Una aproximación a la situación de la economía en China

Tristemente actual, la economía del gigante asiático es el resultado de numerosas transformaciones durante el último siglo y de una peculiar combinación de socialismo científico y capitalismo.

china

China lleva varias semanas llevándose la mayor parte del tiempo de los informativos y de las portadas en la prensa escrita. La crisis, por ahora solo bursátil, desatada en todo el mundo a raíz de la intensificación de los problemas del gigante asiático, ha reafirmado la gran influencia de este lejano país en la economía mundial. No en vano, como dijo el mismísimo Napoleón: cuando China se ponga en pie, el mundo entero temblará. Cabría añadir que cuando China resbala, el mundo entero se cae.

1. Una organización particular

1. A todos los efectos oficiales, la República Popular de China sigue siendo un Estado organizado de acuerdo con los principios del socialismo científico que, en este caso particular, se conoce como maoísta por la obra de Mao Zedong. No obstante, desde la muerte del líder comunista en 1976, todos los gobiernos chinos sin excepción han aparcado casi por completo su ideario. Esta ruptura es mucho más evidente en el terreno económico mientras que en el social/civil perduran fuertes restricciones a las libertades ciudadanas.

2.La influencia del maoísmo

Desde el triunfo comunista en 1949, China ha tratado sistemáticamente de influir ideológica e intelectualmente en el mundo. Consciente de su inferioridad militar frente a la URSS y EEUU, los gobiernos chinos han buscado ganar peso a través del terreno de las ideas. Esta tendencia explica, en parte, la inesperada fractura sino-soviética en la década de 1960, cuando Mao rompió relaciones con Kruschev y se acercó, diplomáticamente, a Norteamérica. En cualquier caso, el maoísmo siempre tuvo un componente militarista muy acusado que se ha mantenido tras las reformas liberalizadoras.

3. Inversión extranjera

En los últimos tiempos, los gobiernos chinos han tratado de potenciar la inversión extranjera en el país recreando los marcos normativos característicos de los países desarrollados pero solo para los foráneos. Esto ha generado situaciones aparentemente inconciliables con el socialismo como el hecho de que los grandes inversores extranjeros pueden realizar pingües negocios en el país y muchos chinos no.

4. Falsas esperanzas

Precisamente, la falta de cultura financiera unida a las fuertes restricciones en lo que al destino de las inversiones se refiere, tiene mucho que ver con el desplome de las bolsas del país. El gobierno ha permitido que los ciudadanos comiencen a operar en los mercados de renta variable creando la falsa sensación de que las ganancias estaban aseguradas (estimulando la inversión en empresas públicas). Las autoridades creían que podían dirigir indefinidamente el mercado.

5. Realidades diferentes en el país

Si atendemos al volumen demográfico, China puede llegar a ser el mayor mercado nacional del mundo. Ocurre, sin embargo, que los ritmos de crecimiento económico son muy dispares a lo largo y ancho del país. Centenares de miles de inmigrantes se desplazan desde el inmenso interior del país a las grandes ciudades de la costa este cada año.

6. Un futuro incierto

Es muy difícil medir el impacto del frenazo económico chino que, no lo olvidemos, es muy relativo. Aunque en las últimas semanas se han reducido las expectativas de crecimiento para 2015 al entorno del 5%, esta cifra casi triplica la prevista para la zona euro. Eso sí, los datos referentes al paro o la pobreza son prácticamente imposibles de medir.

7. Un 2015 complicado

De acuerdo con los datos reconocidos por el gobierno chino, en 2014 registró una deuda pública equivalente al 41,6% del PIB, un déficit público del 1,14% y un superávit comercial del 3,69%. En los tres parámetros China se muestra muy sólida pero se da por sentado que este cuadro macroeconómico ha variado por completo durante el presente año. El Índice de Precios Industriales, por ejemplo, cayó un 5,4% interanual en julio.

8. Los tipos de interés

Al contrario de lo que sucede en la práctica totalidad del mundo, el Banco Central de China presenta unos tipos de interés excepcionalmente elevados (4,6%). Recordemos que el BCE los mantiene en el 0,05%, el Banco de Japón en el 0,1% y la Fed en el 0,25%.

9. Lejos de dominar el mundo

En 2014 proliferaron ciertos rumores que insistían en que China había alcanzado a los Estados Unidos en cuanto a riqueza (PIB). La realidad, sin embargo, es que la distancia entre ambos países sigue siendo abismal, con 7,7 billones de euros en el caso chino y 13 en el estadounidense.

10. La riqueza de los ciudadanos

Y si las diferencias en la riqueza absoluta son notables, la renta per cápita muestra claramente que el crecimiento chino de las últimas décadas apenas se traducía en 5.699 euros por ciudadano en 2014, frente a los 41.100 euros de Estados Unidos.

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