Diez cosas que tal vez no sepas de la zona euro

El club del euro es un sistema monetario único en el mundo que está compuesto por diecinueve de los veintiocho países que forman parte de la UE.

zona euro

Hablar de la zona euro o Eurozona es hacerlo de una compleja organización supranacional que aglutina a diecinueve países europeos en torno a una moneda común. Integrada dentro de la Unión Europea, todos sus miembros pertenecen a su vez a la UE pero no a la inversa, siendo un proyecto que se considera todavía en construcción. En los últimos tiempos, sin embargo, el euro ha recibido muchas más críticas que elogios. A continuación, se muestran algunas de las características y peculiaridades de la Eurozona que quizás desconocías.

1. Los inicios

La unión monetaria era un proyecto latente desde los comienzos de las grandes organizaciones europeas en los años cincuenta pero el camino se inició formalmente con el Tratado de Maastrich que dio origen a la UE actual en 1993. En las conversaciones para su redacción y aprobación se avanzó decisivamente en la idea de crear una moneda común para Europa, levantando, asimismo, las primeras opiniones contrarias. También aquí se fijaron los requisitos macroeconómicos que debían cumplir los futuros miembros.

2. La llegada del euro

El euro entró oficialmente en vigor el 1 de enero de 2002. Previamente, en 1999 se había formado la lista con los países que reunían las condiciones básicas para adoptar la moneda. El caso español fue particularmente llamativo puesto que pocos años antes de esa fecha no cumplía ni uno solo de los requisitos de acceso (deuda, déficit, inflación e intereses de la deuda). La política económica de la primera legislatura de José María Aznar se dedicó casi por completo a solventar los desequilibrios. Finalmente, España cumplió los cuatro criterios principales.

3. La subida de precios

La puesta en circulación del euro se llevó a cabo en medio de una fuerte expectación popular pero rápidamente comenzaron las dudas por el llamado ‘redondeo’. Y es que, al pasar de la peseta al euro, los precios de muchos artículos experimentaron alzas considerables por aquello de presentar cifras redondas. Productos de bajo coste como el pan, la leche o las chucherías experimentaron encarecimientos relativos de entre el 40% y el 60%.

4. La recepción de los ciudadanos

El respaldo de la sociedad europea a la moneda única ha pasado por distintas fases pero estas se resumen en una primera época de entusiasmo y otra de escepticismo. De acuerdo con los datos de la macroencuesta celebrada en 2013, los eslovacos son los más contentos con el euro (77%) y los lituanos los más críticos (40%). España lo aprueba discretamente (52%).

5. Cómo lo ven desde fuera

Curiosamente, la valoración del euro es notablemente peor entre los países europeos que no utilizan esta moneda. Así, apenas un 15% de los británicos, un 19% de los suecos y un 25% de los checos se muestran favorables a la moneda única. La media de la UE es de un 51% a favor y un 42% en contra (en 2008 la aprobación era del 60% y el rechazo del 33%).

6. El euro como divisa

Tal y como explicamos en el post sobre el mercado de divisas, el euro es una moneda sujeta a diecinueve economías profundamente dispares. Esto explica las numerosas desavenencias en torno a asuntos como los tipos de interés, que se mantuvieron considerablemente elevados hasta 2011 y entonces empezaron a bajar de manera abrupta hasta situarse en el 0,05% actual.

7. La relación con el dólar

Históricamente, el euro se ha mantenido siempre por encima del dólar excepto durante su primer año de vida (2002). En estos momentos existen muchas posibilidades que el ‘billete verde’ supere en valor a la moneda europea trece años después. El consenso de los analistas da por hecho que cuando se produzca la subida de tipos a cargo de la Reserva Federal el euro pasará a cotizar por debajo del dólar.

8. Las claves de su valor

La fortaleza histórica del euro se debe a que el continente europeo es principalmente una región importadora en la que la demanda interna constituye el pilar de su economía. Para sostener esta situación se requiere una moneda fuerte que salga beneficiada en su cruce con las divisas de los países que exportan sus productos.

9. La crisis

Durante los peores años de la crisis, Europa acusó precisamente la fortaleza de su divisa porque no podía dar salida al exceso de producción que no se consumía debido a la merma del nivel adquisitivo de los europeos. Las llamadas ‘devaluaciones internas’ (bajadas de salarios) fueron la respuesta a esta situación.

10. Ningún abandono… por ahora

La Eurozona es un proyecto que nunca ha sufrido ningún paso atrás. Ni un solo país ha abandonado el euro después de adoptarlo, siendo Grecia el miembro que más cerca ha estado de hacerlo.

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