La encrucijada de la clase media europea

La clase media se reduce en la mayoría de países europeos de acuerdo con un estudio que analiza su evolución entre 1991 y 2010.

clase media

Las consecuencias de la Gran Recesión siguen coleando a pesar de que, formalmente, la crisis económica se cerrara en 2013. La intensidad de la debacle financiera y su impacto en ámbitos como el mercado laboral arroja fotografías verdaderamente dramáticas, muchas de las cuales siguen lejos de solucionarse cuatro años después. Uno de los efectos que más tiempo permanecerán con nosotros es el empobrecimiento de la clase media, hasta el punto de que este sigue actualmente en curso en muchos países. Espina dorsal de cualquier sistema económico y/o político, la clase media europea se halla en una auténtica encrucijada.

¿Qué es la clase media?

Cuando hablamos de clase media lo hacemos muchas veces sin definir exactamente las características sociales o financieras de quienes forman parte de ella. Asumimos, con cierta razón, que tan amplio concepto abarcaría a todos aquellos ciudadanos con un nivel de vida aceptable y que pueden permitirse ciertos lujos puntuales. Convencionalmente, nos estaríamos refiriendo al estamento social formado por aquellas personas que se sitúan por encima del umbral de la pobreza pero que no alcanzan el estatus de ricas. Con tan amplia caracterización, no sorprende que la clase media sea la más habitual en los países desarrollados.

Las rentas disponibles

El Centro de Investigaciones Pew ha realizado un completo trabajo de investigación en el que ha analizado la evolución de las rentas disponibles de los hogares europeos entre 1991 y 2010 (considerando una familia tipo de cuatro miembros). Toma por tanto como parte de la muestra los primeros años de la última crisis (siendo 2009 el más crítico de todos), lo que puede condicionar el resultado final. Sea como sea, el estudio resultante constata importantes diferencias entre países, con caídas y aumentos de la renta media según el caso.

El informe distingue entre tres grupos de países en función de las rentas que se consideran propias de la clase media. España, Italia, Irlanda y Reino Unido conforman el heterogéneo tercer grupo, en el que la clase media debe contar con rentas disponibles de entre 27.600 y 35.880 euros anuales de media. El segundo grupo lo integran Alemania, Francia y Finlandia (36.800-37.720 euros) mientras que el primer grupo está nutrido por Holanda, Dinamarca, Noruega y Luxemburgo (39.560-59.800 euros). Como puede verse, el estudio únicamente toma en consideración los datos de los países más ricos del Viejo Continente.

Los países donde se reduce la clase media

Teniendo presente las rentas que se consideran propias de la clase media en cada caso, Alemania y Finlandia son los países en los que esta más se ha reducido durante los últimos veinte años. En el caso alemán, la clase media ha pasado de suponer el 79% del total al 72%, en tanto en el finlandés se ha reducido del 82% al 75%. En España, la clase media ha menguado del 69% al 64%.

Los países donde aumenta la clase media

Dado que la alegría va por barrios, hay países en los que la clase media es, en principio, más sólida que a comienzos de los noventa. Tal sería el caso de Irlanda, en donde los hogares que participan de la clase media han aumentado del 60% al 69%. En Francia, Países Bajos y Reino Unido también aumentó el peso de la clase media sobre el conjunto de la población. En Dinamarca y Luxemburgo se mantuvo sin cambios y en el resto descendió ligeramente.

¿Qué consecuencias tiene la pérdida de protagonismo de la clase media?

El debilitamiento de la clase media reduce el número de potenciales consumidores de productos suntuosos o, simplemente, no básicos. Ello se debe a que la reducción de la renta disponible implica menor capacidad de consumo en aquellos ámbitos no preferentes, con el consiguiente impacto en la economía nacional. Hay que pensar que el hecho de que la clase media se reduzca se debe a la reducción de los ingresos no a su aumento.

En términos políticos, la clase media es la más importante en cualquier elección en un país desarrollado. Su voto siempre decide el resultado final y ello explica por qué los problemas que padece se están traduciendo en un creciente voto a partidos radicales. No es casual que todos los países citados salvo España e Irlanda hayan registrado notables avances de la extrema derecha en las urnas. Hasta que no se revierta esta tendencia, la crisis seguirá con nosotros.

Vía: Cinco Días.

Foto: © Creativemarc

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...