia de alicientes para los inversores.

sillicon

La figura del emprendedor ha sido, desde múltiples ópticas, la protagonista del pasado año. La necesidad de reducir la desorbitada tasa de paro española, la dificultad de conseguir un puesto de trabajo fijo y la reducción de la oferta laboral pública han llevado a muchos jóvenes (y no tan jóvenes) a iniciar sus propias aventuras empresariales. Con todo, sigue echándose en falta una mayor predisposición institucional a favorecer este tipo de actitudes. Ni qué decir tiene que Silicon Valley es una suerte de Meca del sector.

No obstante, ¿sería realista plantear la creación de un espacio similar al valle californiano en España? De entrada, las elevadas cotizaciones sociales (aumentadas precisamente en 2013), la escasez de ayudas al emprendimiento y la ausencia de una cultura social proclive a esta actividad dibujan un panorama poco alentador. En cualquier caso, España debe acometer con prontitud una reforma de su sistema productivo de calado, lo que pasa inevitablemente por dar cabida a este tipo de programas. Conviene recordar que el caso de Silicon Valley ejemplifica a la perfección la importancia de la inversión privada.

No obstante, la necesaria inversión de capital riesgo difícilmente se producirá si el Gobierno no consigue crear un marco normativo específico para esta actividad. Esta medida, lejos de suponer un limbo legal, serviría para atraer el capital imprescindible con vistas a una inversión a largo plazo. Y es que, tanto Silicon Valley como Tel Aviv no se convirtieron de la noche a la mañana en centros de fomento de la actividad empresarial. Por ello, las reformas a realizar deben perpetuarse en el tiempo.

Desde la óptica española, apostar por un proyecto que quizá no arroje resultados significativos hasta pasados diez o quince es algo sumamente infrecuente. Dejar a un lado el componente político (o más bien electoralista) y dejar el terreno abonado para la entrada del sector privado son requisitos ineludibles para que el Silicon Valley español eche a andar. A la vista de todos está que España no encaja precisamente con el patrón de país propicio para el emprendimiento. Por desgracia.

Vía: pymesyautonomos.com

Foto: Takuya Oikawa

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...