Ruiz-Mateos culpa a Botín de su caída mientras sus trabajadores se movilizan

Ante el anuncio de Nueva Rumasa de declarar en bancarrota algunas de sus empresas, lo que dejaría sin empleo a unas 1.000 personas, los trabajadores ya han comenzado a mover sus fichas con el fin de poder salir lo más airosos posible de esta hecatombe. Así lo quiere el personal de Dhul, que se reunirá este miércoles con el Servicio Extrajudicial de Conflictos Laborales (Secla) para intentar llevar a buen puerto el abono de los salarios y pagas extraordinarias que aún se les deben. Según informaciones de Europa Press recogidas por El Mundo, el responsable de Organización el sindicato Agroalimentario de CCOO de Granada, Pedro Javier Redondo, calcula en 1,7 millones la cuantía de dinero que aún no han percibido los 420 trabajadores que operan en Dhul.

Los pagarés de la discordia.

En la misma tónica combativa se encuentra la plantilla de Clesa. Tras la suspensión de pagos por parte de Rumasa, dos ejecutivas del entorno de Ruiz Mateos vinculadas a la compañía Clesa, Juncal Vázquez y Sonia Fernández, acudieron a la sede con el fin de extraer documentos, ante las reticencias de los miembros del comité de empresa. Según informa Efe en El Mundo, las mujeres fueron retenidas hasta la llegada de la policía, aunque no se pudo evitar que durante la noche saliera un coche con documentación perteneciente a la sociedad. Según informan CCOO y UGT, las dos ejecutivas han declarado a la Policía que los documentos eran necesarios para el procedimiento concursal posterior a la suspensión de pagos, declarada este martes.

Y si los trabajadores están enfadados, y mucho, con la familia Ruiz-Mateos, su patriarca no hace sino arremeter contra el que considera el mayor culpable del desmoronamiento de su compañía: el Banco Santander. De hecho, Jose María Ruiz-Mateos desveló ayer, en declaraciones a Europa Press, su intención de emprender acciones legales «de todo tipo» contra la entidad bancaria. Santander era la principal fuente de financiación de Rumasa, posee el 50% de su riesgo bancario y 280 millones de euros en créditos pero, según Ruiz-Mateos, «de la noche a la mañana cortó cualquier vía de comunicación«. Es más, el empresario tiene la intención de fundar una asociación internacional de damnificados por el Santander y la entidad Morenés & Botín, que investigará «todas y cada una de las causas que el banco tiene abiertas, como Madoff, Lehman Brothers o Banif«.

Emilio Botín, el nuevo enemigo de Ruiz-Mateos / Getty Images

No obstante, y a la luz de los acontecimientos, aquel que tendrá que dar más explicaciones no será precisamente Emilio Botín, sino el propio Ruiz-Mateos. Sus inversores deben de estar que echan chispas ante la incongruencia de las informaciones que ellos recibían respecto a la contenida en las cartas que la familia acaba de hacer públicas, y que han sido recogidas por diversos medios. Dichas carta estaban dirigidas al Banco Santander y en ellas se hace explícita la mala situación de Nueva Rumasa.»Los tiempos no están para invertir, sino para recoger… a veces es bueno aparentar de cara a sostener un clima de confianza y seguridad ante nuestros proveedores y clientes«, dice en una misiva fechada en febrero de 2009. Una versión que dista mucho de aquella que se le proporcionó a los inversores, a los que se les aseguró que sus dividendos irían destinados a la compra de empresas y a «auténticas oportunidades de negocio«.

Unas contradicciones, las que se desprenden de sus cartas, que pueden costar a los gestores de Rumasa una demanda por estafa si éstos no devuelven pronto el dinero a aquellos que, con más o menos juicio, decidieron comprar sus pagarés. Desde la familia Ruiz-Mateos se asegura con insistencia que el pago se hará efectivo en un futuro inmediato.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...