Las claves para entender una posible tercera recesión en Europa

La zona euro se aproxima a la recesión por el estancamiento económico de Francia y Alemania, la ligera caída de Italia y los graves riesgos internos.

europa

Durante las tres últimas semanas, el Ibex-35 y el resto de grandes bolsas europeas han cerrado la mayoría de sesiones en negativo. El batacazo ha sido todavía más estruendoso durante los últimos siete días, en los que las caídas diarias han llegado a superar el 2 o el 3% de media. Semejante corrección ha puesto sobre aviso a inversores y analistas respecto que, según parece, los mercados dan por descontado que la zona euro volverá a entrar en recesión. Tal eventualidad, que supondría la tercera caída de la riqueza comunitaria en seis años, precisa ser analizada en detalle.

De entrada, conviene no alarmar en exceso a la población. La posible tercera recesión no alcanzaría ni lejanamente la intensidad de las dos primeras y muy probablemente sería un episodio coyuntural que no se extendería más allá de dos o tres trimestres. Paralelamente, la contracción del PIB sería igualmente mínima, puesto que los países que más responsabilidad tendrían en este bache en la recuperación europea, Francia e Italia, ya han tomado medidas para sanearse a tiempo. Por ello, se descartan por completo una nueva oleada de rescates y una escalada meteórica de las primas de riesgo, las dos grandes características de la última recesión.

Realiza esta precisión, es momento de ver qué factores convergen en este radical cambio en las perspectivas económicas a corto y medio plazo. En primer lugar, los datos de crecimiento económico (o mejor dicho, de decrecimiento) registrados por Italia en los dos primeros trimestres del año confirmaron que algunos países todavía no estaban en condiciones de iniciar un crecimiento económico sostenido. Al mismo tiempo, el estancamiento de Francia y Alemania certificó que Europa estaba varada y que, si bien se descartaba una abrupta caída, la recuperación se tomaría un descanso inesperado. España por su parte sorteó este frenazo.

¿Cómo han afrontado esta situación los países estancados? Francia aprobó antes del verano un duro paquete de ajustes con el objetivo de poner coto a la creciente deuda, contener un déficit desbocado y ganar en competitividad en el exterior. Italia optó en cambio por las bajadas de impuestos y la flexibilización del mercado laboral, una apuesta que sorprendió muy gratamente al tratarse de un gobierno de centro-izquierda. Manuel Valls y Matteo Renzi han aprovechado su elevada popularidad para poner en práctica ajustes presupuestarios que más adelante resultarían muy difíciles de digerir por la población.

Examinada la base de la posible recesión, llega el turno de comentar los riesgos internos y externos que, en última instancia, son los causantes de la incertidumbre reinante entre los inversores. Aunque orillado mediáticamente por la emergencia de crisis internacionales como las del ébola o la guerra contra el Estado Islámico, el conflicto entre Ucrania, los rebeldes del este y Rusia sigue plenamente en activo. Con la cercanía del invierno, crecen las llamadas a buscar una solución pacífica que garantice el suministro energético a Centroeuropa.

El otro frente interno lo vuelve a protagonizar, varios años después, Grecia. El próximo mes de febrero deberá elegirse un nuevo presidente para la República y se precisa una mayoría importante para ello. Si no se consiguiera el consenso necesario, el primer ministro Samaras debería convocar elecciones con la fuerza de extrema izquierda Syriza como gran favorita. En los pasados comicios europeos esta formación ya fue la más votada con el 26,57% de los sufragios, por delante de la proeuropea Nueva Democracia (22,72%). Una perspectiva que aterra a Europa.

No en vano, el triunfo de la coalición radical supondría el abandono inmediato del plan de rescate suscrito con Bruselas y, según han prometido los líderes del partido, declarar el impago de lo que consideran ‘deuda ilegítima’. La traducción de estas medidas sería la salida del euro, eventualidad que ha sucedido nunca y que por ello plantea numerosos interrogantes sobre lo que sucederá a continuación. Lo que está claro es que Grecia daría la espalda a Europa con una importante deuda sin pagar.

Por todo lo anterior, no sorprende que el Ibex se desplomara un 3,59% el miércoles y un 1,72% al día siguiente, situando al selectivo español en su nivel más bajo del año. No obstante, al cierre de esta edición se experimentaba un rebote del 2,15% que alejaba al parqué madrileño de sus soportes. El mercado de deuda también se ha resentido aunque despedía la semana en niveles bastante tranquilizadores. Sea como sea, estas dudas seguirán aflorando en los próximos meses.

Vía: ABC

Foto:  fdecomite

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...