Consejos para dar inicio a un negocio familiar

Iniciar un negocio familiar puede tener muchas ventajas, pero debemos tener en cuenta algunas recomendaciones.

Consejos para dar inicio a un negocio familiar

Una de las muchas formas que podemos encontrar de iniciar un negocio implica partir del concepto del negocio familiar, lo que significa que lo que haremos será colaborar con personas de nuestra familia para sacarlo adelante. La idea es buena y le ha funcionado a multitud de familias, incluso en algunos casos con desenlaces espectaculares, pero también ha producido muchos casos absolutamente contrarios. Por ello es conveniente que si nos planteamos este proyecto lo hagamos teniendo en cuenta una serie de recomendaciones y consejos como los que vamos a compartir con vosotros.

Organizar los cargos

Esto es lo más importante que tenemos que hacer antes de comenzar con el proyecto. Tenemos que delimitar qué hará cada uno de los miembros de la familia que participen. Los negocios que no salen bien siempre cometen el mismo error: no definir posiciones. Se deja de lado porque «estamos en familia» y se piensa que todo irá de fábula porque somos padres, hijos, hermanos, tíos o primos. Pero no es así. En realidad que seamos familia es el «problema» que desencadena todas las tensiones en el día a día si no hay definición de cargos, dado que se suelen trasladar los propios roles que hay en la familia al negocio, y esto no siempre ocurre de una manera natural. Es decir, si no definimos roles, es posible que el padre y cabeza de familia quiera ser el que tome las decisiones, cuando en realidad quien debería hacerlo sería el hijo, que es quien ha tenido la idea y quien está tirando del carro. Estas confusiones se pueden evitar si definimos bien las posiciones antes de comenzar a trabajar. Nos sorprenderá lo bien que funcionará todo si organizamos antes y evitamos así este tipo de problemas.

Hacer unos buenos documentos previos

Relacionado con el punto anterior todavía hay algo más que decir: necesitamos documentos en regla. Y aunque suene un poco desagradable en base, porque a nadie le gusta hacer papeleo cuando se trata de familia, es recomendable que lo hagamos. Se trata del mismo tipo de idea que cuando hacemos papeles antes de casarnos por si ocurre algo que lleve a que nuestro matrimonio se vaya al garete. Es una cuestión de encontrarnos más tranquilos porque sabremos que pase lo que pase el desenlace será justo para todos. Estos papeles no tienen que desfavorecer a nadie y es necesario que sean justos con todos los socios que estén participando en el levantamiento de la empresa. Con ellos sobre la mesa sabremos que pase lo que pase siempre habrá unas normas y condiciones estipuladas de forma previa que servirán como hilo.

Definir un plan de acción a nivel de negocio

Otra cosa que no queremos que ocurra es que el negocio se descontrole porque no hayamos estipulado una línea de actuación sobre la que basarnos. Y no hablamos de que vayamos a tener encontronazos con algunos de nuestros socios, sino que lo que ocurrirá si no tenemos definida la idea es que habrá muchos momentos en los que nos encontraremos perdidos y con dudas. La situación se hace más grave si alguna de las personas implicadas en la empresa tiene poco autocontrol y entra en pánico con rapidez, dado que no tardará en pensar que lo que estáis haciendo no es viable y que hay que dar marcha atrás. Por ello tener definido un plan de negocio con unas fases que sirvan como camino a seguir será muy importante. En los tiempos que corren estamos acostumbrados a seguir pautas para todo, pero en el desarrollo de nuestro negocio no habrá nadie que nos las dé, sino que debemos ser nosotros los que se ocupen de elaborarlas.

Familia unida

Confía en la familia

Estamos empezando un negocio con la familia y deberíamos aprovechar esa circunstancia para hacer de este proyecto algo que funcione sin ningún tipo de duda. La familia es en todas las culturas el valor más resistente y sólido que podemos encontrar entre las personas. No hay que olvidar que compartimos herencia sanguínea y que estamos unidos más allá de por unos sentimientos o ideas que pueden coincidir más o coincidir menos. El refuerzo del concepto de familia es lo que hará que nuestro negocio sea estable, que tenga una gran solidez y que pueda afrontar cualquier tipo de reto. Por eso en todo momento hay que potenciar esta idea y llevarla a su máximo esplendor en todo momento, incluso utilizando este recurso de cara al público y los clientes.

Valores de calidad

Estamos dando vida a un negocio familiar, y lo que todo el mundo espera de este tipo de empresa es que tenga una buena imagen y cuente con unos valores que ensalcen lo positivo de la vida. Por ello debemos establecer y siempre transmitir unos valores adecuados a nuestro público y a todos los empleados que trabajen con nosotros en el caso de que los tengamos. Una imagen respetable nos ayudará a demostrar porqué el cliente debería confiar en nosotros y le aportará más empaque a la familia de manera que pueda progresar. Nadie se quiere relacionar con familias que cometen actos que no son bien vistos por la sociedad, pero al contrario es fácil desarrollar un vínculo con aquellos grupos de personas que transmiten energías positivas.

Negocio familiar

Pensar en el futuro

Es posible que seamos jóvenes, pero hay que pensar en el mañana. Un negocio familiar se encuentra con una gran crisis en el momento en el cual la primera generación al frente del mismo se jubila. En ese momento es cuando comienzan las dudas sobre qué ocurrirá en el futuro inmediato. ¿Quién se pondrá al frente de la empresa? Como buen negocio familiar, siempre hay que tener una mirada en lo que ocurrirá en el futuro y pensar en quién podría estar interesado en seguir con la tradición. Lo más factible es tener a varias generaciones implicadas de manera que salvo gran sorpresa siempre habrá alguien que pueda seguir al frente del negocio manteniendo los valores que lo han representado desde sus orígenes. Además, ese es un factor importante, dado que se debe transmitir linealidad respecto al inicio del negocio, pero manteniendo las miras abiertas a la vista de que es posible que el mercado haya cambiado con el paso de las décadas.

Respeta a los empleados

Además, hay que ser siempre abiertos y entender que el concepto de familia puede ir más allá de lo meramente sanguíneo. Si nuestro negocio crece, aunque nunca debemos abandonar el enfoque familiar y el apoyar a los miembros de la familia, tampoco hay que hacer que la empresa se transforme en el patio de juego de los familiares, incluidos aquellos que no se esfuerzan. Por el contrario, puede haber empleados externos que se esfuercen sintiendo el negocio como suyo y que se conviertan en piezas fundamentales en la trayectoria futura de la compañía. Por ello hay que respetar a los empleados y acogerles con los brazos abiertos en todos los casos, demostrando que aunque se trate de un negocio familiar por encima de todo es una empresa bien estructurada que tiene en cuenta los méritos personales de cada uno de los trabajadores, sean familia o no. Esto ayudará a tener un negocio mucho más sólido a todos los niveles.

Foto: StockSnapVoyZanStockSnap

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