José Manuel Soria y el Banco Mundial, un escándalo tan fugaz como absurdo

El Gobierno había nombrado como representante español en el Banco Mundial al exministro de Industria, que dimitió en abril por aparecer en los ‘papeles de Panamá’.

La velocidad con la que se precipitaron los acontecimientos fue tal que incluso habrá quien se enteró del escándalo cuando este ya había concluido. El 3 de septiembre, los medios de comunicación se hacían eco de que el Gobierno había elegido al exministro de Industria José Manuel Soria para ocupar un alto cargo en el Banco Mundial. El 6 de septiembre, el político canario comunicaba su renuncia al puesto ante la enorme polvareda que se había generado tras su nombramiento. ¿Qué es exactamente lo que ha pasado?

El sábado 3 de septiembre la Comisión de Evaluación de Candidaturas a las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) designó a José Manuel Soria como nuevo representante español en el Banco Mundial. El nombramiento podría haber quedado como una rutinaria colocación política tan tristemente habitual en nuestro país de no ser porque Soria tuvo que renunciar a su cartera ministerial al aparecer en los ‘papeles de Panamá’. El todavía ministro figuraba como administrador de una sociedad en el país centroamericano y en abril presentó su dimisión tras fuertes presiones.

Como no podía ser de otro modo, la oposición en bloque no tardó en aprovechar la noticia para cargar contra el Gobierno en funciones, cuyo presidente, Mariano Rajoy, acababa de perder la segunda votación de investidura. En un primer momento, el Ejecutivo optó por defender la designación poniendo en valor la condición de funcionario de Soria así como su innegable experiencia en la gestión pública. No obstante, destacados dirigentes ‘populares’, como el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, cuestionaron la idoneidad de su compañero de partido.

Finalmente, mientras casi todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria pedían la comparecencia inmediata del ministro de Economía e Industria en funciones, Luis de Guindos, Soria se adelantaba a los acontecimientos al renunciar al puesto. De este modo, se ponía punto y final a un escándalo que había durado tres días y cuya raíz no podía ser más absurda. Los méritos del exministro no se cuestionan pero, por simple ejemplaridad, era incomprensible que el Gobierno se metiera en este embrollo.

Vía: El País.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...