¿Deberían los cines incluir las películas de Netflix en cartelera?

Netflix quiere estar en las salas de cine, pero algunas empresas no están interesadas en proporcionarles su apoyo.

En Estados Unidos hay una lucha muy seria a tres bandas. Por un lado las distribuidoras cinematográficas. Por otro lado los cines. Y en último lugar Netflix. En el bando de Netflix podríamos meter HBO y otros servicios de streaming que hacen un trabajo similar, pero está claro que la posición líder la tiene Netflix y eso es algo que pesa muchísimo. Estos tres lados forman ahora mismo el grueso del mercado del cine y determinan, con su trabajo, lo que disfrutan los espectadores, ya sea en las salas o en sus casas.

Hace un tiempo Netflix ni siquiera se planteaba tener que ir a las salas de cine con sus películas. ¿Por qué hacerlo? Parecía ser una idea contra su propia naturaleza. Pero con el tiempo el equipo de Netflix se encontró con que algunas de sus películas, el presupuesto invertido y los nombres que se ocupaban de ellas superaban incluso sus propias previsiones. Alginas de las producciones de Netflix habían superado todos los pronósticos y apuntaban tan alto que podrían competir incluso en los Oscar.

Pero cuando intentaron postularse para la carrera de los premios se encontraron con un problema: las películas tenían que haber pasado por las salas de cine para que fueran consideradas.

Así es como Netflix comenzó a negociar con las salas de cine, posiblemente con unas condiciones de cesión de cintas más convenientes que las que les proporcionan los grandes estudios (o quizá no). Esto llevó a que algunas películas de Netflix pasaran por las salas y a la empresa no le vino mal, puesto que además de poder postularse a los premios también comenzaron a obtener un ingreso de taquilla por sus producciones. Y así es como empezaron a caer premios y a encontrarse con que las películas de Netflix alcanzaban una sólida exposición.

Pero no todas las cadenas de cines están contentas con las producciones de Netflix, e incluso recientemente la cadena de cines Vue International ha hablado, mediante su máximo representante, acerca de lo poco que les aporta trabajar con la productora de streaming. Tim Richards ha dicho literalmente «no hay nada de lo que estrena Netflix que merezca la pena mostrar en las salas de cine», a lo que continuó con «desafío a cualquiera a que me diga cuál es la última película buena que ha visto en Netflix». Después de eso, al menos, ha comentado «podéis encontrar una o dos excepciones, pero no hay mucho más».

En principio son declaraciones que no sorprenden si tenemos en cuenta la decisión que ha tomado esta cadena de cines específica en cuanto a ponerse a un lado de la batalla de los cines. Su compromiso está con las distribuidoras tradicionales de cine, como Sony o Disney, las mismas que, todo sea dicho, les están dejando tirados en un momento tan crítico como el que se está viviendo con la COVID-19. Pero no se puede culpar este tipo de opiniones a la vista de que Netflix y el concepto que transmite el servicio todavía es algo demasiado nuevo.

Incluso hombres legendarios de cine como Steven Spielberg o Christopher Nolan han criticado el cine de Netflix al decir con claridad que las películas producidas en la plataforma no deberían ser consideradas como candidatas a los Oscar porque son, simplemente, películas de televisión.

Eso sí, hay más de un ejemplo que podría confirmar que de ser una afirmación cierta, ahora mismo se están produciendo excelentes películas de televisión. Lo dejan claro películas como El Irlandés, Extraction, Bright, A ciegas o Diamantes en bruto, entre otras. También es cierto, eso sí, que si hablamos de porcentajes, la mayor parte de las películas que se producen en Netflix son productos para entretenimiento rápido y ligero, por lo general de un nivel de calidad muy reducido que no van a llegar a convertirse en clásicos y que tampoco, en muchos casos, requieren que se les preste un nivel de atención extremo.

Solo hay que fijarse, por ejemplo, en el historial de películas del actor Adam Sandler para Netflix, el cual está formado por auténticos bodrios y producciones de medio pelo, pero también por producciones muy sólidas que podrían estrenarse en las salas de cine sin ningún tipo de problema. El intérprete se siente a gusto trabajando en Netflix de esta manera debido a que tiene mayor libertad creativa y a que una mala película no le expone a arruinarle la carrera tal y como ocurre en las salas de cine. Por ello desde hace unos años se ha apartado de la gran pantalla para concentrar sus esfuerzos en la plataforma. Algo que, por otro lado, también están haciendo algunos de los actores de comedia con los que comparte carrera y empresa.

Por eso, aunque a algunas salas de cine no les guste que Netflix esté de por medio, da la sensación de que su relación va a tener que continuar de forma más que obligatoria. Al menos mientras Netflix siga produciendo películas candidatas al Oscar.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...