La publicación de las balanzas fiscales enfrenta a las comunidades autónomas

Madrid, Cataluña, Valencia y Baleares arrastran importantes desfases entre lo que aportan al conjunto del Estado vía impuestos y lo que reciben.

monago

Uno de los sesgos más distintivos de todo periodo de crisis es que los asuntos que anteriormente parecían banales o poco relevantes pasan a considerarse problemas de una enorme gravedad, máxime si hay dinero sobre la mesa. En honor a la verdad, la polémica sobre la financiación autonómica existe con anterioridad a 2008, pero el debate ha adquirido especial intensidad durante los últimos años. La pasada semana se publicaban los datos sobre las balanzas fiscales de cada autonomía, arrojando resultados muy dispares.

Tal y como se presumía, existe un conjunto de regiones cuyas aportaciones al fondo común superan con creces lo que reciben por parte del Estado (aceptando eso sí que existen otras variables que no son tenidas en cuenta en estas cifras). La Comunidad de Madrid es la que presenta el mayor desfase en sus cuentas con el Gobierno Central, cosechando un déficit de 16.723 millones de euros. A considerable distancia se sitúa Cataluña, la segunda región más perjudicada, cuyo déficit es de 8.455 millones de euros (la Generalitat lo situaba en casi 15.000 millones).

Igualmente mal paradas salen la Comunidad Valenciana (que en relación a su riqueza y población es la región peor financiada de España) y Baleares. Ambas autonomías presentan unos déficits de 2.018 millones de euros en el caso valenciano y de 1.483 millones en el caso balear. La situación de la Comunidad Valenciana es especialmente delicada porque su pésima financiación (que viene de lejos), su abultada deuda, la obligación de seguir prestando servicios que no financia el Estado y la dudosa gestión de antiguos gobiernos generan un cóctel explosivo.

La otra cara de la moneda la protagonizan las autonomías que son beneficiarias netas en materia fiscal. Andalucía se lleva la palma con un superávit de 7.421 millones de euros, mientras que Canarias, Extremadura y las dos Castillas también reciben mucho más de lo que aportan en impuestos. De este modo, se ha asentado en España un método de reparto que elimina la corresponsabilidad fiscal y castiga el desarrollo económico, desincentivando así la creación de riqueza en determinadas autonomías.

Vía: elEconomista

Fot: Esperanza Aguirre

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...