Las claves para abrir un restaurante después del coronavirus

¿Cuáles son los factores que tendríamos que tener en cuenta para abrir un restaurante de manera segura en la era del coronavirus?

La cuarentena ha pasado y ha dejado las ciudades con hambre de volver a la normalidad. Para los restaurantes abrir de nuevo las puertas significa enfrentarse a una importante serie de retos. Ante todo se tienen que asegurar de cumplir con las normas a fin de que los clientes estén siempre protegidos y a salvo. Teniendo esto en cuenta, ¿qué es lo que tenemos que hacer para abrir el restaurante con compromiso de que ofreceremos la máxima seguridad? ¿cuáles son las claves de ello?

No olvidemos que el virus sigue ahí fuera y que puede llegar a expandirse en cualquier momento. Por eso los restaurantes y locales deben tener la máxima precaución y asegurarse de que todo está en orden.

Reducir la cantidad de mesas

Una de las claves de lo que deben hacer consiste en no abrir todas las mesas a los comensales. Debemos promover el distanciamiento social en nuestro local y no podemos dejar en manos del cliente que decida cómo tiene que sentarse para que esto ocurra. Principalmente porque a lo largo del día la llegada de nuevos clientes influirá en cómo se utilizará el espacio. Por ello la propia dirección del restaurante tendrá que ser la que elimine mesas o butacas a fin de garantizar que hay distanciamiento social. Si entramos en un restaurante y encontramos todas las mesas disponibles, va a ser un claro síntoma de alerta y de desconfianza entre los clientes.

La forma de aplicar el distanciamiento social a las mesas es dejando los dos metros de rigor entre cada grupo de personas. Se entiende que las personas que compartan mesa se encuentran dentro de la misma unidad familiar, por lo que no es tan necesario que hagamos distanciamiento entre las sillas. Esta separación tendrá que aplicarse a las mesas. Para ello podemos poner cinta cubriendo las mesas que tengan que quedarse vacías o colocando algún tipo de elemento que cubra las butacas en cuestión. En algunos negocios han optado por soluciones imaginativas, como colocar grandes peluches sentados en las mesas que por el distanciamiento social deben quedar bloqueadas.

Si en un restaurante vemos que no hay ninguna mesa bloqueada, pero que existe un amplio espacio entre las distintas mesas, la explicación se puede encontrar en que lo que han hecho ha sido quitar mesas del local. Esta es otra buena opción que no creará ningún tipo de descontento entre los clientes. Optar por una solución u otra quedará en manos del propietario o gestor del negocio.

Trabajar para evitar el contacto entre clientes

Hay muchos casos en los que estamos habituados a que los clientes se crucen entre sí por los pasillos del restaurante, esperando a pagar en la caja o incluso en la zona de relleno de bebidas. Aunque suponga hacer una modificación en la forma en la que se gestiona el negocio y el servicio que proporciona, tenemos que asegurarnos de eliminar estas concentraciones de personas. Hay distintas maneras de hacerlo. Lo más importante es que prescindamos del servicio de relleno de bebidas, ya que suele ser el punto de encuentro de grandes multitudes haciendo cola o encontrándose unos muy cerca de otros. Este lugar es de gran riesgo, así que tendríamos que optar por un servicio de refill de bebidas que se sirva en mesa. Supondrá más trabajo para los empleados, pero al mismo tiempo estará aumentando el nivel de seguridad entre los clientes.

Si en nuestro restaurante no cobramos en mesa y lo hacemos en caja, será preferible que durante el periodo de tiempo que dure la nueva normalidad lo hagamos directamente en la mesa. Esto implicará que estaremos evitando otro de los posibles focos de contagios. Y si hemos eliminado mesas del restaurante para hacer espacio y que los comensales puedan beneficiarse del distanciamiento social posiblemente también hayamos generado más espacio para que no se produzcan aglomeraciones en los pasillos.

La ventilación del local

Otro de los problemas del restaurante se puede encontrar en que no dispone de una ventilación adecuada. Aquellos locales que solo recurren al aire acondicionado como manera de ventilar la instancia se pueden encontrar con problemas en cuanto a la transmisión de posibles virus. Son más seguros aquellos locales que se benefician de la presencia de grandes ventanas que ayudan a que la circulación de aire sea superior. También es más eficiente la propia ventilación natural del local, asegurándonos de que el aire fluya de una forma eficiente por los pasillos y entre las distintas mesas.

No olvidemos los casos registrados de restaurantes en los que el virus se ha transmitido entre distintas personas debido a que las gotitas cargadas de virus se transmitieron por el local haciendo uso del sistema de aire acondicionado, el cual las fue moviendo entre distintas personas.

Uso de mascarillas y medidas de protección

Por supuesto, todos los empleados del restaurante tienen que llevar a cabo una serie de medidas que aseguren que mantendrán cualquier posible foco de infección controlado. Esto supone que todas las personas que trabajan en el local tienen que usar mascarilla y no bajársela por ninguno de los motivos. La norma se aplica tanto a los camareros como a los cocineros y cualquier otro empleado del local. Aunque pueda ser incómodo es algo que no podemos dejar pasar por alto. Si se pueden usar pantallas protectoras será todavía mejor, pero a ser posible siempre en combinación con una mascarilla para garantizar la máxima eficacia.

Al mismo tiempo debemos instalar pantallas protectoras en los lugares en los que exista contacto con los empleados más allá de las mesas. Por ejemplo, si tenemos una barra de bar, habrá que bloquear el contacto directo entre el camarero y los clientes. Estas pantallas se pueden instalar con facilidad y no suponen un volumen de inversión tan alto como se pueda imaginar.

Además de esto, no hay que dejar de lado las medidas de protección, que incluirán la desinfección de las mesas y las distintas zonas e instancias del restaurante de forma activa. Cada vez que un cliente o grupo de clientes abandone una mesa tendremos que desinfectarla y asegurarnos de que ha quedado totalmente limpia. Esto evitará otro punto crítico de transmisión y nos ayudará a que tengamos toda la confianza de los clientes.

Ofrecer reservas telefónicas

La manera en la cual un restaurante puede tener control sobre la cantidad de personas que lo visita y asegurarse así de mantener la mayor seguridad posible será ofreciendo sistema de reservas. Los clientes podrán reservar mesa por teléfono y tener una agenda ya cerrada por adelantado nos permitirá contar con el máximo control posible sobre las personas que acudirán al local. También será una forma excelente de tener los teléfonos de los comensales por si se llegase a producir una infección y hubiera que informarles del riesgo.

Por otro lado, al disponer de sistema de reservas lo que estaremos haciendo también será apoyar a que se eliminen las colas en nuestro local. Las listas de espera y colas que en ocasiones se forman en los restaurantes pueden ser puntos críticos de infección y hay que combatirlas sea como sea. Si nuestro restaurante tiene la posibilidad de poner marcas en el suelo para la cola será lo ideal, pero en cualquier caso se recomienda evitar por todo lo posible que pueda haber filas en las que los clientes esperen.

Estar al tanto de la situación en la zona

¿Existe un foco de infección en la zona en la cual tenemos el restaurante? ¿o sabemos que se han producido contagios recientemente? Estos son factores que nos pueden llevar a entender que puede ser conveniente que no abramos el local todavía o que incrementemos el nivel de seguridad. Hay que tomárselo con mucha filosofía y tener el máximo cuidado posible, puesto que si el virus está circulando en mayor volumen por la ciudad en la que residimos existe más riesgo de que una persona con el virus pueda entrar en nuestro local. Por ello es mejor prevenir que luego tener que lamentarnos.

Para estar informados de la situación en la región lo mejor es comprobar a diario las estadísticas oficiales y así saber en qué grupo de riesgo se puede encontrar nuestra ciudad. Además de esto, es conveniente que estemos listos para actuar con rapidez si se llegase a producir algún tipo de incidente.

Fomentar la comida para llevar

Por mucho que ya hayamos decidido abrir las puertas de nuestro restaurante al público e intentar recuperar la normalidad, no deberíamos olvidarnos de la gran ayuda que ha podido ser la comida para llevar en los últimos meses. Algunos restaurantes no lo habían probado con anterioridad porque simplemente no era algo que entrase en su modelo de negocio. Pero después de estrenarse con este tipo de trabajo ahora pueden ver que se trata de una manera muy conveniente de incrementar los ingresos del local y de, al mismo tiempo, reducir las posibilidades de que se produzca algún tipo de contagio o infección.

De esta forma, lo que sí podemos hacer ahora con más calma es introducir cambios en el modelo de negocio de comida para llevar que hemos estado ofreciendo en las últimas semanas a fin de optimizarlo más respecto a lo que consideremos ideal. Podríamos cambiar los platos, la forma en la que se empaqueta el alimento o incluso el precio, aunque intentemos no crear conflicto con los clientes que han estado apoyándonos en un periodo tan complicado como el de la cuarentena.

Todas estas medidas nos ayudarán a que nuestro restaurante pueda volver a triunfar ajustándonos a las necesidades de los clientes en la actualidad, quienes echan de menos salir a comer pero están preocupados por la amenaza del virus.

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