Impulsar la economía de las familias para aumentar la tasa de natalidad

Japón lucha contra sus reducidas tasas de natalidad por medio de ayudas económicas para las familias.

Japón

Japón siempre ha sido un país que ha sufrido tasas de natalidad reducidas en comparación a la cantidad de población que ha tenido la nación. Es una de las consecuencias derivadas de que allí la población tenga una esperanza de vida superior y que cada vez se introduzca más en la mentalidad de los ciudadanos las ganas de vivir una vida independiente en vez de formar familias de la forma tradicional en la que lo han hecho sus antepasados. Ante esta situación el país, al menos en determinadas regiones, ha decidido tomar cartas en el asunto para intentar que el problema de natalidad se vea compensado gracias a un esfuerzo económico.

CNN ha hablado con la familia Osaka, un matrimonio que tuvo que abandonar una gran ciudad como Nagoya para vivir en un lugar más asequible y ajustarse a sus condiciones económicas de la época. Tomaron la decisión de mudarse al pueblo en el que había crecido el marido, Nagi-cho, una región rica en agricultura que tenía en ese momento solo unos 6000 habitantes.

La vida tranquila les atrajo y sobre todo la posibilidad de criar a su hijo en un entorno totalmente relajado y alejado del bullicio de los grandes núcleos. No obstante, también se encontraron con un incentivo adicional: el apoyo económico que hace el gobierno de Nagi-cho a las parejas que llegan a tener hijos y que así ayudan a que subsista el futuro del pueblo.

Las familias se encuentran con un apoyo económico importante, algo que este matrimonio aprovechó. Tras tener a su primer hijo llegaron a tener tres hijos más a la vista de los beneficios que recibirían y de que, por otro lado, su intención ya era tener una gran familia. El primer hijo proporciona a los padres un total de 100 mil yens, que son unos 800 euros al cambio. Por el segundo hijo el gobierno proporciona una cuantía de 150 mil yens, que alcanza casi los 1200 euros al cambio y a partir de ahí las cantidades van creciendo para que las familias puedan tener un apoyo a la hora de proporcionar un buen entorno a sus hijos. El tope se encuentra en 400 mil yens, casi 3200 euros, para las familias que lleguen a tener un quinto hijo.

Templo en Japón

Esta filosofía de incentivar la natalidad a través de la economía está ayudando a que Japón impulse la tasa de población joven a la vista de cómo ha caído desde que comenzara a bajar a final de la década de los 70. A día de hoy se registran cifras nacimientos muy reducidas. En el año 2017 hubo menos de un millón de recién nacidos en Japón, una tasa que se considera dramática a la vista de que las tasas de muertes anuales superan el millón de forma sobrada. Dentro de este contexto los niños solo ocupan algo más del 12% de la población total de Japón, mientras que la población adulta y anciana cubre la mayor parte debido a que, como decíamos antes, en el país del sol naciente es común alcanzar edades muy elevadas.

Si bien en la actualidad la población japonesa es de 127 millones, las expectativas si no se pone remedio a este problema es que en 2065 Japón haya caído a una población de 88 millones. Por si esto fuera poco, en el lugar de Japón donde viven más personas, Tokio, la tasa de fertilidad es muy reducida, lo que apunta a que ese problema del desinterés en formar familias se ha extendido de forma demasiado grave. Los matrimonios también se quejan de la falta de centros de cuidado para niños en los que puedan dejar a sus hijos durante el día mientras trabajan, algo que el gobierno está intentando impulsar por medio de la construcción de nuevos lugares, aunque por ahora las listas de espera siguen siendo excesivas.

Otra de las circunstancias a los que se enfrenta Japón es que no existe esa filosofía de abandonar el trabajo por parte de la madre que había en el pasado. Tal y como ha ocurrido en otros países, las mujeres japonesas han encontrado un nivel de vida más satisfactorio dedicándose a desarrollar sus carreras, por lo que no están dispuestas a dejarlo todo para criar a sus hijos en solitario. Los matrimonios comparten las tareas y el cuidado de los niños requiere de centros en los que los más pequeños puedan estar bien cuidados y atendidos mientras los padres trabajan. Crear más centros e impulsar la economía familiar por medio de ayudas parece que serán las medidas en las que Japón confiará para intentar evitar la complicada situación que se avecina. También se plantea reducir las exigencias de inmigración para aceptar habitantes procedentes del extranjero, pero ante todo Japón prefiere potenciar su sociedad nativa para que el país pueda mantener su esencia por muchas décadas que transcurran. Su futuro, no obstante, es incierto.

Vía: CNN

Foto: Pexelscegoh

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...