Fortalezas y debilidades del Bitcoin, la moneda alternativa

La divisa digital se caracteriza por su alcance universal y la ausencia de cualquier tipo de regulación. Conseguir una mayor estabilidad es su principal reto.

bitcoin

Criptomoneda, moneda virtual, divisa virtual… Los términos para referirse al Bitcoin son numerosos y, sin embargo, ninguno de ellos llega a contemplar toda la dimensión de un fenómeno sorprendentemente poco conocido. El Bitcoin acaba de cumplir ocho años de vida consolidada como la moneda alternativa más popular y la que más seriamente ha articulado un paradigma monetario al margen de las finanzas convencionales. Su trayectoria está jalonada de alabanzas y críticas con una notable similitud en lo que a su intensidad de refiere. Seguidamente, pasamos revista a los principales puntos fuertes del Bitcoin y a sus flancos más débiles.

Código fuente abierto, alcance universal

El 3 de enero de 2009, el Bitcoin inició su actividad con unos principios fundacionales que no han variado apenas durante todo este tiempo. Entre las características más importantes, destaca la libre disposición del código fuente de la moneda, de tal manera que cualquier usuario de cualquier punto del planeta puede hacer uso de esta divisa. Ello está ligado a la ausencia de controles de ningún tipo. Todas las personas pueden tomar parte en esta red monetaria sin que ni siquiera los propios administradores estén legitimados para impedírselo.

Al margen de bancos centrales

No existe un banco central que rija el funcionamiento del sistema Bitcoin, que simplemente tiene como control un límite de 21 millones de estas monedas. La cotización de la divisa depende exclusivamente de las negociaciones entre los tenedores de la misma. Dicho de otro modo, lo que hace que el Bitcoin se refuerce o se debilite es la confianza de los inversores en el sistema. No existe nada parecido a un tipo de interés y el resto de parámetros macroeconómicos no tienen por qué influir directamente en el valor de las monedas digitales.

Es este último aspecto lo que provoca que el Bitcoin sea visto como una alternativa real al sistema monetario tradicional. Escuelas económicas de todo signo conceden una creciente importancia al funcionamiento de este mercado, muy especialmente entre las corrientes más liberales. Al fin y al cabo, se trata de un sistema que no depende de ningún otro interés más que el de los inversores que libremente forman parte de él. No existen riesgos políticos ni una hoja de ruta consensuada en una reunión a puerta cerrada. En consecuencia, el Bitcoin presenta cierto halo de reacción contra los bancos centrales.

La búsqueda de la estabilidad

La gran tarea pendiente del Bitcoin sigue siendo la consecución de una cotización más estable a medio y largo plazo. Los cambios bruscos, tanto hacia arriba como hacia abajo, siguen estando a la orden del día y ello genera mucha desconfianza entre quienes han sopesado en alguna ocasión participar en el sistema. Hace algunos días sin ir más lejos, la divisa electrónica llegó a desplomarse un 20% en cuatro horas. Una caída de esta intensidad en otros mercados sería un crac absoluto.

La volatilidad del Bitcoin ha llevado a que el pasado mes de diciembre su valor pasara de 700 a 1.000 euros, una cota que se había alcanzado por última vez en 2013. Precisamente, aquel año también se vivió un descenso abrupto que se llevó muchos titulares, algunos de ellos un tanto sesgados. Y es que, desde el poder político se aprovecha cualquier desplome para recordar los riesgos de confiar en monedas no oficiales. Ciertamente, la estabilidad es la gran tarea pendiente del Bitcoin.

Una guerra de divisas inédita

El concepto de guerra de divisas hace referencia a la competencia no reconocida entre dos países para reforzar sus respectivas economías. Por ello, se utilizan los tipos de interés o las devaluaciones monetarias para que sus respectivas divisas salgan favorecidas en el cambio con las otras, mejorando la competitividad de sus productos frente a los rivales. En 2016, algunos analistas vieron en la caída del yuan chino una consecuencia del éxito del Bitcoin en ese país. De hecho, Pequín sondea responder con un intento de regulación de este mercado.

¿Qué margen le queda al Bitcoin para aumentar la masa monetaria?

Ya hemos comentado que la cifra límite son 21 millones de ‘bitcoins’ y en la actualidad ya hay en circulación unos 16 millones. Algunos defensores argumentan que cuando se alcance la cantidad máxima el sistema ganará en estabilidad, estableciendo incluso comparaciones con sistemas monetarios convencionales más rígidos como el patrón oro. En cualquier caso, la criptomoneda parece haber llegado para quedarse.

Foto: © nevarpp

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