La Eficiencia Energetica

La humanidad se encuentra en un momento de la vida en donde debe prepararse para econtrar un sustituto al petróleo como materia prima primordial para la creación de energía. Teniendo en cuenta la lentitud con que se desarrollan las fuentes alternativas, parece ser que la única medida que por ahora podemos tomar es la eficiencia energetica.

En el estado de California, en la década de los años ochentas, el gobierno local encontró un pozo de petróleo que tenía la capacidad de bombear varios millones de barriles diarios. En términos muy estrictos, el gobierno del estado no encontró un pozo, pero para efectos prácticos es como sí lo hubiera hecho. Dada la crisis del petróleo durante toda la década de los años setentas, los californianos decidieron hacer cambios mínimos en su diario vivir, logrando con eso ser más eficientes en el uso de energía, ahorrándose el equivalente a millones de barriles diarios.

Para el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, su país natal (Colombia) tiene dos posibilidades para enfrentar a futuro la creciente demanda de energía de su población: o invierte aproximadamente 2.5 billones de dólares en crear nuevas plantas hidroeléctricas y de carbón con toda la infraestructura necesaria para su funcionamiento, o invierte 700 millones de dólares en hacer más eficiente el consumo de energía de sus ciudadanos y de esa manera lograr satisfacer la demanda a futuro.

Sin embargo, ¿por qué el interés en la actual coyuntura sobre la energía a futuro? La respuesta tiene tanto de sencilla como de preocupante: y es que el petróleo está acabándose a nivel mundial.

De la misma manera que la leña fue el recurso principal para producir energía en una época de la humanidad y le cedió su papel de principal materia prima al carbón, y luego el carbón le cedió su lugar de primacía al petróleo; nos encontramos en una época en la que el petróleo debe encontrar su sustituto como elemento principal en la creación de energía. Y frente a todos los candidatos disponibles, es de decir que ninguno está en la posibilidad de sustituirlo.

El asunto radica que todos sabemos que el petróleo es un recurso no renovable, que tardó milenios en crearse y lo hizo en algunos sectores específicos del globo terráqueo. Hoy en día, después de un siglo de uso, es evidente que las cantidades de reservas que se van encontrando tienden a ser menores que lo que se encontraban en el pasado, frente a una demanda que crece de manera constante.



No es que no haya petróleo disponible, es que al parecer en el mejor de los escenarios nos faltan unos 20 años para llegar al pico más alto de producción y desde allí comenzar a descender, o el pico lo alcanzamos en el 2.005. Es decir, ya sea dentro de veinte años o hace tres, la humanidad está viendo que sus reservas de petróleo son menores cada día y no puede hacer nada para evitarlo.

Imagínese el lector que el petróleo del mundo se coloca en un pozo inmenso y desde allí se va sacando lo que se va necesitando. A medida que este va disminuyendo en el pozo, vamos colocando más. Llegamos a un momento en el que parece que lo que insertamos en el pozo es menor que lo que sacamos del mismo, dado las nuevas reservas encontradas y el mayor consumo de la humanidad. Por muy grande que sea el pozo, es evidente que día a día lo vamos viendo menos lleno.

Teniendo en cuenta lo que se nos viene encima, es evidente que necesitamos encontrar otro elemento que nos dé la energía que tanto necesitamos a futuro. Pero como anteriormente se dijo, los sustitutos no parecen estar a la altura o en la capacidad de dar toda la energía que el petróleo ofrece.

Los principales fuentes de energía que se vislumbran a futuro son: el hidrogeno, el gas, la fuentes de energía nucleares, la solar y la eólica. El problema es que cada una de ellas no tiene la capacidad de producir la suficiente energía para la inmensa demanda que requiere nuestro sistema económico, tal y como si lo logran el petróleo.

Sin embargo, es decir que estas nuevas fuentes tienen la ventaja de ser muy consideradas con el medio ambiente, frente a lo que el petróleo y sus derivados causan. Y, al mismo tiempo, es de decir que algunas partes del mundo ya satisfacen sus demandas de energía por medio de estas nuevas fuentes.

Frente a lo anterior, lo obvio es que al futuro próximo nos encontremos en un mundo alimentado por todas las fuentes de energía disponibles. A pesar de las bajas cantidades y de los muchos inconvenientes que las energías alternativas tienen, es evidente que a futuro serán mejores y más productivas, por lo que podrán ir siendo más relevantes e importantes como elementos que reemplacen al petróleo.

Teniendo esto en cuenta lo anterior, es que se le da mucha más prevalencia al consumo eficiente de energía, puesto que de esta manera retrasamos mucho tiempo la necesidad de un cambio en la fuente principal productora de energía a nivel mundial, dándole el tiempo necesario a las fuentes alternas de hacerse más productivas y estar a la altura de suplir todas las necesidades que la humanidad requiere.

Con la energía solar el problema radica en la variabilidad y la poca producción que los paneles solares ofrecen, el problema del gas radica en su difícil transporte, mientras que el de la energía nuclear radica en su inmenso peligro. Por otra parte, las pilas de hidrogeno no son tan eficientes como la gasolina, y la energía eólica sólo se puede producir en ciertos lugares (donde haga mucho viento) y su cantidad producida no es tan alto por ahora.

Sin embargo, si sumamos la cantidad producida por todas las fuentes alternativas de energía, y al mismo tiempo vemos como su capacidad ha venido creciendo con los años, el futuro parece muy esperanzador. Y sí a lo anterior le adherimos, que podemos ser más eficientes con el uso del petróleo y la gasolina, pareciera que el problema de la energía está más que solucionado.

Un anuncio en ese sentido se presentaron la semana pasada, cuando una compañía de autos presentó al público un vehículo que consume un galón de gasolina cada 163 kilómetros, logrando de esa manera reducir notablemente el consumo de combustible. De esa forma, es evidente que en lo que más debemos centrarnos por ahora en el consumo de energía de manera más eficiente: usando electrodomésticos nuevos que consuman menos energía, usando un automóvil privado más eficiente y de manera compartida o más racional, usar los focos de luz que más duran y menos energía consumen, aires acondicionados más eficientes y más productivos.

De esa manera sin duda alguna el futuro de nuestro sistema económico y forma de vida está garantizado. Sí sólo los Estados Unidos hicieran un inmenso cambio en sus patrones de consumo y fueran más eficientes, se podría decir que es como si encontraran un pozo de petróleo que tiene la capacidad de bombear 12 millones de barriles diarios. Sí toda la humanidad hiciera lo mismo, es cómo si encontráramos un pozo que bombea más de 20 millones de barriles al día.

Entonces, ¿Cuál es el problema? ¿Por qué nos preocupamos por el consumo de energía a futuro? Lamentablemente la razón radica en que no estamos cambiando nuestros patrones de consumo, que no estamos siendo más eficientes y que de esa forma el petróleo se está acabando a una velocidad tal, que no les está dando el tiempo necesario a las otras fuentes de energía para desarrollarse y reemplazarlo.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...