El ‘patriotismo económico’ de Obama cerca a las grandes empresas

El presidente norteamericano busca endurecer las condiciones para que las grandes compañías nacionales trasladen su sede al extranjero y eludan pagar impuestos.

obamaLa presidencia de Barack Obama encara su recta final al aproximarnos al ecuador de su segundo mandato. Durante estos cinco años y medio, el presidente norteamericano ha defraudado parte de las enormes expectativas creadas pero también ha demostrado un gran acierto en momentos clave de su administración. En los últimos tiempos, y con la profundización de su reforma sanitaria prácticamente descartada, el líder demócrata ha acuñado el concepto de ‘patriotismo económico’ para apuntalar la recuperación de Norteamérica. En esta ocasión, ha puesto su objetivo en las grandes compañías.

El pasado jueves, Obama pidió al Congreso un acuerdo histórico entre las dos fuerza políticas del país para conseguir que las principales empresas nacionales no eludan su responsabilidad fiscal y paguen el grueso de sus impuestos en los Estados Unidos. La petición, que no se produjo en la propia Cámara de Representantes sino en un acto más informal ante estudiantes (muy del estilo del presidente), constituye un nuevo giro proteccionista en la política económica del Gobierno, que dicho sea de paso ha dado ya unos cuantos.

La principal preocupación de Obama y de notables economistas es que de no tomarse las medidas oportunas a tiempo, el Tesoro norteamericano podría decir adiós a cantidades considerablemente elevadas durante los próximos años, un lujo que el país no puede permitirse. En honor a la verdad, hay que reconocer que la legislación estadounidense ofrece unas condiciones bastante benévolas para trasladar la sede de una empresa al extranjero. Basta con que los accionistas norteamericanos controlen menos del 80% del capital de la sociedad para que respondan fiscalmente en otro país.

Los cálculos que maneja el Ejecutivo aseguran que durante los próximos diez años se ‘perderán’ entre 17.000 y 20.000 millones de dólares de recaudación por este motivo. Como principal instrumento para reducir el número de fugas empresariales, Obama ha propuesto que el porcentaje del accionariado controlado por norteamericanos no puede exceder el 50% si se desea llevar la sede al extranjero. De este modo, si la compañía desea tributar en otro país deberá tener allí la mitad de su capital.

Vía: Expansión

Foto: borman818

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...