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La filosofía de las propinas comienza a introducirse en los aviones

Las propinas existen a lo largo y ancho del mundo y se utilizan dentro de muchos contextos. La filosofía de dar propina es común en Estados Unidos y también se habitúa en otros lugares como España, si bien es cierto que es algo que está quedando cada vez más de lado en nuestro país. La crisis, que llevó a que la sociedad española se ajustara en todos los sentidos de la economía, así como el cambio generacional, con los jóvenes teniendo cada vez menos interés en “dar algo más de lo que corresponde” a los trabajadores, ha llevado a que la propina caiga en desuso. No obstante, en otros lugares reflota e incluso llega a posiciones y puestos de trabajo en los que nunca se había planteado.

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Cabe decir que la mayoría de aerolíneas norteamericanas tienen prohibido que los asistentes de vuelo reciban propinas. Es algo que se ha mantenido desde décadas atrás debido a que la imagen de estos profesionales no está tan vinculada con la de aquellos puestos que están abiertos a las propinas.

Dicen algunos expertos que las propinas se dan a profesionales que teóricamente la sociedad cree que están por debajo en su escala social, al menos laboralmente. Y los asistentes de vuelo nunca han ocupado un puesto que se crea de bajo rango, sino que por sus sueldos y niveles de vida siempre han sido puestos considerados de alta categoría. Por lo tanto, no encajaría que alguien diera propina a estos profesionales. No obstante, esto ha comenzado a cambiar debido a la decisión implementada por la aerolínea Frontier Airlines.

Hace un tiempo esta aerolínea hizo un cambio en su herramienta para realizar pagos por las consumiciones y compras llevadas a cabo en los vuelos y añadió una pantalla que los asistentes de vuelo pueden elegir para que le aparezca al viajero y que la vea. En esta pantalla se invita a que el cliente le dé una propina al profesional debido al servicio que le haya proporcionado. Dicen algunos de los asistentes de la aerolínea que directamente prefieren no enseñar la pantalla en cuestión, sobre todo cuando la compra que se ha hecho ha sido pequeña, como por ejemplo de una botella de agua. Otros profesionales usan siempre la pantalla y reconocen que el pequeño incentivo que consiguen mensualmente es una buena forma de compensar sus sueldos, muy reducidos incluso teniendo en cuenta el gran esfuerzo que hacen día a día.

Hoy por hoy no parece que las propinas marquen un cambio sustancial en el sueldo de estos asistentes. Una veterana de la industria comenta que ella gana unos 100 dólares mensuales de suma gracias a las propinas, así que le da para algún capricho, pero tampoco cambia su vida. En general se recibe la idea como una particularidad de Frontier Airlines, pero no como algo que tenga posibilidades de acabar abarcando el resto de compañías, sobre todo si no hay un cambio generalizado o una exigencia por parte de los trabajadores.

Aún así, los asistentes de vuelo han aprovechado la situación y el revuelo mediático para denunciar una situación profesional que resulta demasiado extrema. Por lo que se comenta, estos profesionales cobran sus horas de trabajo solo cuando las puertas del avión están cerradas, lo que implica que una gran cantidad de horas del antes y el después de los vuelos no las tienen pagadas. Es frecuente que realicen muchas más horas mensuales de las que están pagadas con lo que eso implica para su agotamiento físico y su rendimiento en general. En el caso de Frontier Airlines, no pensemos que la aerolínea tiene un gesto particularmente positivo con sus empleados, porque lo cierto es que sus sueldos están muy por debajo de los de las demás aerolíneas con las que compiten, incluso con los de su misma categoría. Algunos de estos profesionales creen que la introducción de la propina solo es una cortina de humo para evitar las quejas y los conflictos con la plantilla.

Por otro lado, no olvidemos que el trabajo de un asistente de vuelo, aunque al viajero no se lo parezca, va mucho más allá de servir bebidas. En realidad, esto solo supone un pequeño porcentaje de su tiempo y esfuerzo, dado que tienen muchos más papeles y responsabilidades tanto antes como durante y después de los vuelos. Por eso no se puede pensar en un asistente de vuelo como que simplemente se dedica a servir bebidas en un avión y que por ello necesita propinas. Su trabajo es de gran importancia, crítico en el desarrollo de los vuelos dentro de su categoría y de gran responsabilidad siempre que tienen el uniforme puesto. Por ello son los propios asistentes de Frontier Airlines los que en muchos casos prefieren olvidarse de esa pantalla de propina y evitar poner al viajero en una situación que, en algunos casos, puede resultar incómoda.

Foto: skeezeFree-Photos

Categorías: Economía