Cine sobre economía: Margin call

Continuamos hablando de películas relacionadas con economía para que de una forma sencilla podamos entender mejor ciertos conceptos y sucesos.

La crisis financiera golpeó a los mercados del mundo de forma desmesurada hace más de 10 años e inspiró todo tipo de películas, series y documentales. La película de la que hablamos hoy, Margin call, aprovechó este marco de ambientación de para ir incluso un poco más atrás y situarnos en un momento escabroso y complejo que tuvo duras consecuencias para la economía. La primera idea que nos viene a la cabeza es que llega tarde, dado que si bien no trata de contar la historia de Lehman Brothers, sí parece seguir los pasos de lo que ocurrió en la realidad para desvelar al espectador un acontecimiento trágico. Y posiblemente este contexto hubiera funcionado mucho mejor en un estreno previo.

¿Qué tipo de contexto económico se presenta?

El momento antes de la crisis financiera que se sufrió en el año 2007 (2008 según la película) es el marco sobre el cual nos situamos en un banco de inversión donde se están llevando a cabo duras situaciones. Los despidos acompañan al descubrimiento de cierta información con la que se desvela la caída absoluta en desgracia de la empresa, lo que lleva a que todos sus altos directivos se pongan manos a la obra para intentar salvar el día.

Sus decisiones y sus evasiones de lo respetablemente moral, serán los actos que determinarán el desarrollo de la economía mundial y su peligrosa entrada en una crisis que tiene consecuencias a lo largo y ancho del mundo. Peter Sullivan es el analista junior que descubre la información de manos de un compañero que ha sido despedido, y que consideró los datos suficientemente graves como para tenerlos en cuenta. Tanto Sullivan como sus superiores, que en tiempos de crisis se salen de su habitual tranquilidad empresarial, tendrán que afrontar el destino de un banco cercano a la bancarrota.

¿Qué actores aparecen en Margin call?

La historia puede causar más o menos interés entre los espectadores, pero el reparto es algo en lo que se coincide, dado que parte de un grupo artístico de los que dejan más que satisfechos por su gran calidad interpretativa. Es difícil mencionar un solo nombre para comenzar a hablar del reparto, pero es cierto que el personaje de Kevin Spacey termina teniendo una especial importancia en el desarrollo de la historia, dado que es con quien el espectador llega a sentir más afinidad en la relación a cómo avanzan las cosas.

Spacey, que en aquella época aun no había sido descubierto ante el mundo debido a sus faltas, caracteriza a uno de esos peces gordos que se vieron sometidos a la presión de la crisis de la entidad financiera representada. Lo hace de forma sólida, con carácter y con un estilo que ayuda a que el transcurso del espectador, más identificado con los analistas junior, sea muy ameno. Zachary Quinto es ese analista junior que sirve para que el público se pueda asentar dentro de la historia sin sentir que realmente no se está enterando de nada.

El actor ofrece un buen nivel de progresión a lo largo del film, mostrándonos la transformación de su personaje y su adaptación a momentos complicados que no dejan margen para la inseguridad. Quinto lo borda, y ya comienza a despuntar en un Hollywood que le conoce más allá de por su presencia en la franquicia de Star Trek. También es obligatorio hablar de Jeremy Irons, actor que se crece delante de la cámara hasta un punto en el que se come a todos los secundarios y compañeros de reparto que le rodean. Su personaje, el que más fuerza tiene en la historia, hace que todo parezca fácil, por malo que sea, de sus propias palabras, y eso no es precisamente sencillo. Y no menos importante, aunque con escasa relevancia, Paul Bettany firma una muy buena caracterización. Simon Baker y Stanley Tucci, además de Demi Moore, también tienen presencia en el film, pero se encuentran totalmente eclipsados por los intérpretes principales.

¿Es Margin Call una buena película sobre economía?

Margin call es una buena representación de lo ocurrido en uno de los periodos más oscuros de la economía, mostrando bien lo que ocurrió en cierto modo, aunque dejando la historia en uno de esos momentos tensos que podrían haberse continuado hasta el final y las últimas consecuencias. De todas formas, el film lo hace bien y tiene un muy buen ritmo, y aunque parte de un argumento y diálogos que pueden resultar complicados de entender por el público, también es cierto que la historia es pausada y lo suficientemente calmada como para que nos enteremos de todo lo que ocurre.

Es cine adulto, un tipo de cine que no busca ni que sus intérpretes se salgan del papel, ni que sobreactuén, ni que hagan nada que no harían los personajes en los que se han inspirado. Con Margin call, por otro lado, el director J.C. Chandor, que también actúa como guionista, ofrece una representación de esos hombres del mundo de las finanzas que parecen vivir, respirar, y prácticamente morir por lo relacionado con la economía. Pero al mismo tiempo, el cineasta nos demuestra que a personas como estas no sólo les importa la supervivencia, sino que más allá de las oficinas, del móvil y de los edificios, hay conciencia para algo más. A la vez, Margin call confirma lo que ya podemos imaginar, y es que no todos los personajes, inversores y financieros, no tienen tanto corazón como pudiéramos esperar, ni tanta preocupación por la economía mundial.

La película no se basa directamente en una historia real, y escapa de narrar paso a paso lo ocurrido años atrás, pero sí opta por contarnos lo que pasó desde un grupo de personajes desconocidos a los que se introduce en una historia que podemos imaginar cómo se desarrolla. Uno de los puntos más positivos de la película es lo eficiente que resulta el progreso, sólido y cuidado, capaz de dejar buena sensación entre todos los espectadores. Y eso, en una película financiera como esta, no es algo como para olvidar.

Decíamos que la película no se inspira de manera directa en lo ocurrido con ninguna firma, ni tampoco con Lehman Brothers aunque existan muchas referencias y un claro parecido. El personaje de Jeremy Irons, John Tuld, forma su nombre con una combinación de dos de los CEOs que se vieron sumergidos en la crisis: John Thain de Merrill Lynch y Richard Fuld de Lehman Brothers. Por otro lado, hay similitudes más allá de la curiosidad que se pueden analizar, pero que requerirían hacer demasiados spoilers.

Margin call logró distintos premios y un gran reconocimiento cuando se estrenó en el año 2011. No es la típica película que aparece en las listas de mejores recomendaciones de cine sobre economía, pero lo que nosotros estamos intentando hacer es ir un poco más allá de los tópicos para descubriros películas que os aporten algo extra y que os ayuden a profundizar mejor en este mundillo. Además, con Margin call teníamos algo de interés añadido a la vista del reparto. Se estrenó en un momento en el que Kevin Spacey todavía no había tirado su carrera a la basura, cuando aún era alguien respetable, y el resto de los intérpretes también es simplemente fabuloso. En general, una película de economía que recomendamos.

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