¿Y si Portugal abandonara el euro?

El desprestigio comunitario y la gravedad de la crisis están llevando a países otrora europeístas como Portugal a plantear su salida del euro.

Portugal en el euro

La puesta en marcha del proyecto de moneda única allá por el año 1992 suponía el punto final de la integración económica europea. El acuerdo se cobraba su primera víctima, Reino Unido, que tras una década sorteando el debate, se desmarcaba de la futura moneda común y abogaba por mantener la libra esterlina. Con todo, desde la entrada en circulación del euro en 2002, han ido sucediéndose los problemas derivados de la insuficiente formulación de las nueva instituciones comunitarias. ¿El BCE es solo un controlador o debe intervenir para ayudar a países con problemas? El principio de solidaridad común, ¿obliga a ayudar económicamente a los estados que lo soliciten?

Todos estos interrogantes, que distan mucho de estar resueltos, han horadado la credibilidad de la UE y de su moneda única. Uno de los países con más problemas económicos es Portugal, rescatado oficialmente en el año 2011. Los planes de ajuste impuestos por la troika no han acabado con los males que azotan al país luso y han provocado una airada reacción social. Ahora, las propias autoridades políticas hacen suyas las críticas a la UE y amenazan incluso con romper con la moneda única. A juicio de los políticos más escépticos, caso de Ferreira do Amaral, doctor en economía y antiguo miembro del Ministerio de Finanzas, los problemas de Portugal se han debido en gran medida al abandono de su moneda propia, el escudo.

Amaral asegura que las empresas portuguesas perdieron competitividad y que, ante el agravamiento de la crisis, el Gobierno no pudo tomar medidas de choque (devaluaciones, inyecciones de liquidez) como las llevadas a cabo por la Fed o el Banco de Inglaterra. Los pesos pesados del Gobierno de Passos Coelho se mantienen de momento al margen de la polémica, pero no cabe duda de que el euroescepticismo está ganando mucho terreno en los países periféricos. Los expertos extranjeros no obstante aseguran que no hay vida más allá del euro, máxime en el caso de los países más endeudados, que deberían devolver sus créditos con una moneda propia muy devaluada.

Fuente: El Economista

Foto: Meraj Chhaya

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...