Acertar con los incentivos por ventas

Las comisiones ofrecidas a los empleados deben basarse en criterios claros y lógicos que premien los buenos resultados sin comprometer la estabilidad financiera de la empresa.

incentivo

En el actual contexto de debilidad del consumo y pobres perspectivas de crecimiento en los próximos trimestres, las habilidades comunicativas y persuasivas de los vendedores han adquirido una importancia capital en cualquier empresa. Por ello, resulta fundamental saber recompensar los resultados de los comerciales y del personal de ventas con un buen plan de incentivos. Muchos empresarios siguen creyendo que remunerar demasiado a sus empleados es algo incorrecto, pero esto solamente significaría que nuestra empresa está ganando mucho dinero.

En primer lugar, el plan de incentivos ha de ser asumible para la empresa y motivador para el empleado. Un equilibrio más fácil de lograr de lo que parece, pues los buenos trabajadores saben perfectamente cuál es la situación del negocio y no quieren abusar del mismo. De este modo, el comercial debe tener siempre claro cuánto va a ganar y bajo ningún caso hay que restringir su actividad. Limitar las ventas de nuestros empleados viciará el funcionamiento de la empresa, pues estos preferirán dejar las ventas restantes para otro ejercicio. Lógicamente, todas las operaciones no pueden tener la misma comisión.

Hay que analizar minuciosamente los beneficios que cada acción comporta a la empresa y en función de los mismos establecer los incentivos. Por citar solamente algunas de las operaciones más importantes, destacamos la captación de nuevos clientes, la fidelización de los ya existentes, penetración de un producto y aumento de la cuota de mercado. Paralelamente, la cuantía de las comisiones, aunque la empresa obtenga un gran beneficio, no deben ser tan elevadas como para causar el conformismo de los vendedores.

En definitiva, las comisiones solo resultan efectivas cuando se establecen en base a criterios claros y lógicos. Un error muy habitual es el de centrarse en los objetivos cuantitativos (más ventas, más beneficios), pues hay multitud de ámbitos vitales para el éxito del negocio que no entrarían en esta categoría. Tampoco hay que olvidar que el incentivo ha de ser una parte del beneficio generado para la empresa, una fórmula que garantiza su viabilidad. Superar los objetivos propuestos, merece un buen plus.

Vía: Emprendedores.es

Foto: tax credits

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...