General Motors afronta el cambio futuro del coche con despidos

General Motors tendrá una oleada de despidos y cierre de fábricas para poder ajustarse al cambio generacional.

Coche

En unos pocos años la sociedad va a encontrarse ante una de las situaciones más drásticas que se hayan visto en mucho, mucho tiempo, casi tan drástico como el día mucho tiempo atrás en el que llegaron los coches tal y como los conocemos y se abandonaron las carruajes tirados por caballos. Suena demasiado trascendental, pero si lo pensamos, no hay duda de que el cambio será igual de drástico. Principalmente porque dentro de unos años los coches se conducirán solos y nosotros no nos tendremos que poner en el volante en ningún momento. Y más adelante, dependiendo de cómo lo gestione la sociedad, habrá coches voladores (que suena muy a ciencia ficción, pero no es una realidad tan lejana, al menos en términos de tecnología).

Debido a estos cambios que afronta el sector de los automóviles, los fabricantes tienen que parar en seco, replantearse qué van a hacer en los próximos años y ajustar sus plantillas para que no se produzca una situación de crisis irreparable. Hay mejores formas de hacerlo que con despidos, pero parece que en General Motors están entre la espada y la pared y no han encontrado una forma mejor de salir del paso.

Por eso se comenta que está gestándose una fuerte oleada de despidos en General Motors que llevará a que 15 mil personas pierdan su puesto de trabajo. Esa cifra representa alrededor de un 15% de toda la plantilla de la compañía.

De momento los despidos se producirán solo en Estados Unidos y estarán acompañados por el cierre de un total de siete fábricas, aunque no todas se encuentran en territorio norteamericano. Cuatro de estas plantas sí están en Estados Unidos, mientras que las demás se reparten a lo largo del mundo dependiendo de las zonas en las que la empresa crea más necesario el ajuste. Hay que decir que una gran parte de los puestos que se eliminarán corresponderán a directivos, dado que para los trabajadores habrá cambios de instalación y posibilidades de mantener el empleo bajo determinadas condiciones que no han sido desveladas.

Los beneficios que busca General Motors de este ajuste son varios. Primero, esperan ahorrar 6000 millones de dólares, ayudando a que la economía de la compañía mejore en los próximos años. Segundo, se ven ante la necesidad de cerrar diversas plantas que no pueden ser actualizadas para las necesidades que va a tener la nueva generación del automóvil en términos de fabricación. Otros de los cierres están provocados por disputas con los sindicatos y con distintos motivos que impedirían que estos centros se pudiesen colocar a la cabeza en la fabricación de los coches autónomos que van a estar circulando por las carreteras en los próximos años.

Luces y coches

No hay que pensar que General Motors toma esta decisión por una crisis, ni tampoco es que la empresa intente maquillar un mal momento con declaraciones optimistas. En realidad las cifras no son precisamente malas, con un buen volumen de ingresos y una situación optimista que lleva a que la empresa se posicione con mucha fuerza en el mercado internacional. Otros fabricantes de automóviles se encuentran en la misma situación y es muy probable que también se produzcan despidos en otras empresas del mismo sector, dado que van a tener que tomar decisiones muy duras en cuanto al cierre de plantas que no están preparadas o que por antigüedad no permiten su actualización a las nuevas tendencias de fabricación de las que necesitan hacer uso.

Lo que está haciendo General Motors es un aviso general para el mercado del automóvil y en general para los profesionales que trabajan en este sector. Paras las firmas de fabricación también es un aviso importante, porque se espera que el cambio generacional del automóvil produzca importantes modificaciones en el volumen de venta de los vehículos y en el consumo por parte de los usuarios. Al fin y al cabo, si ya no conducimos el coche, si nosotros no estamos al volante, quizá no nos interese tanto adquirir coches por su aspecto y es posible que el nivel de prestaciones entre un vehículo y otro se acerque mucho más de lo que ocurre en la actualidad. ¿Encontrarán las empresas de fabricación de coches la manera de mantener el flujo de ventas ante una situación complicada como la que se perfila dentro de unos años?

¿Quizá se espera que cambie el modelo de consumo hacia el pago mensual por disponer de un vehículo sin hacer adquisición del mismo? ¿o si vamos más allá se imagina un futuro en el que nadie tenga en propiedad un coche y que se utilicen unidades distribuidas por las ciudades como ocurre actualmente con las bicicletas o los patines? Estas preguntas seguro que están dando cierto dolor de cabeza a los fabricantes, que seguro que tendrán que cambiar mucho de sus enfoques para sobrevivir sin crisis.

Foto: jonbonsilverFotorech

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...