Paro y creación de empleo: curiosidades que tal vez desconocías

El desempleo es una de las consecuencias más evidentes y dramáticas de los problemas económicos. No obstante, en su análisis y explicación suelen cometerse ciertos errores.

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La semana pasada se publicaron los datos oficiales de empleo referentes al mes de septiembre. Al igual que en agosto, el número de desempleados aumentó respecto al mes anterior pero, sin embargo, creció la creación de empleo. ¿Cómo es posible que se cree y se destruya empleo en el mismo mes o, lo que es lo mismo, que aumente la contratación y suba el paro? Se trata de algunas de las curiosidades del mercado laboral que procedemos a analizar a continuación.

1. Empleo y desocupación

Efectivamente, creación de empleo y aumento de la desocupación pueden coincidir perfectamente al mismo tiempo y el mes de septiembre así lo volvió a confirmar. Sirviéndonos de las cifras exactas, el número de desempleados creció en 26.087 personas pero las afiliaciones a la Seguridad Social aumentaron en 8.916 nuevos cotizantes. Estos datos se explican, principalmente, por que el número de puestos de trabajo ha aumentado respecto a agosto pero lo ha hecho en menor proporción que el número de demandantes de empleo. Otros meses, en cambio, se ha vivido el fenómeno inverso.

2. Funcionamiento de la oferta y demanda

Esta es una de las características menos conocidas de cualquier mercado laboral. Cuando se atraviesa un contexto de fuertes dificultades económicas, como el que vivió España entre 2008 y 2013, muchas personas desisten de buscar un empleo y ni siquiera se inscriben en las listas oficiales del paro. Cuando la coyuntura se revierte o las expectativas laborales son más generosas, se produce el efecto inverso y los desempleados cuentan con más incentivos para buscar trabajo. Por ello, aunque se esté creando empleo, como sucedió en septiembre, puede ser insuficiente para dar respuesta al crecimiento de la demanda.

3. La polémica de las cifras

Y ya que hablamos de la difícil interpretación de las cifras que recogen la evolución del mercado laboral, una de las polémicas más antiguas es la que tiene como protagonistas a las cifras oficiales de paro y a la famosa Encuesta de Población Activa (EPA). En los últimos años, se han llegado a observar diferencias de hasta un millón de desempleados entre ambos registros en un mismo mes. La EPA tiene carácter trimestral y se presupone menos precisa por cuanto se fundamenta sobre extrapolaciones de datos obtenidos en una encuesta. No obstante, los datos oficiales también son discutibles porque en ellos no se recoge a aquellas personas que estén realizando un curso de formación o que, simplemente, no se hayan inscrito.

4. La contratación eventual no funciona

El desempleo suele considerarse la consecuencia más evidente de los problemas económicos. En este escenario, son muchos los colectivos que piden más y más medidas para reducir el paro y, en definitiva, evitar que sufran las familias. No obstante, cualquier programa gubernamental destinado a la contratación eventual de personas desocupadas no pasa de ser, en el mejor de los casos, un parche. El Plan E pasa por ser uno de los más ineficaces en este sentido porque empleó una notable cantidad de dinero público que no generó ningún cambio de tendencia en el mercado laboral español.

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5. PIB y empleo

Como decíamos, el empleo es sorprendentemente sensible a las coyunturas económicas. Prácticamente cualquier variación en el cuadro macroeconómico o en la política económica de un gobierno tiene algún efecto en el mercado laboral. Entre los factores más importantes, el PIB es, sin duda, el que más impacto tiene tanto en la creación como en la destrucción de puestos de trabajo. La política fiscal (las alzas y bajadas de impuestos) es igualmente culpable de los cambios tendencias, sobre todo en términos negativos. Por último, los tipos de interés (la política monetaria) también facilitan o dificultan la contratación.

6. Posibles soluciones

No existe ni mucho menos un consenso en el ámbito de los economistas a la hora de buscar soluciones al desempleo. Los académicos liberales defienden que las bajadas fiscales, el abaratamiento del despido y la reducción de las ayudas a quienes no busquen activamente un empleo son las armas más potentes para que las empresas puedan contratar. Por el contrario, los economistas neokeynesianos o socialdemócratas son más partidarios de las grandes inversiones públicas y de ampliar la base monetaria.

7. ¿Los ‘minijobs’ funcionan?

Otro de los debates más enconados es el de si es aceptable fomentar trabajos escasamente remunerados como alternativa de última instancia al desempleo. Los ‘minijobs’ alemanes pasan por ser uno de los paradigmas de esta realidad, que es elogiada por ser una forma efectiva de evitar el paro (un mal menor, vaya) y criticada por suponer un marco contractual en el que algunas empresas pueden abusar de los trabajadores.

Fotos: VGstockstudio y ChristianChan

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